BROTHERHOOD: The Dark EP (Afmusic 2013)

31/7/13
A estas alturas de la película simplemente con nombrar este grupo y decir que tienen un nuevo EP debería ser suficiente. Es más, sobra información en esa frase si has entrado aquí con la idea de decidirte a hacerte con dicho EP. Pero claro, sé que a ti (sí a ti) te puede la pereza y necesitas más datos, precisas de una recomendación más específica, más texto, más opinión. De modo que allá vamos, todo sea, amigos, ponéroslo más fácil. Vocación de servicio público, imagino.

Digamos para empezar que tenía muchísimas ganas de escuchar nuevas canciones del dúo sueco. Tanto su increíble debut (Turn the gold to chrome, me gustó mucho cuando lo escuché, con el tiempo me entusiasma todavía más, es de esos discos de largo recorrido que mejoran con el tiempo) como la versión que hicieran hace unos meses del Photographic de Depeche Mode (fantástica la manera de darle la vuelta a un tema tan simple –en el buen sentido- como hipnótico) tenían la culpa e imagino que los de Afmusic debieron pensar lo mismo cuando los ficharon tras el CD. El resultado, pocos meses después, es este The Dark EP que ahora presentan. Cuatro canciones que, sin perder de vista el disco citado, miran claramente hacia adelante. Cuatro canciones que reúnen en los escasos minutos (no llega a veinte el EP) que duran todos los elementos que deben caracterizar un trabajo de estas características: elegancia, oscuridad, épica, melancolía, tristeza, fuerza, oscuridad (¿ya lo había dicho?), profundidad… ¿Cómo lo logran? Veamos.

Blood Runs Cold empieza con una guitarra lejana, distorsionada, la caja de ritmos marcando el ídem hasta desembocar en una melodía marca de la casa. El “tema” central es directo heredero de lo mejor de la darkwave intemporal pero todo el abrigo que le prestan Stefan Eriksson y Micke Lönngren (la voz destaca por encima de todo, para mí, de las mejores que empuñan hoy un micro) hace que vaya mucho más allá de sus referencias. Exquisitamente producida, plena de sentimiento. Un tema increíble. El problema es que el EP no se detiene aquí, no repite cuatro veces la fórmula, no. A Heartbeat Away abre heridas con esa guitarra inicial y no las cierra después. De toda esa llaga abierta supura otro hit. De nuevo las influencias (el bajo habla de ellas, presta atención) no impiden que el desarrollo del tema sea tan personal como pleno de creatividad. De nuevo el cruce entre teclados y guitarras, entre los ochenta y el siglo XXI, entre primeras y terceras oleadas. Uffff. Un abrupto final sirve de anticipo para la más tranquila, lenta y oscura Things I Do At Night. Una de esas canciones que es imposible dejar de escuchar una y otra vez, una de esas piezas que a cada nueva escucha te enseña matices que creías que no podían estar ahí, facetas nuevas de sonidos “viejos”, una maravilla de cinco minutos de belleza y goticismo como debe ser éste. De ese que tantos (tantas veces) olvidan con insultante facilidad. Tres de tres, en definitiva. Tres cortes que son ya imprescindibles. Queda el cuarto que cierra el EP y que sabemos estará a la altura. Dead Inside es su nombre y huele a clásico en cada nota. Esa melodía arrastrada, la voz distorsionada que susurra para luego desgarrarse en un crescendo final que por sí solo vale más que la discografía completa de más de uno y más de dos cantamañanas de lo oscuro. El melancólico teclado, como corazón mismo de la canción… no sabría que destacar. Confirma lo que ya sabíamos, que cuatro de cuatro, amiga.

Sé que si has llegado hasta aquí (especialmente si todavía no te has echado a la oreja el EP), si has leído lo anterior, es probable que pienses que exagero. No lo sé, cabe la posibilidad de que me pueda la subjetividad, el enamoramiento del que reconoce que Brotherhood le encantan. Es posible, todo es posible. Es posible que me deje llevar, que esté engañado, que haya perdido paladar. Es posible, todo es posible. Aun así, elevo mi apuesta. En 2013, llevamos más de medio año ya, no vas a encontrar en este género y afines NADA semejante en calidad a este The Dark EP. Es, sin duda, los mejores cuatro temas que he degustado en lo que va de año. ¿Exagero? Puede. Es mi opinión, claro, pero reto a cualquiera (sí, a cualquiera de vosotros, habitualmente silenciosos lectores) a demostrar lo contrario. No lo vais a conseguir.

