RECORDATORIO: MIND DRILLER EN MAYO EN LA WURLITZER

31/3/13


ESCAPE WITH ROMEO + RADAR EN MADRID

30/3/13

LAMIA VOX: Sigillum Diaboli (Cyclic Law 2013)

26/3/13
El segundo trabajo del proyecto ruso Lamia Vox llega ahora a nuestras orejas vía Cyclic Law. Saldrá a la venta el 31 de marzo, como de costumbre en formato digipack, con estética cuidadísima, la que merece la obra que el cartón arropa. Es importante (al menos para mí que aprecio el tacto e incluso el olor del “original”, por encima, muy por encima, de la mera colección de música comprimida que, encima, suena francamente peor) destacar el cariño con el que el sello canadiense viste cada uno de sus lanzamientos. Aunque el contenido prime sobre el continente, o así debiera ser. En este caso, Sigillum Diaboli se compone de nueve canciones, deliciosas composiciones, que nos sumergen en lo esotérico y demoníaco. La combinación de paisajes oscuros e instrumentales, percusiones rituales y marciales y las voces (ora potentes, ora difusas y escondidas) crea la banda sonora propicia para cualquier invocación que se precie de serlo. Sigillum Diaboli, o sea, el sello del Diablo, es un disco inspirador y evocador a partes iguales. Lamia Vox maneja como pocos las texturas oscuras y a través de los elementos indicados (percusiones, cantos arcanos, susurros) las dota de una personalidad y una fuerza ciertamente poco comunes, incluso en este género, rico habitualmente en este tipo de sonidos. Es, tal vez, en esa personalidad, esa originalidad para nada exenta de referentes, donde este trabajo (todo el proyecto realmente, en …Introductio, año 2010, ya sucedía esto mismo) tiene una de sus virtudes más sólidas. Hay infinidad de “marcas” dedicadas al rollo ritual-marcial-experimental-ambiental-oscuro, decenas de músicos centrados es esta construcción de tejidos musicales, pero no tienen ni la frescura, ni –siquiera- el desgarro imprescindible para transmitir lo consigue esta mozica en poco menos de una hora. La multitud de tramas sónicas que llenan todo el disco permite un número casi ilimitado de escuchas, en las que como en una muñeca matrioshka vas descubriendo detalles que no habías percibido antes. Detalles que están dentro unos de otros, sin mostrarse del todo hasta que no quitas la capa que tiene inmediatamente por encima. Todo envuelto en un aire místico, malvado y oscuro pero místico, que lo hace aún más atractivo. De hecho, es empezar a sonar Born of the Abyss, el tema que abre el CD, y casi puedes oler el incienso. Después todo es una sucesión de rituales más lúgubres -la mayor parte de las veces- que la más tenebrosa de las noches. Dan fe títulos tan acertados (hablando de lo que estamos hablando) como Lapis Occultus (la celebérrima piedra filosofal), Witches Night, Evil Comes From The North o The Prophecy, entre otros.

Pero, lógicamente, no solo la originalidad es destacable en Sigillum Diaboli. Bastaría con ella, pero no está sola. Sería injusto no subrayar la excelencia de las composiciones, los equilibrios imposibles entre lo dulce y lo malsano, entre los paisajes esbozados a veces casi con timidez y la autoridad marcial de las percusiones; la interpretación perfectamente contenida cuando es necesario y desbordante y espectacular cuando también ha de serlo; la capacidad infinita para transportarte por oscurísimos y esotéricos paisajes; el conseguir por momentos crear una música que no sólo se escucha, sino que se huele y se palpa, que se saborea con delectación, más allá incluso de sinestesias inducidas, más allá, mucho más allá… Sería tremendamente indigno obviar todo lo que son capaces de sugerir estos nueve temas. Un disco conceptual, sí. Pero divisible en “trocitos” que por sí mismos, individualmente, valen un todo. Cada una de esas canciones (no destacaré una sobre otra, aunque lógicamente tenga mis preferidas) tiene entidad suficiente, cada una lleva dentro todas y cada una de las características de todo el CD. Las citadas. Las que he comentado ya que son capaces de hacerte SENTIR. ¿Qué clase de alquimia es esta, que se introduce dentro de ti? ¿Qué clase de magia que te lleva por dónde quiere, que te indica lo que has de apreciar a cada instante? Pues es la que domina el ritual, la que compone cada melodía con la nota exacta, con el grado perfecto de mezcla de estructuras que citábamos al principio. La de Lamia Vox que en este disco se revela como uno de los proyectos más interesantes dentro del palo. Uno de esos proyectos que habrá que seguir con infinita atención, pues promete continuar sin dejar indiferente a nadie. O al menos, en eso confiamos. Bueno, no, estamos seguros.


MR MOONLIGHT EN ESPAÑA



HAVAN: Yajna (Cyclic Law 2013)

25/3/13
El nuevo proyecto de Frederic Arbour (líder de Visions –entre otros-, fundador de Cyclic Law, a día de hoy un referente absoluto en cuanto a sellos dedicados al Dark Ambient, Martial Industrial y estilos afines), Havan, reúne a Harlow MacFarlane (Funerary Call) y a Sarah Rosalina Brady (Amber Asylum) junto al canadiense citado para hacer un ritual en directo en noviembre del año pasado en el que poner en notas musicales todo lo que les rondaba en ese momento las cabezas. De ahí a plasmarlo en un disco, pues un ratito. Casi media hora de música continuada, casi treinta minutos dónde demostrar cómo se hace eso de transmitir energía.

