AFTER DUSK: End Of Our Days (Gothic Music Records 2013)

22/11/13
after duskafter dusk 1
A mediados de los noventa Alemania se llenó de grupos que, decididos a recuperar la esencia ochentera del gothic rock de guitarras y voz profunda (no daré nombres, no hace falta), renovaron un género que ya en aquel momento se debatía entre ramalazos electrónicos y asimilación de otros estilos que algún iluminado consideró tangentes y que terminaron con la escena tal y como se conocía. Nombres como Dreadful Shadows, Love Like Blood o un largo etcétera, se diluyeron intentando (normalmente a través de endurecer guitarras y aproximarse al metal) reinventarse, quedando en una especie de tierra de nadie que fue el germen del Gothic Metal y el canto del cisne de casi todos ellos. Algunos todavía los recordamos, todavía nos estremecemos con esos discos ya añejos y mira que algunos, bastantes de ellos, han envejecido fatal. Pero ¡ay! Resulta que llevamos unos pocos años donde no estamos solos, un lustro escaso en el que hay un puñado de bandas empeñadas en rescatar aquel sonido, esos años. Unos cuantos proyectos que se apoyan en ese recuerdo, en esas influencias, para desarrollar su propio estilo. Aquí hemos hablado de muchos de ellos, de algunos mejor y de otros sin tanta alabanza. Sucede que da la sensación de que ha habido un desplazamiento geográfico en ese seguir el palo y parece que ya no está todo tan centrado en Alemania (Centroeuropa, ja). Sigue habiendo buenas bandas allí, claro, pero se ha producido una cierta “democratización” geográfica y a día de hoy, Suecia y Grecia (entre otros) son naciones bastante pujantes en esto del Gothic Rock de raíces. La sorpresa viene de los helenos (en Escandinavia siempre ha habido escena); la sorpresa, en este caso, se llama After Dusk.

End Of Our Days es su primera referencia discográfica y viene avalada por Gothic Music Records (GMR003). Lo primero que llama la atención de la música de estos tres tipos es ese respeto casi reverencial que citábamos a los clásicos más clásicos de hace veinticinco años. Lo segundo, cómo cogen ese respeto y le dan la vuelta, cómo logran no sonar arcaicos, gothic rock contemporáneo y actual pero enraizado en la firme tierra de quien ya lo hizo bien antes. Así, Strange Aeon’s Signs que abre el CD se apoya en guitarras y ritmos para ir deslizándose. Recuerda precisamente al gótico épico nórdico noventero pero tiene en la voz, bastante diferente de timbre a lo habitual, una de las virtudes que la actualizan. Suena inspirada pero no copia nada. End Of Our Days es de esos temas que te imaginas pinchados hasta la saciedad. Los efectos de las guitarras, el trabajo inconmensurable en el tratamiento de la programación, los infinitos matices vocales… la lógica dramática del renovado sonido, la fuerza melódica, todos ingredientes que no por conocidos pierden importancia. Trascendencia rockera y oscura. Recupera ese espíritu algo más heavie, como sucede con Under Dismay, donde los teclados no pueden engañarte: no lo hacían en los germanos finiseculares. No, mientras las guitarras anden a esa temperatura. Un calor que se mantiene en la aparentemente más calmada Insight. Hasta que explota, claro. La voz que clama, crescendo imparable de seis cuerdas, para regresar a la ficticia tranquilidad empujada por el teclado emulapianos, que es quien sostiene el pulso de la canción. The Bitter Love es ciertamente más ortodoxa. De marcado acento clásico, tiene de nuevo en la melodía su mayor acierto, aunque peque un poco del tópico encabalgamiento instrumental. Pero vamos, nada que no solucione Ghouls In Disguise. Más original (sin tampoco resultar super rompedora, ni falta que hace), es fresca y tenebrosa a partes iguales, un poco como la manera de quemar del hielo, no sé si me explico. Buen gótico para paladares exigentes. The Seas Of Infinity, rítmica, de largo desarrollo y cambios de ritmo acertados, es otra cara de la misma moneda. Acelerada, larguísima, es un muy buen ejemplo de lo que estos tipos son capaces de hacer. Como el mar, alternativamente te mece y te golpea, te empapa y te empuja a la orilla. Quieras o no. Te obliga. Pues esta canción hace algo similar, sin ahogarte, sin dejar de apretarte. Midnight de nuevo regresa a la senda clásica. Guitarras deudoras de Dreadful Shadows, por ejemplo, más cerca de estos que de Hermanas o de antiguos demonios hebreos. Pero con un toque distinto, moderno. Otro de esos temas que apetece pinchar mil veces. Por lo que transmite, fundamentalmente. Take Me Far Away es para mí, la constatación de lo dicho. La más completa en cuanto a la instrumentación, me chirría un pelín la interpretación vocal. Una pena, pues hubiera sido un hit en toda regla. With Curses And Dreams se mantiene en la senda clásica, en el camino tallado por sus compañeras de disco, los toques culteros la enriquecen si cabe. Raise Your Eyes acierta en la combinación de sonidos, en el apoyo en las teclas pero sin perder la cuerda metálica su protagonismo absoluto. Es decir, como tiene que ser en el palo. Como sucede también, de hecho, en el penúltimo corte: Revelations Of Rebirth. Otra vez las guitarras cabalgando desbocadas, como gusta a los asiduos al género, como nos hace felices a algunos. Una de esas piezas que no quieres que termine. Pero lo hace, lo hace desembocando en una versión del ínclito y nunca suficientemente bien ponderado Paul Roland, en su arquetípico Nosferatu. Con ese remozado clavicordio inicial, con toda la fuerza del original pero con el filtro, lógico, de quien reinterpreta respetando. Ayuda la gravedad vocal pero es importante mantener la admiración por el icono para no destrozarlo. Los atenienses After Dusk no lo hacen, mantienen delicadamente y con cuidado todo lo construido, no es el momento de rebajar un ápice lo edificado con tanto ahínco, no. Y es que End Of Our Days es una grata sorpresa, un soplo fresco que viene a demostrar, otra vez, el buen gusto del sello que lo edita y, por supuesto, como se puede hacer de lo actual, un nuevo clásico. Porque es eso, ni más ni menos, lo que logran After Dusk con este disco: Un Nuevo Clásico.