Escúchalo/Cómpralo: http://brotherhood.af-music.de/
Infórmate: http://www.brotherhoodsweden.com/ www.af-music.de/


ANTONIO ARIAS: MULTIVERSO II

28/7/13
ANTONIO ARIAS presenta el proyecto Multiverso II. Se va a realizar a través de un sistema de micromecenazgo (crowdfunding): http://www.mymajorcompany.es/projects/multiverso.

Pero, ¿de qué estamos hablando? El propio Sr. Arias nos lo cuenta:

 

1-EL PROYECTO:

 "De la Soleá de la Ciencia a la Física de la Inmortalidad-Multiverso 2ª Parte", ese será el título de esta segunda aventura. Más allá de 12 canciones con un concepto musical más cercano a las armonías populares y unos textos que desarrollan esa nueva poesía científica que nos está envolviendo. Musicalmente es una obra más conceptual, más ambiental y electrónica.

Este es un proyecto basado principalmente en la edición de un álbum y en la realización de una serie de conciertos especiales en lugares como la sede de la Agencia Espacial Europea en Madrid, el Parque de las Ciencias de Granada o el Observatorio de Calar Alto en Almería. Un ejercicio de continuidad respecto al anterior trabajo en solitario "Multiverso" (2009). Seguir explorando sobre los nuevos conceptos de poesía científica, seguir reivindicando un cielo más limpio, mirar al espacio como síntoma de rebelión. En este mundo tan pegado al suelo casi no hay sitio para los observadores de estrellas, por eso me dirijo directamente a vosotros. Maldita ley de la gravedad.

El título del disco hace referencia a un tema de Morente "Soleá de la Ciencia" de su álbum "Morente sueña la Alhambra":

Presumes con ser la ciencia
yo no lo comprendo así
siendo tu la ciencia
no me has comprendido a mi


Cae el Sol y da en el cristal
cuando no quebranta el vidrio
¿que es lo que va a quebrantar?


En este nuevo trabajo la tradición musical tiene un peso importante, buscar melodías inmortales para arropar un mensaje de lanzado hacia el futuro infinito. La Física de la Inmortalidad hace referencia a una teoría de Fred Hoyle en la que en un futuro donde las máquinas se hayan desarrollado y convertido en supermáquinas puede recrear todos los multiversos posibles, en un renacimiento de todos los seres posibles.

2-LOS PLAZOS

Hasta ahora y con nuestro propios medios hemos avanzado muchísimo en la preproducción de las nuevas canciones, todas están maquetadas y listas para pasar a la producción propiamente dicha, donde necesitamos de un estudio profesional de grabación y de un técnico de altura como Pablo Sánchez, que ha trabajado conmigo muchos años así como con Enrique Morente o Los Planetas. Con él debemos registar en diferentes estudios la instrumentación que falta y corregir los posibles errores cometidos hasta ahora. En el fondo y en la forma es una producción ambiciosa llena de detalles, lo que siginifa pistas, y por tanto de un equipo técnico top professional. Este tiempo de estudio sería de un mes para recordings y otro mes para mezclas y postproducción.

3-DESTINO DEL DINERO

1-Una preproducción y una producción musical arriesgada, alternativa, vanguardista y anticonvencional
2-Una edición cuidadísima del trabajo en vinilo. Estaría disponible también en soporte digital.
3-Tenemos no sólo el nuevo material artístico sino un sinfín de tomas alternativas de las canciones grabadas en dicho observatorio de Almería, tanto en vídeo como en audio.
4-Una publicidad y promoción en consonancia con los compromisos del trabajo. Todos sabemos que la promoción de un artefacto alternativo como este se orienta a espacios diferentes y a puestas en escena distintas. Nosotros somo la publicidad y el tiempo es nuestra pegada.
4-LOS IMPLICADOS

José Antonio Caballero, astrofísico que hoy día trabaja en el Centro Nacional de Astrobiología. Ha trabajado en el Max-Plank-Institut de Alemania y ha publicado infinidad de artículos en revistas científicas. Él me abrió las puertas de este mundo en el cielo que es la astrofísica y me descubrió la nueva poesía científica. Ya trabajamos juntos con motivo de la edición de Multiverso en 2009. También nos ha aportado todo tipo de sonidos espaciales, los cuales hemos incluído en las mezclas. Deberíais mirar sus artículos en diferentes publicaciones como la revista AstronomíA, en el número 161 hay un detallado reportaje sobre nuestra experiencia en Calar Alto en diciembre de 2011 que titulamos United Sounds of Cosmos. Pudimos tocar el repertorio de Multiverso en la cúpula del telescopio Smitch, una experiencia que estaríamos dispuestos a repetir en cualquier momento.