Yajna. Ritual védico, repetición de antiguos mantras. Zoroastro. El ritual del fuego sagrado (Havan significa Sacrificio con Fuego o al Fuego, en sánscrito). Pero ya no sólo. Desde hoy (desde el 31 de marzo, en realidad, es cuando se pone a la venta el disco, en digipack limitado a 600 copias) Havan y Yajna es más cosas. Es una manera, a veces áspera, otras bella de hacer llegar esa energía que decía antes, la que te relaciona con esos antiguos rituales de elementos primordiales: el fuego, el aire, el agua, la tierra. Antes de que el hombre lo fuera, antes de todo, en realidad. Puede parecer un poco sobreactuado pretender meter en los surcos de plástico de un “terrenal” CD toda esa sabiduría arcana y compleja de dioses y sacerdotes, de rezos y rituales, de sacrificios, de Visnú y Brahma, de ceremonias religiosas que en occidente jamás (creo) se han llegado a comprender siquiera en un pequeño porcentaje. Pues no lo es. No si se hace desde el respeto absoluto y con honesto interés, esto no pretende ser un referente filosófico-religioso, sólo dar a conocer esa “otra visión”, profunda (y tan profundamente desconocida por estos lares).

Para ello se usa el ruido. La creación de paisajes oníricos. Todo tipo de instrumentos dedicados (y delicados) a transmitir ese ritual, esa celebración, en realidad. Música para soñar, para escuchar relajado, sin hacer nada más, mejor con cascos incluso. Para sumergirte en ella, para dejarte acariciar por las notas, por los vaivenes cíclicos de sonido y energía. Música para escuchar de noche, para notar como la oscuridad se desliza a tu alrededor y dentro de ti, poco a poco, sin sacudidas que revelen lo que está sucediendo. Oscuridad que se ve rota por el fuego, por esas lenguas que arden y danzan y lamen y calientan. Que crecen, que suben y bajan en un movimiento azaroso solo sugerido por la llamarada anterior. Música para sentirse uno con ese fuego purificador, ese fuego que tanto el inicio como el final, ese fuego creador y destructor, amante y asesino, dulce y violento. Durante la media hora de Yajna puedes percibir esa oscuridad inicial, de algún modo vacía, que poco a poco el sonido va llenando, va cubriendo (como cubre la noche al acontecer, al desaparecer la luz progresivamente) todo, en un crescendo, en una adición sónica, melódica, de infinitos matices. Esa noche con tantas caras como puedas imaginar, cada vez más profunda. Noche en la que de repente aparece una llama. Y otra, y otra más. Y una cuarta. Y van creciendo y se dejan mecer al compás. Avanzando a la vez que consumen el combustible que les da la vida. Que somos nosotros, qué duda cabe a estas alturas. Avanzan y avanzan cada vez más altas, más grandes, más poderosas. El chamán, el brujo, el sacerdote, trata de controlarlas, de dominarlas. Repite letanías imposibles, recita, habla, masculla fórmulas. Poco a poco, lentamente, tan lentamente como han crecido, van perdiendo intensidad. Poco a poco, lentamente, todo vuelve a donde estaba. La noche de nuevo es dueña, la oscuridad de nuevo se hace con el control. Otra vez. De nuevo todo está en calma, oscuro. No hay ninguna luz. No oyes nada (solo tu respiración, la tuya y la de la tierra). No ves nada. No ves pero sabes, has comprendido. Te has dado cuenta de todo lo que emana del fuego, has visto su poder, has entendido que si eres es porque el fuego así lo ha querido. Has presenciado como el chamán, el brujo, el sacerdote, han intentado controlar algo incontrolable por definición. El disco se acaba. Pero siempre quedará noche. Siempre quedará fuego.


TRIANGULAR ASCENSION: The Chronos Anomaly (Cyclic Law 2013)

22/3/13
Los venezolanos Triangular Ascension presentan ahora su segundo CD The Chronos Anomaly (disponible desde el 31 de marzo) siguiendo un poco la estela de Leviathan Device, su primogénito de hace un par de años. ¿Qué quiere decir esto? Pues paisajes electrónicos y hasta cierto punto rítmicos (más, bastante más de lo habitual en el palo, si es que hay algo que pueda denominarse así, dada la amplia variedad estilística proverbial en eso de la música ambiental) que de alguna manera intentan transmitir sensaciones y provocar reacciones en el oyente. Lo consiguen, claro que lo consiguen. En este caso el hilo conductor de todo el CD es el tiempo. Bueno, más bien lo falso de las ilusiones relacionadas con el tiempo. La idea de pasado o futuro, las consecuencias que en todo lo que rodea al ser humano tiene esta idea, que no deja de ser una conveniencia más. Interesa hablar de estos conceptos pues hace más cómodo el día a día, pero, en realidad, no son más que un delirio que lleva, en la particular visión del responsable del proyecto (Federico Ágreda Álvarez, conocido por liderar también Zardonic) a confundir sucesos, memorias y recuerdos. Todo en realidad forma parte de la imaginación humana y ahí es dónde se pretende incidir a través de determinados sonidos y melodías.