Uno que, como ya sabéis, podéis comprar a través de nosotros mismos. CONTACTA. O por correo a laletracapital@hotmail.com


LALETRACAPITAL DISTRIBUIDOR OFICIAL EN ESPAÑA DE GOTHIC MUSIC RECORDS

12/11/13

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11/11/13


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TRAS PLATAFORMA G, TRIBUTO AL PHOBIA




NEW MODEL ARMY: Between Dog And Wolf (Attack Attack 2013)

Es difícil pensar en algo relacionado con la música sin que salga a relucir NMA... NMA es, y será, algo muy especial para mí. Por lo que significa en mi vida ‘musical’, porque siempre recurro a ellos cuando no sé que escuchar... por tantas cosas. Es un grupo recurrente, nunca te falla. Despues de más de 30 años en la música y con una extensa discografía a sus espaldas (doce álbumes en estudio, más otros tantos en directo, rarezas, proyectos en solitario...) poco se les puede reprochar. O sí.

Reconozco que hace varios trabajos que NMA dejaron de sorprenderme (con el Today Is A Good Day recuperé la esperanza). Desde el The Love of Hopeless Causes (1993) no me ha impresionado ninguno de sus trabajos. Sí, es verdad que en todos los discos tenían una o dos canciones que destacaban, pero de esas dos canciones no pasabas, por más oportunidades que le dieses.
Se volvieron previsibles, monótonos y demasiado constantes y repetitivos en sus composiciones. Nada nuevo que aportar al mundo, nada. NMA siguen siendo NMA pero últimamente les falta algo que todavía espero que llegue. Con el Today Is a Good Day parecía que casi lo habían conseguido y con este nuevo trabajo tenía la esperanza de que nos lo volviesen a ofrecer. Esa rabia, ese enfado con el mundo..., además prometía, tenían todo lo necesario: muy buenos músicos, reconocido productor (Joe Barresi, que ha trabajado con Melvins, L7, The Jesus Lizard, Tool, Queens Of The Stone Age, Bad Religion, Soundgarden...), lo que le daba una energía inesperada en comparación con los últimos trabajos. O eso creía yo. Y llegó el esperado día... pero no llegó la sorpresa. Era un trabajo monótono, lineal. ¿Tribal? Dónde, o qué se supone que es lo tribal que no lo encuentro. Ni una canción con fuerza, nada de contundencia. Quizá gane en directo, no lo discuto, pero en estudio a mí me ha decepcionado bastante.
Le seguiré dando oportunidades, son NMA, pero todavía estoy esperando.

We don’t want to be like you,
don’t want to live like you
Learn by our own mistakes, thank you
Forcing time and pushing through


You are not our heroes anymore

Por cierto. Algo positivo es el diseño, buenísimo como siempre.