Más info aquí: http://exoterrae.eu/usc/

David Jou, catedrático de la Física de la materia Condensada en la Universidad de Barcelona y traductor de Stephen Hawking, quien ya colaboró conmigo en el anterior trabajo, pone la mayoría de los textos. Ha desarrollado una extensa obra de investigación con cinco libros y más de doscientos artículos publicados. Entre sus libros: Reescribiendo el Génesis (2008), Cerebro y Universo (2011) e Introducción al Mundo Cuántico (2012). Tiene una prestigiosa trayectoria como poeta, el volumen Las Escrituras del Universo es el que me ha servido para casi todos los textos de Multiverso, abarcando temas que van desde la: "Desertización":

...Media Luna, duna y hoz
la roca a dentelladas
devora la solana cuando sueño ventanales
me despierto en caravana y tengo sed
y escapa el agua
y no sé cómo pararla

(david jou)

a la luz, "Agujero de ozono":

Hay luz que aspira
a perdurar algún día
hay luz que exalta
de tan pura y tan alta
hay luz que ciega y que relampagea

(david jou)

Los músicos implicados principalmente somos los que estuvimos actuando en el Observatorio de Calar Alto de Almería en diciembre de 2011:

-Antonio Arias a las voces,guitarras, bajos y algún teclado. Para quien no lo sepa yo comenzé a tocar en 1982 con 091, grupo de Granada. Luego formé Lagartija Nick, hemos editado 11 discos, entre ellos Omega (1996) con Enrique Morente. Formo parte de Los Evangelistas, grupo de homenaje a Morente donde los unimos miembros de Los Planetas y Lagartija Nick

-David Fernández a la percusión electrónica y a las baterías, él ya estuvo conmigo en varios lps de Lagartija Nick: "Val del Omar", "Sapce 1999", "Lagartija Nick" y "Ulterior" y en proyectos como "La Guerra de los Mundos". Ha participado en las sesiones del disco "Encuentro" de Soleá Morente y Los Evangelistas. Un histórico.

-JJ Machuca, teclados, secuencias, orquestaciones etc. también estuvo en Lagartija Nick en 2003 cuando hicimos las representaciones de La Guerra de los Mundos y conmigo ha hecho la gira de Los Evangelistas y el nuevo disco de Soleá Morente y Los Evangelistas "Encuentro".

con la colaboración de:

-Floren, de Los Planetas, Los Pilotos y Los Evangelistas. Ya puso su guitarra en Multiverso 2009 y tiene el carnet de conducir naves espaciales.

-David Montañés, piano. Ha editado trabajos con su grupo Tecnica y solemos hacer conciertos de piano y voz.

-Soleá Morente, voz. Mi relación con ella viene desde las primeras representaciones de Omega.


II FESTIVAL MELODIAS DE SOMBRAS, OCTUBRE EN MADRID

SÁBADO 19 OCTUBRE 2013 - II FESTIVAL MELODIAS DE SOMBRAS

Sala WE ROCK - MADRID - 20:30 H. - 10 €. 

DEUS ES MACHINA, Madrid, Presentación en sociedad. Metal Industrial,
ALIASING, Madrid, presentación 1º EP. Glam Rock, Rock electronico,
RADIOACTIVE KIDS, Alicante, Psychobilly Horror,
ESTILO INTERNACIONAL, Madrid, presentación 2º cd. Post Punk, Indie Rock,

En breve venta de entradas en RARA AVIS, DISKPOL, ESCRIDISCOS y TICKETEA.COM

Colaboran:
Semana Gótica de Madrid
Revista BSides
Sturm Promotions
Eclipse Groups
De Profundis

Mas información a traves de www.melodiasdesombras.com

https://soundcloud.com/aliasing 
http://radioactivekids.bandcamp.com/ 
http://www.reverbnation.com/estilointernacional

NUEVO SINGLE DE OPIUM TEA. CARAS.

25/7/13



Nuevo adelanto de lo que será su primer álbum. Impresionante.



