OBERER TOTPUNKT: Desiderat (Danse Macabre 2014)

9/6/14
Oberer Totpunkt son Michael Krüger (música y batería) y Bettina Bormann (letra y voz), dúo alemán desde 2006 que en este su cuarto álbum, “Desiderat”, nos presentan una fantástica combinación de letras apocalípticas y música acorde a éstas sin resultar ni repetitiva ni machacante. Desde la primera escucha me gustaron más de lo que pensaba que iban a hacerlo, pese a que tengo cierta predilección por las bandas alemanas. Así que con “Es war Immer So” (Siempre fue así) , la primera canción, oscura y agresiva tanto en la letra como en su base, y el hecho de que la letra esté recitada (como en una gran mayoría de las canciones) le dan un punto oscuro y morboso que empezó a engancharme.

“Langfristig Gesehen Sind Wir Alle Tot” (“A largo plazo todos estaremos muertos”) como se encarga Bettina de repetirnos en varios idiomas, incluido el nuestro, a lo largo de la canción, tiene un sonido algo más electrónico tradicional sin dejar ese lado oscuro y agresivo que tienen Oberer Totpunkt en general.

“(Das Ist Nicht) Menie Welt” (“(Este no es) Mi Mundo”) es mi favorita del disco. De esas que te hacen subir el volumen un par de puntos más para que te tralle bien la cabeza y los oídos; diferente a las anteriores es un llamamiento a la revolución, tanto en la letra como sólo escuchando la música, transmite lo que quiere decir. Lo bueno de “Desiderat” es que cuando más o menos crees que ya sabes por dónde va a ir el resto del disco, (que ya te parece que va a estar muy bien), aparece “Geisterfarhrt” (Paseo Fantasma) y cambia por completo el estilo con guitarras cañeras y coros , sin dejar las historias tétricas y profundas de sus letras . “Das Leben Wartet Nicht Auf Dich” (La vida no te está esperando”) es de las que necesitas saber alemán porque si no recuerda a las música de las cintas de relajación, a lo que ayuda la voz de Bettina pese a que su letanía es todo lo contrario a una cinta de autoayuda. Si sabes alemán, no te la pongas para dormir o te levantarás con ganas de cortarte las venas.

Con “Spiegel Im Kafig” (“Espejo en la jaula”) vuelve el sonido puro electrónico de sintetizadores como en “Alle Lügen” (“Todos mienten”) ambas con una letra tortuosa sobre la soledad y las mentiras a las que estamos sometidos. Las dos, más que canciones se las podría considerar performances, son para verlas en directo. Pero como ya he dicho que lo bueno de Oberer Totpunkt es que no puedes decir que son lineales, en “Nur Im Traum” (Sólo un sueño) encontramos una música y letra mucho más positiva, para saltar a “Fremde Seele” (Extraños”) animada, movida, con la velocidad y ritmo del tecno de los noventa, incluso se podría decir que la letra habla de amor (sumiso, pero amor), y por primera vez la letra no es recitada, pero tampoco cantada, y como siempre perfectamente adecuada a la base musical.

Y siguiendo este ritmo algo más, podría decirse, comercial “Sei Auf Der Hut” (“Estad en guardia”) , contiene una base notablemente más repetitiva (y bailable a la vez, como ordena en la letra), y pese a sus ocho minutos de duración no se hace nada pesada (algo que suele ocurrir con la música electrónica, que a veces un par de minutos, sobran) , para acabar el disco con “Hab Keine Angst Mein Freund” (“No tengas miedo, amigo mío”) donde las palabras superan en importancia a la base rítmica, y se despiden de nosotros con un “Manten la calma. Descansa un poco. Nunca me olvidaré de ti”.

Estaba segura de que podía existir la combinación de música electrónica con voz femenina que no suba el azúcar al tercer compás, y en Oberer Totpunkt la tenemos. La voz de Bettina, simplemente recitando, resulta tan variable y enigmática, que tan pronto te pone firme y te invita a la revolución como te sume en un relajante mantra donde cada una de sus impresionantes y trabajadas letras te sumergen en un trance tortuoso, triste o desesperante o te devuelve la esperanza a su antojo, siempre perfectamente combinada con la música que engancha en cada tema tanto si entiendes alemán como si no. Y conseguir eso con una música electrónica cuya cualidad básica es ser repetitiva, que Krugër haga que cada canción sea rítmicamente diferente a la anterior , y que después de unas cuantas escuchas las canciones se sigan manteniendo “frescas”, convierten a “Desiderat” en un disco muy recomendable.

Texto: Chatarrera Nórdica


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