The Chronos Anomaly es un disco de aires futuristas y hasta cierto punto apocalípticos. Es un disco pausado, melódico, una nueva banda sonora que paladear despacio, con calma, sólo de esa manera se podrán degustar todos los matices que destila cada tema. Sucede como suele suceder en este estilo, en esta forma de hacer dark ambient, que la división en canciones no deja de ser también algo convencional, en mi opinión sólo se puede entender (y apreciar) el trabajo en global, escuchándolo entero, de principio a fin. Elegir, por tanto, un tema u otro es bastante absurdo. Aún con eso, el disco entero te va llevando, te transporta por un sinfín de escenarios, creando una especie de sensación de “viaje”, siempre vislumbrado desde arriba, como a vista de pájaro. Un viaje que es a la vez en el espacio y en el tiempo (de nuevo el tiempo), bastante onírico, bastante especial. Dicen los que saben de eso que lo importante de los desplazamientos no es tanto el destino como el trayecto en sí. En el caso de The Chronos Anomaly no estoy demasiado de acuerdo. Sí, el trayecto es importante, fundamental incluso. Sí, el devenir por la melodía propuesta, por el ruido, por las inferencias que están presentes en cada nota, son imprescindibles (para entender el TODO). Sí, no hay en este caso destino sin itinerario que a él conduzca. Así es. Pero, y es un gran pero, el final es imprescindible. La sensación final, eso que los catadores de vinos (y los cursis y, sobre todo, los catadores de vinos cursis) llaman retrogusto, la persistencia de sabor en la boca que en este caso es tan estupenda como adictiva, tan ineludible como deseable. Podríamos incluso hablar de algo similar al retro-oído, descrito como la “memoria” auditiva que queda al terminar Final Movement (que obvio como su título cierra el CD), que se prolonga en el tiempo y que produce una mezcla de desasosiego y ganas de volver al principio y, de nuevo, escuchar todo el disco. ¿Exagero? No lo creo. TCA está tan repleto de segundas, terceras y hasta cuartas lecturas, está tan lleno de facetas diferentes que garantizan ratos y ratos de deleite y placer sónico absoluto. Como suele ser habitual, mejor con la luz apagada que encendida, mejor a un volumen convenientemente alto que bajito y mejor en soledad que en compañía. No es la única manera de gozarlo, por supuesto que no, pero ayuda. Vaya que sí.


VESTIGIAL: Solar/Aeon CD (Cyclic Law 2013)

21/3/13
Cyclic Law en colaboración con el sello ucraniano Old Captain reeditará a final de mes los dos primeros EPs del proyecto italiano Vestigial: Aeon (2007) y Solar (2009) aunque realmente los temas del segundo EP se compusieron antes. Como no podía ser de otro modo, la edición preparada está tan cuidada como es habitual, en este caso limitada a quinientas copias y en un bonito digipack y, además, por si lo dicho fuera poco, incluye dos temas más que fueron publicados en sendos recopilatorios (Old Europa Café compilation -2008- y Saar Maas compilation -2011-). Magnífica oportunidad por tanto de conseguir así reunidos estos trabajos francamente difíciles de encontrar en su edición original hoy en día.

Centrándome (que ya es hora) en el disco en sí, estamos ante otra gran obra de dark ambient. Ya sabéis qué quiere decir eso: paisajes sonoros, samplers, ruido, melodías tranquilas, belleza y mala baba a partes iguales… una especie de banda sonora especialmente compuesta para ti, que disfrutas de la escucha tranquila y preferiblemente a oscuras. A ratos pausada y “bonita”, a ratos agresiva u oscura, a ratos… en algún sitio intermedio entre ambos extremos. El único defecto que le puedo poner a este Solar/Aeon es que al recopilar “canciones” de diferentes orígenes pierde un poco el hilo argumental y aparecen algunas inconexiones motivadas por las diferentes (en tiempo y espacio) procedencias. Es claramente un defecto menor, pero sí que me parece destacable, toda vez que, para mí, una de las grandes virtudes del género es precisamente la capacidad para sumergirte en el ambiente que crea, sea este opresivo y asfixiante o, por el contrario, liberador. Si se pierde esa capacidad, no queda nada más que un cierto ruido, más o menos molesto. Ojo, no quiero decir con esto que en Solar/Aeon suceda, no hay para tanto. Simplemente en este caso no hay una unicidad paisajística tan clara, el artista tras Vestigial no propone de este modo un único viaje (como sucede si analizas cada EP por separado) sino que éstos se multiplican, con todo lo que eso tiene de bueno y de malo. De bueno porque la mayor variedad (dentro de un estilo que concede pocas alegrías así entendidas) triplica las sensaciones elevando el paroxismo sonoro a límites que, en ocasiones, se hacen difícilmente soportables. Para bien, me refiero. De malo porque se agradecen las coherencias (incluso las más ruidistas) estilísticas en tanto en cuanto permiten profundizar más y mejor. Es en esta mayor profundidad dónde habita ese placer decididamente personal, íntimo incluso, que obtenemos los aficionados cuando la jaula sónica nos rodea y nos envuelve para solo soltarnos al terminar el disco.