SILENT SCREAM-MURNAU'S PLAYHOUSE: Bones From the Backyard (split album) (Gothic Music Records 2013)

19/7/13
Las noticias de nacimientos de nuevos sellos discográficos siempre son buenas noticias. Geniales incluso si además conoces el cariño y el respeto que hay detrás (como es el caso). Y es que el señor Terramortis (aplausos, vítores y sombreros al aire ante tamaña valentía), no contento con el sinnúmero de actividades que acomete, ha decidido ampliar horizontes y lanzarse a editar discos. Como si escribir libros, mantener webs, hacer radio, organizar conciertos y pinchar música no fuera suficiente. Pues bien, la primera referencia del susodicho incluye, nada más y nada menos que a dos de las más interesantes propuestas finlandesas actuales en esto de la música oscura: Silent Scream y Murnau’s Playhouse. Los primeros, de Helsinki, ya conocidos por los habituales lectores, se distinguen por la actualización rebosante de talento del afterpunk más frío y rabioso que parieran los primeros ochenta. Actualización no exenta de creatividad, es sólo cuestión de estilo. Los segundos, de Tampere, más ortodoxos tal vez, más melancólicos, más tristes que fríos, no han tenido (por desgracia, distintas circunstancias lo han impedido) reflejo antes en laletracapital. Oscuros, con profundas raíces en el gótico clásico, exuberantes de calidad también.

El trabajo que nos ocupa, limitado a 600 ejemplares, es fiel reflejo de lo apuntado. La parte que corresponde a Silent Scream incluye tres temas correspondientes a un primigenio EP (2009) que por problemas diversos nunca llegó a ver la luz; en un principio eran cinco canciones pero dos de ellas (Revenant y Meat) cierran Public Execution, su CD del año pasado. Además de los tres inéditos citados, se incluyen dos tomas en directo. Lógicamente, el sonido de esos tres temas (luego iremos con los directos) refleja más el espíritu de In Cinema que el de Public Execution. Por ejemplo, Man On Fire. Esas guitarras que recuerdan a los mejores Christian Death (Atrocities era), la voz personalísima, los bajos como puñetazos y los complicados y cambiantes ritmos. Afterpunk del mejor que se haga hoy en día, gélido y punzante. El ritmo se acelera hasta el paroxismo en With Friends Like These, con el bajo marcando el camino en una canción (esos coros) que tiene aunque tiene mucho componente gótico en su estructura, mantiene el afterpunk en los ritmos, eso sí, sin perder de vista que estamos en 2013 y hace treinta años del ocaso del género, al menos en su cosecha clásica. Private Execution recuerda inmediatamente al tema que abre (y nomina) su segundo álbum. Lenta, oscura, fría, guitarra cortante, los aullidos… Completamente diferente a su “prima” pero de algún modo entrelazadas, extraños parentescos que van más allá de un título, como dos caras de la misma moneda, como dos facetas de la misma piedra, dura y excepcionalmente bella. En cuanto a los directos, Skull Face Child (también de P. Execution) es machacona, punk, fría y oscura; en vivo aumenta exponencialmente su interpretación dramática, se desarrolla aún más la cualidad parlante de la guitarra, se acentúa el tono Killing Joke en cuanto a los gritos, rabia e ira en la letra escupida. El que falta es una versión de I Remember Nothing, de Joy Division. Todavía más fría, más lenta, más sincopada que la original (aunque no se diferencia lo suficiente, tiene mucho de recreación), seis minutos y pico de agonía helada.

La parte que corresponde a Murnau´s Playhouse es el resultado de un año preparando un EP en un estudio. Un año que da para que sucedan un montón de cosas (empezando por cambios en la formación) pero que permite que el excelente sabor de boca que habían dejado con las publicaciones de la demo de 2008 y su Sanity Show del año siguiente no solo se mantenga sino que incluso se acentúe. No en vano, todo comienza con Someday: elegante, gótica, llena de reminiscencias de los más grandes, sin perder el toque personal de los de Tampere. Con conexiones evidentes, certezas idénticas (buen gusto, saber trabajar con las influencias sin copiar nada, respeto absoluto por el estándar pero aportando talento y creatividad…) a las del grupo anterior y, a pesar de ello, bastante diferente en el tono. Embrace recuerda a unos Corpus Delicti con teclados, probablemente por la voz grave sin ser gutural, afectada sin exagerar del vocalista; los potentes bajos ayudan al recuerdo. Dicho lo cual, la abundancia de cambios de ritmo le dan un aire diferente a la canción, modernizado el sonido. No sucede lo mismo con Miopía, mucho más clásica, guitarrera, rítmica, épica. El teclado de Sari suaviza un tema ortodoxo pero creativo al mismo tiempo. La estupenda Rivets In The Sky es la canción de corte más postpunk del set, con las baquetas y el bajo dibujando el tema y la guitarra y los teclados coloreando por encima, con la voz erigiéndose, de nuevo, como protagonista. Un gran tema, pero eso no es novedad, los cinco lo son. Porque Ashen Passion no puede dejar indiferente a ningún aficionado a la música siniestra, con la guitarra cubriendo poco a poco al teclado y dejándose acompañar por el resto de instrumentación, con el crescendo sónico que, otra vez apoyado en la garganta de Arttu, supone un excelente broche de oro para un CD que se antoja hoy imprescindible.