Dawn e Ijzys


VIOLET SKY: Demo (Autoproducido 2013)

10/11/13
Una de las mayores satisfacciones que me produce (y no es de ahora, es de siempre) esto de escribir sobre música es, sin duda, la posibilidad de conocer nuevas bandas y más si, como es el caso, te permiten conocerlas en “estado de demo”. Los tiempos de las maquetas en cassette ya pasaron y hoy en día, lógicamente, las posibilidades de hacer algo con un mínimo de calidad sin gran inversión económica y de manera más o menos artesanal son enormes y están al alcance de casi cualquier artista. Así, actualmente es difícil diferenciar muchas veces los “productos” autoproducidos de los que tienen detrás compañías discográficas, etc, etc. Además esas mismas “nuevas” tecnologías permiten que no existan fronteras, que sea igual (o casi) de sencillo conocer lo que están haciendo cuatro muchachos en un garaje de Tbilisi que dos calles más allá de donde vivas. Todo esto podría banalizar las sensaciones que se producen al acceder a dicho conocimiento, pero, por fortuna, la satisfacción sigue siendo la misma, eso no ha cambiado un ápice, no se ha perdido. Es más, se acrecienta ésta cuando el grupo que te envía su demo es de fuera, no por nada concreto, sólo por lo que tiene de universalización del trabajo que haces. Suma más, claro.


Un buen amigo, colaborador de estas letras, me habló de Violet Sky. Me habló muy bien, quiero decir. Tanto que creó unas expectativas tal vez demasiado grandes, pero bueno, consiguió que me pusiera en contacto con el grupo y ellos gentilmente me enviaron su demo. Tras una primera escucha, debo decir que no cumplieron las ideas que me había hecho sobre ellos. Me parecieron correctos sin más, con grandes y marcadas influencias que me dio la sensación de que deslucían el resultado final. Pero tuve el buen juicio de no dejarme convencer por esa primera toma de contacto y decidí darle más oportunidades al disco. Poco a poco, escucha tras escucha, mi impresión es bastante diferente a esa primera. Porque resulta que es cierto que Dark Emotions bebe claramente de aguas conocidas, con esa voz femenina llena de ecos y esa guitarra repleta de efectos que la hacen parecer un teclado. Es cierto, que el ritmo lento con el estribillo más pop trae a la cabeza otros grupos, otros genios. Pero también es verdad que es una de esas canciones pegajosas que se te meten bajo la piel y son difíciles de quitar, especialmente porque las sensaciones que producen son tan placenteras que tampoco hay nada que invite a hacerlo. Melancholia, repite la guitarra distorsionadísima y el recuerdo de los del vals con Mefisto. Repite el cantar medio susurrado de Morgane y, por suerte, repite también la descarga de siniestrismo oscuro, murcielagoso, calavérico. Del que nos gusta y nos emociona desde hace décadas. Dos canciones y la constatación de que en la originalidad brutal y sin concesiones no está la mayor virtud de estos franceses. También de que no siempre es imprescindible. Decadence tiene un ritmo más rápido (sin exagerar) y sigue recordando un poco en exceso a los antes mencionados, en su mejor época, por cierto. Pero desarrolla la línea, la tela de araña que tejieron los Bari Bari y compañía, no se queda en la mera copia formal sino que va más allá, como si fueran de algún modo herederos, más que simples seguidores. Per Amorem confirma esta impresión. Las campanas, las atmósferas, ahora sí más personales, alejan el sonido de las influencias citadas. Se mantiene el aire deathrockero en la que, para mí, es uno de los aciertos de la demo. Lo tiene todo, personalidad, fuerza, oscuridad… unos crescendos de lo más resultones. Tenebrosa y bailable al mismo tiempo. Night Steps también se aleja de influencias obvias. Según va transcurriendo el álbum va haciéndose más personal el sonido, más original, dentro de que las coordenadas en las que se mueven el dúo son de sobra conocidas. Las guitarras de Erik D. empastan perfectamente con la voz sinuosa de Morgane y te van conquistando poco a poco. Damnation, otro de los hits de la demo, la misteriosa y dura Black Soul, la preciosa Sidh… confluyen en el mejor “bloque” del disco, ese que por sí mismo justifica su compra. Las tres, las cinco, cada una en su estilo, son un ejemplo de por qué hay que dar varias oportunidades a algunos cedés, especialmente si confías en quien te los recomienda. Waking Fairies me parece más floja. Algo tópica, no termina de entrarme, le reconozco valía pero me parece a años luz de las citadas. Possession no termina de remontar aunque lo intenta. Spirit, por el contrario, sí que tiene un cierto espíritu de ser punto de inflexión, llega tarde pero llega y te desarma de nuevo. Algo barroca de instrumentación, algo confusa, me parece una muy buena pieza. Me hace gracia que termine todo con Mephisto Inside. Estoy seguro de que no es una declaración de intenciones pero… Instrumental, es un buen cierre para un disco que como he dicho varias veces he necesitado escuchar varias veces para que me entrara pero que después se ha revelado como un trabajo más que notable. Más, tratándose de una primera demo. Especialmente porque no lo parece. Podría ser un tercer, un cuarto trabajo sin ningún problema. No ve en él ninguno de los habituales defectos de las primeras maquetas, no veo tanteo, no veo amateurismo. Sí que por el contrario me parece que las ideas están claras y están bien definidas e interpretadas. Queda solamente pulir un poco el sonido para hacerlo aún más personal y et voilá, estaremos posiblemente ante unos de los grandes. Si es que no lo estamos ya. Mi más sincera enhorabuena a Erik D. y a Morgane, les ha quedado un disco muy bonito.