No obstante, no nos confundamos. Aeon/Solar no es solamente una sucesión de paisajes más o menos amelódicos (palabro imprescindible, amigos de la RAE, estáis tardando), también hay lugar para la fuerza, la rabia, la violencia extrema. Venga esta de los samplers, de los cambios de “ritmo” o de dónde sea. Áspero y opaco sonido, desapacible y huraño cuando ha de serlo, Vestigial no deja de lado el uso del martillo y el escoplo cuando son necesarios, no hay pausa, no hay descanso. Hablamos de sugerir sensaciones, de provocar sentimientos incluso. Hablamos de meterse dentro del escuchante y de hacerle reaccionar. Hablamos de una especie de violación mental, consentida claro, de incluso cierto tipo de posesión, cierta forma de modelar tu voluntad llevándote de algún modo a la locura; todo a través del sonido, de la “música”, por poco convencional que esta sea. Hablamos de esto, de algo no hecho para todos los paladares, evidentemente, pero que una vez probado es complicado abandonar.

Habrá quien lea el párrafo anterior y dude de mi salud mental. Habrá quien piense que he perdido la cabeza. Locura, violación consentida, posesión, voluntad modelada… Diantres, ¡que es solo un disco! ¡Solo música! ¡Arte, al fin y al cabo! Solo puedo añadir: no habéis entendido nada. Es una pena, claro, pero qué le vamos a hacer. O puede que aún no hayáis escuchado a Vestigial. Por fortuna, eso tiene arreglo. No pierdas más tiempo.


COMANDO SUZIE Y EL GIRO ORGÁNICO EN MADRID


LES FLEURS DU MAL: Idolatry EP (Malicious Release 2013)

20/3/13
Ya tuvimos ocasión de comentar The Knife In My Back hace unos meses, el segundo EP de los suecos Les Fleurs Du Mal. Tuvimos ocasión de comprobar de primera mano la originalidad y frescura que aparecía en los de Estocolmo en cuanto rascabas un poco. Pues bien, cuatro meses después, tenemos entre las manos un nuevo EP: Idolatry. Cuatro temas que en realidad son dos y dos remezclas. Cuatro temas que, manteniendo lo apuntado en los dos anteriores, va –desde mi punto de vista, indudablemente subjetivo- un paso más allá. Decíamos, allá por Noviembre, que los propios hermanos Grim calificaban su música de rock noir y en este EP queda más patente si cabe. Canciones que basan su línea melódica en las guitarras, claro que sí, pero que el apoyo constante del teclado y los marcados ritmos llevan el sonido clásico más allá de lo habitual. Vayamos a los temas en sí.

Idolatry: In Vain (Radio Edit) abre el disco. Sus señas de identidad son las ya citadas: guitarras omnipresentes con teclados por detrás y ritmos marcados, cercanos al postpunk. La bastante personal voz hace el resto. Un tema que te va transportando, pegadizo, muy pegadizo, rebosa buen gusto por los cuatro costados. Oscura, convenientemente afectada, épica en ocasiones, tan cercana a un montón de grupos como lejana al pastiche acostumbrado; tan tradicional como fresca y distinta. El segundo tema, Idolatry: In Pain (Radio Edit) es una vuelta de tuerca a la misma idea. Siguen las melódicas guitarras, siguen reforzando las teclas y sigue destacando el ritmo por encima. Y, sobre todo, sigue la espléndida voz de Axel Grim destacando sobre todo el tema. De nuevo contemporáneo, de nuevo de clara inspiración ochentera. De nuevo gótico pero de nuevo, original y personal. Tras estos dos, llegamos a las remezclas. La primera de ellas, Idolatry: In Vain (Stargeyser Remix), es radicalmente diferente (bueno, las dos lo son, pero por diferentes razones como veremos) a la original. El DJ sueco Stargeyser se encarga de que así sea, dándole un aire “bailable” a un tema que tal vez ya lo era, pero en otra dirección. Personalmente me gusta mucho más la mezcla primigenia, como por otro lado suele sucederme cuando me enfrento a “adaptaciones” en este sentido, no termino de ver claro que le aporta el rollo electro llenapistas a este tipo de música. Pese a ello, comprendo que haya a quién le guste pero… Cierto es que no es de los peores atentados que se han perpetrado en nombre de la modernización discotequera, se deja escuchar, aunque prefiera mil veces la versión radio edit. Para cerrar el EP aparece la remezcla que los también suecos Dr. Arthur Krause hacen de Idolatry: In Pain, dándole el apellido Dr. Arthur Krause Railway Remix. Nada que ver con la otra. En este caso, la canción está muy ralentizada, aumentando mucho la presencia percusiva y dejando todo el peso melódico al teclado. Les ha quedado un tema largo, machacón en el mejor de los sentidos, oscurecido y de mayor peso épico, aún más “clásico” dentro del mundillo gothic rock, del de toda la vida. Definitivamente es una versión de las que aquí apreciamos: lo bastante parecida para serlo y lo bastante diferente para que resulte una aportación más que válida, independientemente incluso de gustos personales. Es otra canción, otro tema distinto, pasado por el filtro de Dr. Arthur Krause y hecho suyo, como es de exigir, creo yo. Un fenomenal broche, sin duda.