Decía al principio que el nacimiento de los nuevos sellos son siempre excelentes noticias. Cuando los primeros lanzamientos de esos nuevos sellos están tan cuidados y son tan condenadamente buenos como éste, sobran los elogios. Así que me callo y lo escucho de nuevo. Que es lo mejor que puedo hacer ahora mismo.


SHE PAST AWAY + ESTILO INTERNACIONAL EN SEPTIEMBRE EN MADRID

17/7/13



TRAGIC BLACK: The Eternal Now (Danse Macabre 2013)

6/7/13
Decía recientemente que del revival deathrockero de principios de siglo quedaba ya poco o nada. Cenizas, cenizas y algún superviviente: casi todo se ha ido perdiendo autodevorado en una espiral absurda de repetición de esquemas. En aquel renacimiento fueron punta de lanza los usamericanos Tragic Black, tanto por lo extremo de su aspecto (ya sabes, crestas cuidadas, laca a saco, vamos, de manual) como por la calidad de su música. Nunca fueron demasiado originales ni excesivamente diferentes de sus compañeros de hornada (realmente ninguno lo fue, este palo es bastante de sota, caballo y rey) pero sí que aportaron talento, energía y constantes ganas de, si bien no desmarcarse, sí llevar el estilo un poco más allá. A través de los teclados en ocasiones, con registros vocales alejados de la tradicional ambigüedad decadente en otras. Ahora, un puñado de años después de The Cold Caress (2007), presentan The Eternal Now, su tercer CD como tal (dejando aparte demos autoproducidas y el directo Burnt Black). ¿Qué tienen que ofrecer en 2013 los de Salt Lake City? Veamos.

The Decadent Requiem fue un disco de deathrock bastante purista, The Cold Caress tenia ya una intención clara de evolucionar ese sonido, mezclándolo con otros estilos; una voluntad de no estancarse, de no repetir lo de siempre. The Eternal Now pasa por ser un disco conceptual, aunque en realidad la mezcla estilística (e incluso en las letras) parece desmentir esto. Y es que queda ya muy poco de aquel DR seminal de los de Utah: queda la voz, con ese timbre clásico (y a la vez único) de Vision y queda la base, el poso general del sonido. Por encima vuelan guitarras deudoras de otros sonidos (desde el glam hasta el hard rock setentero), ritmos de todo tipo, teclados envolventes… todo ensamblado para seguir siendo lo mismo, siendo diferentes. Aquello de cambiar todo para que no cambie nada, vamos. Esta (aparentemente excesiva) variedad hace que los diez temas que componen el CD terminen siendo un variopinto catálogo de obsesiones, un multiforme muestrario de cómo mirar hacia adelante sin perder de vista el pasado.

Collapse es una intro, una pequeña pieza que te permite entrar en la estupenda What In The World. Bastante cercana al sonido habitual del grupo, como también sucede con Doomsday (tal vez en esta un poco menos), son el nexo de unión (el primeroy casi casi el último) con el pasado. Las guitarras aceradas, las voces andróginas… No así Dreaming Tonight que recuerda por igual al bueno de Perry Farrell en la forma de cantar y al rock duro glamuroso de los setenta-ochenta, aquella especie de híbrido entre el heavy y T-Rex, de melenas pintadas y rizadas con mallas y maquillaje. Sí, esos. It Fades Away cambia otra vez el registro. Más rockera si cabe, lejos del glam y del deathrock a partes iguales. Como Breaking A Broken Heart, que tiene incluso un punto extraño, en el ritmo principalmente, como si fuera electrónica sin serlo del todo, como sin atreverse… The Beaten Path comienza con un piano de esos que proporcionan atmósferas para luego entrar en un desarrollo “modernito” a lo Placebo, con una mezcla entre elementos electrónicos y guitarras más que destacable. The Plot To Destroy The World o la vuelta al ¿“rock duro”? Incluso con tintes industriales… inclasificable, ciertamente. Tanto como Born To Kill, más heavy que el viento. ¿Dónde ha quedado la elegante decadencia? ¿Dónde las influencias batcave? Se han diluido casi del todo, no se han perdido pero están tan difuminadas que apenas se aprecian. Cannot Rest In Peace es un tema ciertamente extraño, de esos que por un lado no sabes cómo clasificarlos y, por el otro, ejercen una extraña atracción.