VIDI AQUAM: Fog Vision (Rosa Selvaggia 2013)

7/11/13

Vidi Aquam es una banda italiana que, con altibajos, lleva activa desde hace casi veinte años. Siempre han estado presentes en bastantes recopilatorios y tienen una trayectoria discográfica tan prolífica como brillante (Fog Vision es su décimo lanzamiento) pero como sucede en demasiadas ocasiones, no han terminado de ser un grupo conocido, al menos por estos lares. Una realidad que por conocida no es menos injusta. Digo esto porque ciertamente Vidi Aquam son notables en muchos aspectos y, desde luego, su capacidad para combinar elementos puramente góticos con darkwave resultona, deathrock abrasador o, incluso, estilos más pausados y melancólicos está fuera de toda duda a poco que revises su historia. Fog Vision no es una excepción. Los tres años transcurridos desde el también estupendo "The World Dies" no han hecho más que acentuar los rasgos que han definido siempre al trío: calidad, creatividad y talento. Tres virtudes imprescindibles para poder mezclar rock gótico del bueno, ramalazos deathrockeros, algo de afterpunk y el toque darkwave elegante, casi sensual, que es también marca de la casa. Tres virtudes indispensables para poder combinar tradición y modernidad, lo mejor de los ochenta y noventa con todo el eclecticismo de estos últimos años.



The Puppets Show empieza añeja, con aires circenses o como de tiovivo. En seguida cambia, entra la excepcional guitarra de Daniele, bien acompañada por bajo y teclados, la voz dramatiza, se imposta y retuerce, interpreta. Que se nos ha olvidado eso, que hay cientos de cantantes que lo hacen muy bien, clavando cada nota, sin desafinar pero sin interpretar. No es el caso. Aquí te cuentan una historia (las letras lo hacen) y la voz lo expresa, lo representa, lo glosa. Me parece una diferencia fundamental. Luego ya podemos entrar en si la forma de exposición es la correcta, si tiene un punto de sobreactuación… lo que quieras. Pero es otro tema. Forest Shout recuerda a todos los grandes del género, épica, con el desgarro necesario y a la vez, elegantemente decadente. El ritmo se revela “demasiado” enlatado pero tanto el resto de la instrumentación como la voz, tanto el alma que tiene la canción como la estructura misma del tema, se llevan por delante cualquier crítica. El bajo del tema que da nombre a todo el LP, Fog Vision, vale por sí mismo más que un buen puñado de discografías completas de más de un advenedizo. Fabio maneja las cuatro cuerdas como si diera un cursillo acelerado de siniestrismo. La voz otra vez dramática, menos que en She Says And Does Not Say, dónde la protagonista es la guitarra bien secundada por el teclado de Nikita, la tercera pata del trío (ordénalas como gustes). Una canción para ser pinchada todo el tiempo. 10 Agosto ’44 es ciertamente diferente. La introducción del teclado con guitarrazos distorsionados por detrás, bajos y ritmos casi mortuorios, triste y oscura, la Segunda Gran Guerra de fondo, plomiza como un día de niebla. Igual de magnífica. Pigface parece de clásicos semiolvidados como Sleeping Dogs Wake. Por decirlo de algún modo. Un tema distinto, diferente, repetitivo pero lleno de energía. Tres minutos que se hacen muy cortos. We Bare The Light es más ortodoxa, tal vez demasiado. No es de mis favoritas de Fog Vision, pero sería notable en otros muchos discos. Withered Flowers redunda en el aire puramente gótico de ramalazo deathrockero, bastante difuminado en ese caso. Junto con la anterior, son los temas que menos me llaman la atención, por sensación de ya oídos, no por mediocres. Posiblemente influye la excelencia que los rodea. Ya digo. Nos acercamos al final. Suena una especie de proyector de cine antiguo. Diva Glance. De nuevo la fuerza interpretativa, en este caso en una pieza lenta, que cuenta con la voz de Marta Ultre (a la que ya conocíamos de 10 Agosto ’44, pero que aquí toma mayor preponderancia) y le da un empaque distinto, mejor. Cierra Fosca. De nuevo la interpretación vocal acusada. De nuevo un ejemplo de cómo sí. Un perfecto broche final para un disco que pone a estos italianos en el sitio que llevan ganándose tanto tiempo. Vidi Aquam son una estupenda realidad y Fog Vision no sé si es su mejor obra pero si no lo es, se acerca mucho. Ojalá no haya que esperar otros tres años para volver a disfrutarlos.