Resumiendo: tenemos aquí lo que prometen que será el último adelanto antes de la publicación en mayo de Concrete Ravings, el primer larga duración de Les Fleurs Du Mal. ¿Podremos esperar hasta entonces? Honestamente creo que escuchando este Idolatry (y los anteriores I y The Knife In My Back) creo que sí. Aunque nos va a costar…

THE DARK FLOWERS: Radioland (Lojinx 2013)

14/3/13
Imagínate que eres Paul Statham. Imagínate que estás enfrascado en la lectura de las imprescindibles Motel Chronicles de Mr. Sam Shepard y que decides que te apetece ponerles “banda sonora”, te sientes inspirado a hacer un disco conceptual que de alguna manera refleje todo lo que te suscita dicha obra. Pero ponte en situación si no, es imposible. Repito, eres Paul Statham. Tienes una carrera a tus espaldas. Has sido mano derecha de Peter Murphy (entre Love Hysteria y Cascade, de 1988 a 1995, un porrón de años, los mejores del señor Murphy en solitario aunque luego hayan mantenido tanto amistad como cooperación), has colaborado -en diferentes grados, pero la mayor parte de las veces, teniendo un peso más que importante- con artistas de todo pelaje (Dido, Natalie Imbruglia, Sarah Brightman, Kylie Minogue, … largo etcétera), has sido, que diantres, ¡guitarrista en B-Movie! Imagínate, de nuevo, que estás dándole vueltas al proyecto y decides llamar a un puñado de amigos con los que ya has tocado o compuesto música anteriormente para darle forma final. Tiras de agenda y te encuentras grabando canciones con gente como el propio Peter, Shelly Poole (ex-Alisha's Attic), la noruega Kate Havnevik, Catherine AD, la misteriosa Helicopter Girl, Dot Allison (Massive Attack), Charity Hair o un tal Jim Kerr. ¿Supergrupo? No lo creo. Ponerle voz a sentimientos inspirados por la literatura. Dotar de matices, texturas, sonidos, a lo que solo los tiene en la cabeza del lector. Darle empaque, otra mirada, otra percepción. Una arista artística distinta. E igual de importante en un momento dado.

Pero sigamos elucubrando. Suponte que eres Statham. Ya has reclutado a unos cuantos artistas, has compuesto una docena de temas (todavía seguramente no terminados). Le has dado nombre al proyecto, incluso. Se llamará The Dark Flowers, en una doble referencia clarísima. ¿El disco? Radioland. Estamos en 2009. Decides que de la instrumentación te ocupas tú. De TODA la instrumentación y de los arreglos. Y eso supone ocuparse de banjo, guitarras, arreglos orquestales… y teclados claro. Lógicamente, si supones todo lo anterior (échale imaginación) y si cuentas con quien ha contado este tipo, el resultado ha de ser bueno. Muy bueno. Indiscutible cada uno de los cooperadores elegidos, indiscutible la capacidad de Pablo para la composición e interpretación. Claro, el estilo se ajusta un tanto a lo que era de esperar. Radioland está lleno de medios tiempos, de voces perfectas, dulces, embriagadoras. Está lleno de “facilidad” para la escucha. Oscuridad poquita, eso sí, hay más en el nombre del proyecto que en todo el disco. Personalidad mucha, la que corresponde. Sobre todo porque cada quién es quien es. Sin doblez ni experimentación alguna. Cada uno aporta lo que ya ha aportado cien mil veces, cada uno ha venido a traer lo que sabe hacer. No adapta su estilo al global, presta y entrega lo que motivó el haber sido citado.

¿Problemas? ¿Objeciones? Así de primeras… el disco se escucha como ya he dicho fácilmente, es de digestión sencilla. No es para nada un estilo que frecuente y me termina agotando un poco, probablemente por una pura cuestión de gusto personal pero reconozco que está todo muy bien hecho. Incluso, a veces, demasiado bien hecho. Radioland es un disco triste y bonito a partes iguales. Tranquilo, muy tranquilo, lo que te llegue depende mucho de lo que sean capaces de transmitirte con las voces, sensiblemente más trascendentes que la parte instrumental. No es que ésta esté de más, en absoluto. La instrumentación es primordial para entender todo el proyecto; simplemente se pone al servicio de las cualidades vocales, que siendo las que son… poco más se puede decir. En definitiva, un disco luminoso a ratos, triste otros. Como Kerr, como Murphy, como las féminas elegidas, como el propio Statham. Sencillo de planteamientos pero rico en matices. Alejado de lo que solemos comentar en estas páginas, pero oye, no todo va a ser épica y guitarrazos, ¿no?


NOMADA SESSIONS, SABADO 16 DE MARZO EN LA LEYENDA, GOTH'N'ROLL GARANTIZADO

11/3/13


LÍNEAS ALBIÉS + CERDITO, 7 de marzo de 2013, Sala Siroco, Madrid

7/3/13
Cuentas pendientes. Ganas de concierto. Sala Siroco. De nuevo. Pero vayamos más atrás. Desde el principio. La primera vez que vi a Cerdito (con Dolores) sobre un escenario, el tráfico y la dificultad de aparcar (sí, también fue en Siroco) me impidieron disfrutar más que del final de la actuación. Tres o cuatro canciones que supieron entonces a poco. Esta vez iba a ser diferente: tenía que serlo. Aunque se repitieran las dificultades para dejar el coche (normales dada la zona, pero las excelencias del trasporte público capitalino desaconsejan esa opción, al menos para el que esto escribe). Aunque la temperatura no acompañase. Ni la hora. Pero todo tenía que ser secundario, todo había de quedar al margen pues había muchas ganas de disfrutar de un concierto entero del dúo madrileño.