Resumiendo, The Eternal Now es un trabajo definitivamente distinto. Habrá a quien le parezca mal la absoluta (y desquiciante a veces, eso también) variedad. Habrá quien piense que hubiera sido mejor que mantuvieran su estilo a pesar de todo, de los años, de los cambios… Yo no soy de esos y aunque es cierto que (probablemente el tiempo pasado desde The Cold Caress tenga parte de culpa) el disco parece casi un recopilatorio, por lo amplio del abanico estilístico manejado, se agradece el no estancarse. Porque lo importante lo mantienen: calidad y talento. Lo demás queda al gusto de cada cual.


SHADOW IMAGE: Kiss The Ashes (Danse Macabre 2013)

Shadow Image son Harley Mace (cantante y multiinstrumentista) y Mandy Monster (teclados). El año pasado debutaron con un EP homónimo que llamó la atención a las cabezas pensantes del mítico sello alemán Danse Macabre (sí, el de Bruno Kramm de Das Ich) y ahora (bueno a finales de mayo) presentan su primer CD largo: Kiss The Ashes. Echándole un vistazo al libreto del CD y a las fotos llama la atención la importancia que el dúo de Michigan da la imagen. Lentillas blancas, pelos tintados y erectos, arregladísimos en el vestir y un cierto tratamiento de las fotografías que hacen pensar en el enésimo proyecto supermegagótico de la muerte. Una especie de London Alter Midnight 2.0. Por supuesto, dado que si no fuera así no estarías leyendo esto, si te quedaras en esa superficie murcielagosa photoshopeada te equivocarías de medio a medio. Por supuesto si solo fueran la versión moderna de los citados, Mr. Kramm no habría reparado en ellos. Digo esto porque Shadow Image no es la envoltura bonita de un proyecto vacío. No es la nueva encarnación de “sin laca no hay infierno que valga”. No. SImage son mucho más.


La receta es sencilla. Coges lo mejor de cada uno de los diferentes subgéneros que de lo denominado música oscura hayan sido y los metes en la batidora. Aliñas con bastante ingenio y ya lo tienes. O no, depende quién lo haga, pero el dúo desde luego lo consiguen. Los once temas que componen el CD siguen unas directrices parecidas, las que marcan lo anteriormente indicado, todo el sinfín de influencias que supuran cada surco del CD. Voces dramáticas, épicas, desgarradas, llenas de ecos y efectos, guitarras aceleradas o rítmicas según conviene, coros femeninos, teclados etéreos, bajos abrasivos, ritmos complejos… En fin todo lo que se supone que ha de ser un disco de rock gótico clasicote y bien hecho.

Apuntemos como es costumbre un par de líneas de cada canción. Por si acaso aún no os habéis hecho a la idea. This Side of the Wasteland abre el CD, atmósfera al principio con ese ominoso teclado, entran bajo y ritmos, guitarras y el tema se desata en el estándar habitual del género: sugestivo, conmovedor, oscuro. Dejes tilowolfianos en las voces… Kiss the Ashes sigue la misma senda, la combinación de teclado y guitarra, totalmente noventero el tema (todo el disco en realidad). Más épica, más drama, más efectos. The Call of Midnight entra más despacio con el bajo marcando la pauta y guitarras como cuchillas por encima, la voz también corta… Medio tiempo repleto de fuerza. In the Name Of es otra pieza absolutamente dentro del patrón. Cambios de ritmo, voz llena de entraña, teclados… de nuevo me retrotrae a hace veinte años. Las canas no perdonan. There in the Snow es diferente, mucho más tranquila, instrumental, repleta de sentimiento, como un jardín superpoblado, victoriano, algo dejado (ese momento en que las plantas toman el control de nuevo), cementeril. Casi se nota la mezcla de aroma de flores y putrefacción, leve, pero ahí está. I Died for Love, romántica (en el sentido del s. XIX), llevada por la guitarra acerada otra vez y el teclado. Diferente al resto, mismo resultado. The Shadows Linger On con sus guitarras deathrockeras (a ratos recuerdan al bueno de Bari Bari) es, para mí uno de los mejores cortes de este Kiss The Ashes. Oscura y desgarrada, acaricia y hiere al tiempo como solo las buenas canciones consiguen. Shades of Demise es, aunque mantiene el ritmo rápido, bastante más melancólica, dolorosa casi. Por debajo de la anterior pero también destcable. Lost but not Forgotten respeta el efecto de guitarra de los citados, aunque tal vez sea un poco más convencional, está bien, pero epata menos, bastante menos (aunque en su descargo diremos que era difícil mantener el nivel). Shade's Piano, instrumental como la de la nieve, basada en la melodía que generan piano y teclados, es una preciosa pieza clásica, repleta de sentido y sentimiento. Muy muy bonita. Para cerrar el CD nos encontramos con Lost but not Forgotten (Reprise) que es exactamente lo que promete, una versión a piano y teclado del homónimo. Dota al conjunto de una enjundia que la versión más instrumentada no tenía, aporta cosas que no estaban. Poco habitual en un reprise, pero oye. El disco ha terminado.