...AND WE WERE SHADOWS: Beyond The Lights (Swiss Dark Nights 2013)

4/11/13


Conozco pocos, poquísimos grupos, con un nombre más poético que …And We Were Shadows. Más evocador, más inspirador. No sé, igual me ha cogido sensible, blando, que sé yo. Pero es cierto que desde luego si lo que pretendían con dicha denominación era llamar mi/la atención, lo han conseguido con creces. De modo que al enterarme de la existencia de banda y disco, tras dejarme embriagar por esas cuatro palabras, había que comprobar si detrás de ellas había algo más que la sabiduría absoluta en escoger un nombre que reflejara al mismo tiempo oscuridad, belleza, misterio o sensibilidad. Los culpables son unos sospechosos habituales en los últimos tiempos: SwissDarkNights. Y el resultado de la “colaboración” se llama Beyond The Lights. Una colección de diez canciones con un denominador común: las sombras.



…And We Were Shadows basan su sonido en todo lo que su propio nombre parece indicar. La melancolía, la oscuridad, la frialdad, la niebla, son ingredientes comunes a los diez temas que vertebran este CD. El sonido es húmedo, fresco, levemente inquietante como pueda ser un paisaje nocturno otoñal en ocasiones. En otras avanza la estación y la propuesta se torna mucho más fría, oscura, menos melancólica, más mortuoria. Recogen el testigo que dejó hace ya lustros la mejor coldwave (especialmente la francesa), le añaden filtros de inspiración curera (Seventeen Seconds o Faith están en mi nariz en muchos momentos del disco) y a todo el mejunje sazonan con unas gotas de modernidad contemporánea y de creatividad un poco malsana. Medios tiempos, atmósferas, voces lejanas o no, siempre contenidas, llenas de dolor y pesimismo, pero sin desgarro. Tristeza infinita, serena, no depresiva. Como si fuera algo asumido, como si el dolor fuera asimilado y trasmitido, pero sin desesperación asociada. La sensación de mortaja, de jirón de niebla, de frío mármol de lapida… un disco gris, muy gris. En este sentido, me refiero. …And We Were Shadows son nocturnos y lo demuestran en cada nota. Desde la guitarra acústica que abre en canal la instrumental Beyond The Lights, el dúo italiano trata de enseñar su trocito de alma en cada melodía. In Chains es electrónica en su inicio, para rápidamente entrar en una espiral de coldwave puro, con el terciopelo empapado de la voz de Tommaso Meneghello que, cargada de reverberaciones, da cuenta de esa tristeza que decía antes. Una tristeza tranquila, sin rastro de violencia contenida. Permanent Clouds quizá sea el tema más puramente siniestro de Beyond The Lights, de nuevo la reverberación en la voz susurrada, difusa, otra vez los teclados protagonistas, las atmósferas… una delicia oscura. Out Of Control es armonía suave, tranquila. El pulso lo soporta la guitarra de Michele Gelmo, con la distorsión necesaria para plasmar todo ese gusto por el pop oscuro y frío, por la vertiente más trágica. Muy ochentera, es otro corte destacable. Modern Slavery es bastante diferente ya desde el “explosivo” inicio. Luego el juego del teclado y la voz van tejiendo una tonada hipnótica, evocadora, a ratos más angustiosa, a ratos más épica. Siempre ajustada y eficaz. Lower Tone es más popera aunque mantiene sin dificultad el tipo, no desmerece el trabajo de las anteriores, simplemente ahonda en otros sentimientos menos definidos. Engancha menos al principio pero es buena señal que gane con cada escucha. Heavier To The Ground en apenas cuatro minutos desarrolla un tratado de lo que una voz desganada puede transmitir. Una voz que parece decir en su arrastrarse todo lo que puede significar el dolor profundo, el que se sabe infinito. CDF tiene un ritmo programado a otro registro. Más arreglada, es pura frialdad siniestra. La guitarra parlante contribuye mucho a esa sensación. Una sensación que se acentúa más en el que para mí es el gran e indiscutible hit del CD: Virtuosity. Me encanta como el tema va creciendo poco a poco, recuerda a lo mejor de las décadas pasadas pero no pierde el aire actual, la voz está mejor que nunca y musicalmente es una barbaridad de canción. Acoplada al milímetro, es casi tecnopop ochentero oscuro, una delicia. Beyond The Lights Reprised es una suerte de Outro, también instrumental como la primera, no hace sino refrendar lo que los nueve temas anteriores nos han demostrado, que el estilo está más vivo que nunca y que no todo son guitarrazos góticos y voces profundas. Queda sitio para la sensibilidad, queda espacio para la tristeza, queda público para discos como este. La pena es que no canten en italiano...