Con poca, poquísima gente en la sala empieza el recital. Para empezar, son un trío: acompaña (no sé si de manera definitiva) Pablo (batería de Dolores) en las baquetas. Se cierra el círculo. Parece increíble el peso que puede tener el contar con un buen batería, no te das cuenta hasta que no comparas como suena la misma canción, con ritmo pregrabado y con batería “de las de verdad”. Nada que ver. De nuevo las guitarras, también mejoradas con la presencia del mencionado, llevan el peso. La voz intenta transmitir aunque en un principio no se termina de oír nítido. Por fortuna fue mejorando esta cuestión. Los demás aspectos, no hace falta que mejoren, ya están donde suelen. Cerdito, ya dijimos, se mueven en unos parámetros dificilísimos de definir, es de esos grupos (gran virtud) que no hay manera de etiquetar, encorsetar o meter en cajita alguna. Tienen mucho de rock, de kraut, pero también de pop a veces. Punk también, sin duda. Combinan, sin rubor alguno, tantos referentes que no permiten circunscribirlos a ninguno concreto. Y desde la primera canción quedó clarísimo que así seguía siendo.


Poco a poco se va calentando el ambiente, ya ha entrado algo más de público (todavía no demasiado) y a ellos mismos se los ve más cómodos. Tiran del repertorio trabajado con Pablo y tanto Óscar como Carlos sacan a las guitarras todo lo que pueden. Y un poco más también, ese poco que no sabías que tenían. Van sucediéndose los temas, algunos más rápidos, otros más lentos, algunos más épicos, otros desgarrados, algunos más sencillos, otros más complejos. Todos muy buenos. Todos tienen ese “algo” que los hace especiales. Talento, supongo. Van sucediéndose sin apenas pausa, sin respiro. Y de repente el teclado apenas se oye. Y de repente resulta que no afecta al fenomenal desarrollo de una canción, no controlo títulos, que parecen siete en una. Un poco como había sucedido antes con Jonny (ésta sí la reconocí) que en casi un cuarto de hora provoca incluso aplausos cuando el respetable cree que ya ha terminado. Sorpresa y sonrisa de Mr. Llano y sigue el tema. Todo está ya terminando, el repertorio ha sido breve -sobre todo en número de canciones- y unos cuarenta minutos después de empezar Cerdito se despiden. Dejan un fenomenal sabor de boca con sólo el pero de la duración (otra vez me quedo con ganas de más, en este caso lo exiguo del repertorio escogido tiene justificación en la incorporación del baterista) y del sonido francamente mejorable de Siroco que, por desgracia, se ha convertido en casi una constante. El resto de conclusiones (son peros pequeños) apuntan todas en la misma dirección: Cerdito reúnen todos los ingredientes necesarios para seguir siendo un referente capitalino. Nota mental: he de volver a verlos, preferiblemente en mejores condiciones. Más pronto que tarde, también preferiblemente.

Casi sin darme cuenta, se sirve el segundo plato. He visto muchas veces a Líneas Albiés en concierto, pero hace taaaanto de la última… en este tiempo han pasado muchas cosas, muchos viajes, mucho éxito (siempre mucho menos del que merecen) allá por dónde fueron… Y ha pasado un vinilo (también lo sacaron en edición digital) rosa chicle dónde demuestran que cuando prometieron cantar en castellano iban en serio. También ha pasado que la escena madrileña los ha echado de menos. Pero yo más.


Siempre, siempre, siempre, he dicho que Líneas Albiés tienen su razón de ser en el directo. Ahí es dónde desarrollan realmente lo que son (si no fuera porque es un lugar de lo más común diría eso de animales escénicos), ahí es dónde transmiten todo lo que llevan dentro. ¿Significa eso que en disco sean malos? ¿Qué no componen buenas canciones? Para nada. Significa que esas canciones están creadas para tomar vida y que donde lo hacen, su hábitat natural, es en el escenario. Significa que cuando escuchas el disco, tienes la sensación de que te falta ese “algo” especial (que es tangente al que comentaba antes) que proporciona el dúo en sus recitales: le falta el sudor. Expectante e ilusionado entonces, claro que sí. Esperando que fuera al menos tan bueno como en cualquiera de las anteriores citas.

Empieza el repaso a L.A. Rosa. El castellano sorprende pero para nada disgusta. La teatralidad, la fuerza –el sudor citado-, la transmisión, el alma. Todo eso no ha variado un ápice. Se los ve cómodos. Marieta Rabieta se mueve, camina felina, tanto sobre el escenario como entre el público que ahora sí que casi llena el Siroco. Sigue sonando todo un poco confuso, pero el sonido ha mejorado. Pablo Pómez se deja los dedos y el corazón en la guitarra. Es decir, los albiesos en estado puro. Las canciones están tan bien construidas y son tan bien interpretadas que terminan siendo lo de menos. Me refiero a la elección o a la preferencia por una u otra, sobre el escenario siroqués todas son bienvenidas. La perfecta sincronización del dúo, el cómo llenan el escenario, el constante cambio -guitarra, saxo, teclados, aparatitos variados, percusiones- trabajado al milímetro es apoyado por canciones indiscutibles como las que tocaron. Betty Boop Es Mi Arrebato, Anuncios Del Bienestar, Chica Chica Boom, etc, etc. Temas llenos de referencias pop, de lo cotidiano, de lo que a cualquiera le puede parecer reconocible. En eso (en mi opinión) el grupo ha ganado con el paso al castellano, curiosamente al tiempo que deciden hacer carrera más allá del charco, despejando dudas si las hubiere.