Noto como de nuevo se me aparece la sombra de los clásicos del supergoticismo. De nuevo se manifiestan para indicarme que Kiss The Ashes no destaca por su originalidad, que no le hace falta. Las sombras indican que desde luego si te gusta el gótico en su vertiente más pura, menos mezclada, más ortodoxa, Shadow Image no te van a dejar indiferente. Gran ejemplo de inmortalidad de género.

A.T.MÖDELL: Apocalyptophilia (Danse Macabre 2013)

2Confieso que no conocía a los valencianos A.T.Mödell. Probablemente por extensión a mi desconocimiento general de la escena electro-industrial, tanto en este país como más allá del mismo. Por eso, cuando Danse Macabre nos envió este disco, puede acercarme a él sin prejuicios ni ideas preconcebidas, sin nada más que las ganas de ver que se cocía dentro de este Apocalyptophilia de tan curioso título. Hace referencia a la visión irónica y sarcástica de las histéricas reacciones (de hombres y mujeres) ante un supuesto advenimiento del fin del mundo, vía profecías mayas o cualquiera otra. Buceando un poco, me entero en seguida de que es el segundo álbum de los citados, de que salió al mercado a finales de mayo y de que colabora Julio Nexus de Interfront. Buceando más (ya en el disco en sí), compruebo que son dieciséis los temas y cero las concesiones. Dejo los aparejos de buceo y me dispongo a escucharlo.

Ya desde la intro The Third Coming, las bases están claras: en lo musical electro industrial excitante y bailable; en lo literario, sátira, ironía y talento. Bueno, talento en lo musical también. De hecho no es la típica intro, tiene suficiente entidad como para dejarlo en el subtítulo solo. Bliss me recuerda a unos Alien Sex Fiend más electrónicos (si cabe), más metidos en la música de baile. Pero solo al principio, luego ya el desquicie y los bits hacen olvidar la comparación. This Time Alone responde a parámetros ligeramente diferentes. Menos chundachunda, más intensidad melódica. Lo prefiero, pero sobre gustos… Lo que a estas alturas de la película ya han demostrado los valencianos es su capacidad para manejar registros bastante diferentes. Dead in sixty-six parts vuelve al baile, al rallante además. Los efectos de sonido, el taladro en la cabeza. El cuidado manejo de los tiempos, el equilibrio. La letra tan bien escrita. We're gonna eat tonight o un nuevo registro, menos orientado a la pista, aunque igual de intenso. Una de mis preferidas del CD. Intermission - May you live in interesting times no deja de ser un aparente descanso, un oasis en mitad de la barbaridad que llevamos oída. Un remanso de ¿paz? Roto por el inquietante final que da paso a Bursting into the world dónde otra vez se desata todo. Menos electrónica, con un ritmo más “humano” es, para mí, otro de los aciertos indiscutibles de Apocalyptophilia. Un estupendo tema, original y variado. A next reality nos devuelve a la senda del baile. De un baile inteligente, en el que puedes de igual manera desfasar con lo bestia de los bits como pararte a disfrutar la letra de una forma más tranquila, sin que ninguna de las dos opciones tenga porque anteponerse a la otra. Automatische Terroriv Mödell no deja de ser el nombre del dúo. Así que esperamos un resumen de lo que este significa. Electro bien hecho. Too high. Más tralla rítmica, más EBM, más llenapistas. Hay una cierta intención melódica en la voz bastante conseguida pero el objetivo es dar botes. A fe que lo logra. Llega otro Intermission - End of everything. Más extraño, menos convencional, es un punto de relax en medio de la tormenta sonora anterior, un pequeño respiro. Porque desde luego Reluctant hero no da opción. Me recuerda a cuando el Front 242 lo eran, pero pasados por el personal filtro de los del Turia, que aquí no se copia a nadie. This time together hace un ligero cambio de estilo. Percusiva, apocalíptica, desesperada. Otra de mis preferidas. The Doomsday march y sus samplers. Marcial en su inicio, está tan llena de matices que resulta difícil de comentar o juzgar; instrumental va acelerando en una secuencia que se repite, con buen gusto y armonía. La homónima Apocalyptophilia es casi el cierre del trabajo que nombra y condensa todo lo anteriormente explicado, las letras irónicas, los ritmos rapidísimos, el enfoque al baile… en fin todo lo dicho. Termina el álbum con más de nueve minutos de Outro - Fear and hope in the aftermath of obliteration. Vuelta al instrumental, vuelta al matiz, vuelta al bit disparado sin emisión posible. Gran broche.