Puedes escucharlo y debes comprarlo en http://swissdarknights.bandcamp.com/album/beyond-the-lights o a través de laletracapital por correo o facebook.


NEW ZERO GOD: Destination Unknown SG (Autoproducido 2013)

2/11/13
Tras el estupendo MMXIII que comentamos hace unos meses, los griegos New Zero God presentan ahora (bueno, hace unas semanas) su nuevo single Destination Unknown/Forever Today, que editarán en diciembre en vinilo de color (de momento está disponible en descarga digital).Dos canciones, una por cara, un single clásico, como el propio grupo. Ambas mantienen (como es lógico) el sonido lleno de influencias conocidas del disco citado. Conservan también, por fortuna, el tono original, creativo y repleto de matices que glosamos entonces: guitarra poderosas, voz potente y de gran amplitud de registros, bajos contundentes y baterías de ritmo exquisitos. Vamos con ellas.

Destination Unknown tiene en la melodía de la agudísima guitarra su mayor virtud. Recuerda un poco a los suecos Les Fleurs Du Mal, de los que hemos dado cuenta en laletracapital en numerosas ocasiones este año. Rock oscuro, de claras raíces góticas, alejado de tópicos. La voz rota (solo un poco) canta al presente mirando hacia delante, como ha de ser. Comienza tranquila para ir poco a poco tomando energía. Con el bajo marcando el camino y la voz, tan elegante como siempre, dibujando arabescos que recuerdan vagamente al mejor Hussey (palabras mayores). El desgarro, sobre todo vocal se torna rápidamente protagonista y el tema va discurriendo sin grandes alardes pero a un nivel medio más que notable. New Zero God son una apuesta segura, segurísima. Algo que ya sabíamos tras MMXIII pero que el single no hace sino confirmar. El final algo abrupto refuerza la sensación apuntada. La de gran canción. Claro. Forever Today comienza con el bajo desatado y el ritmo más intenso que en DU. La voz demuestra que tiene más registros, que no se apoya solo en el aire “misionero”. Aquí se percibe más aguardentosa, menos entera, por decirlo de algún modo y con delicadeza no exenta de fuerza va desgranando un texto que destila romanticismo y desilusión a partes iguales. Son, imagino, estos tiempos que nos han tocado vivir. Los cambios de ritmos y la omnipresente guitarra nos empujan hacia un final épico y desgarrado, canónico, este sí, y magnífico. Una de esas canciones que no te cansas de oír.

New Zero God son una de esas realidades que me hacen decir, no me duelen prendas, que tenemos la inmensa fortuna de vivir una nueva “edad dorada” de la música que amamos, una “nueva era” donde destacan un puñado de bandas (NZG entre ellas) que no es que hagan olvidar a las anteriores oleadas (no podrían ni aunque quisieran, los que contamos suficientes noviembres como para haber pillado al menos los últimos coletazos de la primera y de lleno la segunda podemos dar fe de ello) pero sí que tienen suficiente talento y creatividad como para no permitirnos rezumar nostalgia. Una indiscutible realidad. Y eso que en esta ocasión son solo dos canciones…

SGM FESTIVAL: PHANTOM VISION, TERMINAL GODS, UK DECAY, SOROR DOLOROSA, 2 de noviembre de 2013, Sala Gruta 77, Madrid

No ha podido faltar en 2013, en lo que a las artes oscuras se refiere, el evento musical de la semana gótica para este mes de noviembre, esta vez con un cartel tan ecléctico como irregular en su conjunto, pero no por ello menos disfrutable para los allí presentes, con las clásicas preferencias de cada individuo. Por eso y dadas las características del evento, me gustaría obviar los términos bueno y malo para definir las actuaciones en sí, puesto que cada uno tendrá sus propios gustos y sabrá valorar sin problema quienes fueron sus propios ídolos esa noche.