Y las clásicas ajá. Se echan en falta algunas (sobre todo Double Captain Sensitive), pero ahí están el Relaxico Espiliabidoso o el Fucking USA. Ahí está también la versión de 1969, para mí mejor que nunca. Cualquiera de las tres en realidad, me parecieron mejores aún que de costumbre, no sé si el hecho del tiempo que llevaba sin escucharlas y disfrutarlas en vivo influyó o no, tal vez sí, pero ¿qué más da la razón? Cada vez estoy más convencido de que la música en directo es una forma de energía. Una forma de energía difícil de manejar, peligrosa por sus extremos: es tan sencillo quedarse corto como que se te vaya de las manos. Después de disfrutarlos de nuevo, también estoy más convencido de que tanto Marieta como Pablo manejan esta energía perfectamente y son capaces de golpearte con ella, de hacerte caer en su particular (MUY particular) mundo casi sin que te des cuenta.


Ya todo llega a su fin. Sin bises esta vez, llega el final de una noche llena de regalos. El primero de todos, la oportunidad de volver a disfrutar (o de disfrutar por primera vez) de los inclasificables Cerdito. Increíbles. El segundo, el reencuentro con los muy mágicos y añorados Líneas Albiés. Con su saber hacer y su carácter y energía, tan (también) inclasificable como arrolladora, tan epatante como marciana. Impresionantes de nuevo. El tercero, color chicle, sabe muy bien y suena mejor. Suena a plástico y mota de polvo, suena a como debe sonar la MÚSICA, suena rosa, suena albieso, en estado puro.




MONOZID: A Splinter For The Pure (Awake In The Greylight 2012)

6/3/13
Decir que hoy en día (dentro de los estilos que habitualmente tocamos por aquí) el postpunk (sea eso lo que sea) está de moda, es una obviedad. Decir que como en cualquier moda, hay más paja que grano, pues también. Queda determinar, cada vez, si lo ofrecido es de lo primero o de lo segundo. Para ello, es imprescindible –creo- olvidarse de la existencia de émulos de la Joy o de Echo (en una primera oleada postpunki) y, por supuesto, de ídemes de esta primera. Olvidarse de todo lo oído y leído y concentrarse en lo por oír y leer. Tan sano y limpio como necesario. Tan higiénico como imprescindible si se trata de ser justo. Y tan imposible como lo citado. Con estas premisas iniciales, diremos también que estamos ante el segundo CD de los alemanes Monozid, que en diez años de historia demuestra al menos un cuidado destacable en cuanto a la criba previa a la publicación. Sin que esto, por sí mismo y a priori, signifique gran cosa. Diremos también, sin entrar –aún- en el disco en sí mismo, que el que escribe disfrutó en su momento de Say Hello To Artificial Grey (su primer largo) más que un tonto con una tiza y que en su momento me pareció un soplo de aire fresquísimo en una escena francamente anquilosada. Claro, esto fue en 2009, antes del aluvión actual.

De modo que, entre dudas, decido “pinchar” este A Splinter For The Pure (salió en diciembre, pero nos llegó recientemente). Con miedo, por qué no decirlo, pero con “esperanza” también. Y me encuentro para empezar con (Glowing) Big Stars. Más after que post, con ese aire a unos Birthday Party infinitamente menos peligrosos, menos hirientes, pero igual de ácidos. Con guitarras como saxos y baterías enloquecidos, con bajos adecuadamente profundos y voz elegante. Recuerdan también a los Bauhaus de Muscle In Plastic, pero en modernito. A Room For The Damned o Details (Moving) siguen más los cánones habituales del género, con guitarras dañinas, afiladas, rozando el deathrock en ocasiones pero sin llegar del todo. Un poco como en In Shades o en Dead End. Bailables, oscuras. Puras, vamos. La cuasi instrumental Hello Bomb (contiene samplers) es bastante más rock: distorsionado, guarro, prácticamente shoegaze aunque mantiene el bajo y la batería dónde siempre. Por el contrario la que da nombre al CD, A Splinter For The Pure, es –otra vez- más afterpunk clásico. Muy Joy Division. Hipnótica, cadenciosa… un auténtico homenaje. A estas alturas ya están las dudas más o menos despejadas, los de Leipzig no han perdido el pulso, sí que suena todo más procesado y complejo, menos crudo, pero en este caso, lejos de parecerme un defecto, lo tomo como un signo claro de madurez, de evolución en un sonido más que trillado, que sin este progreso se vulgarizaría seguramente. Y eso que todavía no nos hemos referido a The Drowning, tranquila, va acumulando tensión, creciente, hasta que explota al final, no en el paroxismo habitual postcrescendo agónico, pero dejándolo todo altísimo. Demasiado alto, incluso. Demasiado para una Rita, You Know We´Re Doomed que aislada es seguramente un temazo de ritmo enmarañado, elaborado, pero que tras The Drowning, flaquea un pelín. Y eso que de nuevo Birthday Party sobrevuelan sus acordes, pero también modernizados, como si los cruzas con Ulterior, dignos vástagos. Cierra el trabajo la estupenda The Desperate, casi cinco minutos de punk vibrante, de ese que es muy punk de actitud, aunque no tenga toda la rabia acumulada habitual. Probablemente el toque electrónico sin serlo le perjudique en ese sentido, si es que asumimos lo dicho como un perjuicio.

