...AND WE WERE SHADOWS: Beyond The Lights (Swiss Dark Nights 2013)

4/11/13


Conozco pocos, poquísimos grupos, con un nombre más poético que …And We Were Shadows. Más evocador, más inspirador. No sé, igual me ha cogido sensible, blando, que sé yo. Pero es cierto que desde luego si lo que pretendían con dicha denominación era llamar mi/la atención, lo han conseguido con creces. De modo que al enterarme de la existencia de banda y disco, tras dejarme embriagar por esas cuatro palabras, había que comprobar si detrás de ellas había algo más que la sabiduría absoluta en escoger un nombre que reflejara al mismo tiempo oscuridad, belleza, misterio o sensibilidad. Los culpables son unos sospechosos habituales en los últimos tiempos: SwissDarkNights. Y el resultado de la “colaboración” se llama Beyond The Lights. Una colección de diez canciones con un denominador común: las sombras.



…And We Were Shadows basan su sonido en todo lo que su propio nombre parece indicar. La melancolía, la oscuridad, la frialdad, la niebla, son ingredientes comunes a los diez temas que vertebran este CD. El sonido es húmedo, fresco, levemente inquietante como pueda ser un paisaje nocturno otoñal en ocasiones. En otras avanza la estación y la propuesta se torna mucho más fría, oscura, menos melancólica, más mortuoria. Recogen el testigo que dejó hace ya lustros la mejor coldwave (especialmente la francesa), le añaden filtros de inspiración curera (Seventeen Seconds o Faith están en mi nariz en muchos momentos del disco) y a todo el mejunje sazonan con unas gotas de modernidad contemporánea y de creatividad un poco malsana. Medios tiempos, atmósferas, voces lejanas o no, siempre contenidas, llenas de dolor y pesimismo, pero sin desgarro. Tristeza infinita, serena, no depresiva. Como si fuera algo asumido, como si el dolor fuera asimilado y trasmitido, pero sin desesperación asociada. La sensación de mortaja, de jirón de niebla, de frío mármol de lapida… un disco gris, muy gris. En este sentido, me refiero. …And We Were Shadows son nocturnos y lo demuestran en cada nota. Desde la guitarra acústica que abre en canal la instrumental Beyond The Lights, el dúo italiano trata de enseñar su trocito de alma en cada melodía. In Chains es electrónica en su inicio, para rápidamente entrar en una espiral de coldwave puro, con el terciopelo empapado de la voz de Tommaso Meneghello que, cargada de reverberaciones, da cuenta de esa tristeza que decía antes. Una tristeza tranquila, sin rastro de violencia contenida. Permanent Clouds quizá sea el tema más puramente siniestro de Beyond The Lights, de nuevo la reverberación en la voz susurrada, difusa, otra vez los teclados protagonistas, las atmósferas… una delicia oscura. Out Of Control es armonía suave, tranquila. El pulso lo soporta la guitarra de Michele Gelmo, con la distorsión necesaria para plasmar todo ese gusto por el pop oscuro y frío, por la vertiente más trágica. Muy ochentera, es otro corte destacable. Modern Slavery es bastante diferente ya desde el “explosivo” inicio. Luego el juego del teclado y la voz van tejiendo una tonada hipnótica, evocadora, a ratos más angustiosa, a ratos más épica. Siempre ajustada y eficaz. Lower Tone es más popera aunque mantiene sin dificultad el tipo, no desmerece el trabajo de las anteriores, simplemente ahonda en otros sentimientos menos definidos. Engancha menos al principio pero es buena señal que gane con cada escucha. Heavier To The Ground en apenas cuatro minutos desarrolla un tratado de lo que una voz desganada puede transmitir. Una voz que parece decir en su arrastrarse todo lo que puede significar el dolor profundo, el que se sabe infinito. CDF tiene un ritmo programado a otro registro. Más arreglada, es pura frialdad siniestra. La guitarra parlante contribuye mucho a esa sensación. Una sensación que se acentúa más en el que para mí es el gran e indiscutible hit del CD: Virtuosity. Me encanta como el tema va creciendo poco a poco, recuerda a lo mejor de las décadas pasadas pero no pierde el aire actual, la voz está mejor que nunca y musicalmente es una barbaridad de canción. Acoplada al milímetro, es casi tecnopop ochentero oscuro, una delicia. Beyond The Lights Reprised es una suerte de Outro, también instrumental como la primera, no hace sino refrendar lo que los nueve temas anteriores nos han demostrado, que el estilo está más vivo que nunca y que no todo son guitarrazos góticos y voces profundas. Queda sitio para la sensibilidad, queda espacio para la tristeza, queda público para discos como este. La pena es que no canten en italiano...

Puedes escucharlo y debes comprarlo en http://swissdarknights.bandcamp.com/album/beyond-the-lights o a través de laletracapital por correo o facebook.


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