Respecto al aforo, me pareció que había bastante menos público que en otras ocasiones, si bien la avalancha de conciertos que hubo en ese mismo mes fue apoteósica, y es de comprender, que asistir a todos y cada uno de los eventos acaecidos en la capital en las últimas semanas resulta, cuanto menos, complicado de cuadrar. Imagino que una vez más, será cuestión de posibilidades y gustos de cada uno los que decidan a qué eventos se acude o no.

Si es cierto que, una vez desaparecida la sala ritmo y compás, el Gruta 77 era la mejor opción, por delante de la sala el Sol y otras del estilo, con precios más caros y menos visibilidad en líneas generales. En ese sentido, tanto los conciertos como la post fiesta se pudieron disfrutar de una manera agradable, cómoda y distendida, lo que supone un plus añadido a los grupos en sí, o a la música que pueda sonar en la posterior fiesta.

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El evento comenzó puntual como se había avisado sobre las 23:15h más o menos con los portugueses PHANTOM VISION en su, creo, segunda visita a la capital. Este veterano grupo luso que comenzó en el año 2000 fundado por el cantante Pedro “Morcego” y que ya tiene unos cuantos trabajos circulando, bebe directamente de las fuentes del after punk o el dark wave más básico y tradicional de grupos como Sisters o Bauhaus, pero con algún toque más electrónico y con unas líneas vocales menos virtuosas a mi entender. Personalmente nunca les vi nada en particular, pero cumplieron muy bien su papel (el más difícil y menos agradecido), de abrir el festival ante un público escéptico que iba entrando en el recinto con cuentagotas. El sonido tampoco les acompañó realmente pero supieron bandear todas estas dificultades con energía y mucho valor. Al no llevar un batería físico, ni bajista, todo el sonido recaía en un guitarrista de lo más concentrado en su ejecución y un teclado programado que reproducía el resto de sonidos, teclados, samples, bajos y ritmos, dando pocas alas al error y la improvisación, dando como resultado un concierto “para salir del paso”, en el cual todo el espectáculo escénico recayó en el cantante Pedro, que con su cresta y su baile histérico alentó y exasperó a la audiencia a partes iguales, haciendo gestos, muecas, lamiendo el micro y haciendo el mono hasta que, en el último tema, se quitó la camiseta y salió del escenario sin despedirse, dejando a la banda terminar dicha canción y dando por finalizada la actuación, como un toque de actitud punk, puesto que no creo que fuera por ningún tipo de mosqueo o mal rollo, ya que después estuvo departiendo con fans y asistentes con la mejor de sus sonrisas, así como el resto de la banda.

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Tras unos minutos de descanso y ya con algo más de público salieron los ingleses TERMINAL GODS. Estos jovenzuelos admiradores de Andrew Eldritch, The Wake y Rosetta Stone salieron al comedido escenario del gruta con una actitud acorde a sus perfectos de cuero. Con algo menos de voz por parte del cantante Cowlin que en las grabaciones pero con mucha más energía. Desgranaron casi todos sus temas más potentes como “The Wheels Of Love”, “Machine Beat Blues” o el megahit “Lessons In Fire”, digno sucesor de “Nineties” de STAR INDUSTRY o “Sideshow” de THE WAKE. La gente disfrutó en general bastante con su show, dando ellos todo de su parte para que así fuera, y creo que nadie salió decepcionado. Seguro que en un futuro próximo se oirá hablar bastante de ellos, y su revival del gótico inglés de los años 90. Se lo montan bastante bien en escena, tocando todos en fila con una energía y dinamismo que nos hizo movernos al ritmo de sus canciones, aprovechando una gran mejora de sonido respecto a sus predecesores.

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En teoría, según me contaron, estaba previsto que los veteranísimos U.K. DECAY cerraran la noche, pero por lo visto ellos mismos pidieron a la organización salir los penúltimos. Sus razones tendrían y en el transcurso de la velada me daría cuenta de que fue una más que acertada decisión. Mientras el cantante “Abbo” se abría paso entre el respetable para pedir el último litro de cerveza antes de salir al escenario, turno cedido por un servidor, los señores de Lutton salieron delante de un gran telón con su nombre a desgranar lo más selecto de su escasa discografía.