En fin, Monozid exploran las fronteras de un género tantas veces hollado que no permite ya innovaciones sin adiciones, no consiente creatividad sin mezcla y ahí, en ese punto que recuerda a veces a la New Wave más oscura, en ese fino límite que separa los aires ochenteros del revival moderno, el trío se maneja estupendamente, como pez en el agua, vamos. La mejor prueba es este A Splinter For The Pure que puedes escuchar (y comprar) a través de su bandcamp. Y que, desde luego, si te gusta el palo deberías hacerlo. Comprarlo digo.

http://www.facebook.com/monozidofficial

Vídeos: (promo) http://www.youtube.com/watch?v=Lke59LQDPdY
(live in marseille 2013) http://www.youtube.com/watch?v=H8Hzwzgyiow


FRUSTRATION EN MAYO GIRA ESPAÑOLA

5/3/13

FRUSTRATION ( Born Bad Records ) 

Viernes 17 de mayo – San Sebastián @ Bukowsky 

Sábado 18 de mayo – Oviedo @ Calleja La ciega

Domingo 19 de mayo – Vitoria @ Ibu Hots

Lunes 20 de mayo – Madrid @ Siroco
Entradas en Cuervo Store y Ticketea
http://www.ticketea.com/frustrationmadrid

Martes 21 de mayo – Valencia @ La residencia

Miércoles 22 de mayo – Barcelona @ TBC

Ok, esto es simple. 2013: el segundo LP de Frustration es el disco más importante publicado en Francia en los últimos 5 años.

En primer lugar, porque Uncivilized es mejor que cualquier cosa que la banda ha hecho hasta ahora: su ritmo es frío, cruel, estático, el bajista toca como si le habieran pagado dos veces, cada pista que suena te remueve algo distinto cada vez y la voz de Fabrice Gilbert destila sobre todo el corazón y el gusto de un hombre que hubiera sido sacado de la cama en medio de la noche para limpiar el vómito de un perro.

En otras palabras: esto es algo BRUTAL.

Pero hay algo más: FRUSTRATION es no sólo una banda indie / punk / postloquesea más, especialmente en Europa. A pesar de tener poco o nada apoyo por parte de los medios de comunicación más mainstream, esta banda hace sold outs por toda el continente en salas de hasta 1000 personas y ha llegado a vender casi 20.000 copias de su anterior LP.

La razón es muy simple: en 7 años, FRUSTRATION ha logrado calar en un público muy diverso y leal (punks, clubbers, góticos...), un público atraído por registros intensos y sinceros interpretados por un grupo de tíos intensos y sinceros. Y eso es todo.

Eso es FRUSTRATION.

Texto: Holy Cuervo


¡LÍNEAS ALBIÉS VUELVEN A MADRID!

3/3/13


L í n e a s A l b i é s regresan a España, después de casi 3 años, para presentar su último disco, L.A. ROSA, en un único concierto en Madrid @SALA SIROCO

Después de travellear hace ya casi 3 años por México y Los Ángeles, se han transformado en el grupo madrileño más conocido del underground angelino. "The spaniards" les dicen!!! "Great record! I played all of side 1 at Ye Olde Hushe Clubbe last night and everybody loved it! A bunch of people asked me what it was" "They're way fun live, and their record rules, so don't forget to bring some magic beans along so you can take the L í n e a s A l b i é s experience home afterwards!" (by Don Bolles, The Germs L.Á.) "A cross between Devo and Cocteau Twins" dijo Murph de Dinosaur Jr. después de ver uno de sus conciertos.

Así que direcatmente desde L.Á. vienen cargados con su disco rosa que puedes adquirir en el concierto. Un precioso vinilo 12", de color rosa chicle, que te dan ganas de masticarlo y hacer un montón de pompas con sus últimas canciones e increíbles ritmos!

http://lineasalbies.bandcamp.com/ 
www.lineasalbies.com
http://www.mixcloud.com/rabietalineasalbies/ 

CERDITO "Como si Julian Cope y Mark E. Smith se fueran de cañas con el primer Bryan Ferry y las guitarras de Neil Young, CERDITO se balancea entre el garaje Kraut y el pop punk castizo de autor" 

VIDEO LIVE!
http://www.youtube.com/watch?v=yIl2sgmDX2E 
https://www.facebook.com/pages/Cerdito-Music/149676858424036?ref=ts&fref=ts

y "Head & Banger" a los platos, en una de sus habituales pinchadas inconexas con clase. Yay!!

https://www.facebook.com/head.banger.9?ref=ts&fref=ts