A.T.Mödell (o Automatische Terroriv Mödell) demuestran en este Apocalyptophilia que el nivel de la música electrónica actual es más que notable, que por descontado, puesto que no tienen nada que envidiar a ninguno de los iconos electrónicos foráneos, merecen al menos tanto reconocimiento como ellos. Y que da gusto toparse con un trabajo como este, tan bien hecho. Mi más sincera enhorabuena.

DEMONCAST: Livewire EP (Danse Macabre 2013)


Demoncast son de Tel Aviv. Así dicho, no parece ser gran cosa, pero a mí me sorprendió al enterarme, aunque solo fuera por el punto exótico. Luego, una vez que buscas información extra, revisas el artwork del disco, lees aquí y allá, ves que es la nueva reencarnación de Ptyl (a quien sí conocía aunque no su procedencia), un reconocido artista que dentro del cajón de sastre este del industrial lleva desde el noventa y ocho vomitando atmósferas extremas e industrial bailable. En este proyecto une su indiscutible talento al de Ariel Aviav (cantante y letrista que procede de la escena rock israelí) para terminar pariendo el EP que nos ocupa. Dice la nota promocional que Demoncast ocupan un lugar entre el industrial de NIN o de S. Puppy, el triphop británico de Massive Attack y más influencias de otros géneros. El problema es que el lugar citado es tan enorme que en él podrían estar centenares de miles de grupos, tranquilamente, sin parecerse en nada entre sí. Resulta complicado circunscribir a un grupo citando dos sonidos tan alejados como los dichos, tratemos de afinar, entonces, un poco más.

Rock industrial. Bailable, electrónico y bestia. Voces combinadas masculinas/femeninas (mucho más fuertes las primeras), ambientes asfixiantes… pero sin llegar a lo experimental. Empezamos con Bitch. Cinco minutos de trallazo rítmico, con ramalazos rockeros, enloquecidos. Rabiosa, llena de furia contenida a duras penas. Viene siendo el single presentación del grupo y la verdad es que no sorprende que así sea porque contiene todos los elementos que caracterizan el proyecto. La mezcolanza justa orgánico-electrónico, la mezcla entre los bits enfocados a llenar pistas y la oscuridad de las guitarras. Toda una decalración de intenciones. Por el contrario, el segundo corte, Crack, no tiene –aparentemente- mucho que ver. Más tranquila, pausada (pero no menos rítmica), ruidosa en el mejor de los sentidos, Ariel Aviav lleva la voz cantante, nunca mejor dicho, Ptyl susurra por debajo. Quizá por temas como este venga la “comparación” con Massive Attack, aunque no termino de verla. Sí, la canción es pausada, lleva el freno de mano puesto pero invita a la reflexión, no al sueño. Va enriqueciéndose además según va desarrollando, para terminar incluso algo desquiciada. Sin exagerar eso sí. Se mantiene oscura, convenientemente oscura y seductora durante los ocho minutos que dura, con la sensual voz de Mrs. Aviav en perfecta conjunción con la más fría de Ptyl, excelentes ambas. Poseidon's Curse es mucho más bailable, coquetea con la EBM de añeja escuela, a la vez que suena totalmente moderna y actual. La voz melódica y el teclado casi pop endulzan tanto como las voces, empeñadas en la recreación de un dúo chico-chica tecnopop posmoderno. Para mi gusto, la más floja del EP, está un poco en medio de muchos lugares pero no termina de aterrizar en ninguno de ellos. Bad Intel por el contrario explora la faceta más industrial de los israelíes. La canción, repleta de samplers y guiños, se hace de rogar, a mí no me ha entrado hasta la cuarta o quinta escucha, pero luego se revela magnífica. Si te gusta el palo, claro. Inmortal cierra el EP con su combinación de drama, erotismo bien entendido y efectos, muchos efectos. Romperitmos, compleja, termina pareciendo muchas canciones en una y eso siempre es bueno. La guitarra cuajada de matices, distorsionada, enmarca el resto de instrumentos y da soporte al ruido que en ocasiones escupe el altavoz. Un buen final para un EP que pese a la casi media hora que dura se hace corto.

Livewire es, como decía, el debut del dúo. Un estupendo arranque que esperamos trascienda la colaboración puntual y se mantenga en carrera desarrollada, promete momentos de gran interés.

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3/7/13



NÓMADA SESSION 007: NORDIC MIST II