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Nunca he sido gran fan de esta gente, y su after punk demasíado rítmico y básico nunca me llamó la atención, aunque hay que reconocer que tiene su aquel ver en 2013 uno de los pocos grupos en activo de la primera generación de la escena punk/after. Les honra no venir a deslumbrar a sus acólitos con lo puesto, sino que traían bajo el brazo un nuevo disco llamado “New Hope For The Dead”, que no desvela nada nuevo pero que da que pensar que no hayan vuelto a la carretera sólo por las cervezas o para sacarse unos euros a costa del prestigio que tengan como grupo de culto. Además les ha producido Chris Tsangarides, técnico reputado donde los haya, y responsable de los lanzamientos más populares de grupos como Killing Joke, Helloween, Depeche Mode, Black Sabbath o incluso Barón Rojo. Nunca en su vida sonaron mejor.

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Cayeron temas como “The Black Cat” o “Unexpected Guest”, que calaron bastante hondo entre los fans de after punk más primario. Fue una oportunidad de ver un auténtico grupo de culto sobre el escenario, bastante alejados de su época y contexto, en el que tantas y tantas bandas se quedaron en la cuneta del underground, engullidos por su propia escena.

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SD2Tras unos minutos de descanso entre tanto decibelio, visitas al puesto de Merchandising, salidas a la calle a echar un cigarro, unas cervezas, etc, nos disponíamos a presenciar la actuación de los improvisados cabezas de cartel, ni más ni menos que los franceses SOROR DOLOROSA.


Si no recuerdo mal, es la tercera vez que aterrizan por la capital, si bien es cierto que cada vez arrastran más público y cosechan más éxito. Llama la atención que esta banda es, con toda seguridad, una de las que más está tocando en directo en toda Europa. Salas pequeñas, festivales y auditorios por toda Europa se rinden a sus pies, aunque realmente no han inventado nada nuevo, se nota en sus directos que tocan con toda la sangre y toda la fuerza que se puede imprimir, ellos dan todo, y se nota que sienten cada nota y cada letra como si les quedasen escasos minutos de vida. Su último disco “No More Heroes”, no ha hecho más que situarlos completamente en lo alto de la escena gótica underground, y espero que sigan allí por mucho tiempo y dentro de poco nos ofrezcan algo más de material nuevo para poder seguir saciando la sed.


El lacónico Andy y su banda salieron a por todas, y ¡vaya! Se nota en el tiempo que llevan como banda que cada vez tocan mejor. La cohesión entre los músicos es total y absoluta, sonaron compactos, ensayados y unidos como pocas veces he visto, entregados completamente al ritual. Desgranaron temas de “No More Heroes” y “Blind Scenes” a partes iguales, así como alguna perla de su primer mini lp “Severance”.


Realmente no podías dejar de mirar al escenario, es increíble como logran la perfecta comunión entre banda y público, estuvieron técnicamente perfectos, a pesar del escaso escenario en el que los músicos a duras penas podían dar un paso sin chocar con sus compañeros.


El frontman Andy Julia, como viene siendo habitual, comenzó su personal “descomposición” en escena, empezando enfundado en su clásicas gafas de motorista y chupa de cuero, para acabar semi desnudo tan sólo cubierto con una gran capa de maquillaje blanco, como si fuera el resultado de una fusión nuclear entre Anna Varney Cantodea, Marilyn Manson y Sean Brennan, con la puesta en escena de un primerizo Nick Cave o Iggy pop. Digno de ver.


Su actuación únicamente quedo ensombrecida por el excesivo uso del eco en el micro, no sé si por expreso deseo de Andy o por la sala, pero no se podía entender nada de lo que decía, por una reverberación excesiva del todo, a menos desde la parte central donde yo estaba. He de decir, por algunos asistentes al evento, que realmente si no os gusta el concierto, no vayáis, en vez de andar soltando estupideces a grito pelado y molestando a la gente que quiere ver y escuchar. Que si Andy tiene pinta de heavy, que si se está quedando calvo… ¿Y tú de qué tienes pinta? Qué mala es la envidia. En fin….

SD3

Tras los conciertos, hubo una pequeña fiesta en la que se estuvo pinchando grupos del estilo, mientras tomábamos las últimas cervezas o departíamos con los amigos sobre quién nos había gustado más o menos. Por mi parte creo que lo he dejado bastante claro, y sé que no fui el único.

Solamente nos queda esperar a los próximos eventos y que no estén tan juntos los unos con los otros, y nos permita asistir al máximo de conciertos posibles. ¡Carpe noctem!


Texto: Espíritu
Fotos: Jesús Der Erzengel