OCTOBER PEOPLE + MIHASSAN + JUVENTUD JUCHÉ, 30 de enero de 2013, Sala Siroco, Madrid

30/1/13
Programar conciertos en una ciudad como Madrid, por increíble que parezca (no es como hacerlo en Palencia; hablamos de una ciudad enorme, llena de gente con gustos de lo más dispares, infinidad de salas mejore o peores, con mayor o menor aforo –y calidades y precio-, “facilidades” de todo tipo), debe de ser tremendamente arduo. Continuamente oímos de salas o promotoras que echan el cierre (la última sala la seguro ya añorada Ritmo y Compás; la última promotora –más añorada ya aún- De Profundis); bandas que ven sus bolos suspendidos por el escaso número de entradas vendidas o porque a algún iluminado la ignorancia más supina lo empuja al boicot más absurdo; comentarios de los que tantas veces nos hemos hecho eco acerca de la imposibilidad de saber qué es lo que hace que un concierto tenga éxito; desánimo, desánimo y más desánimo. Perfectamente justificado, por otro lado. La situación es, dicho lo dicho, complicadísima. Aún así, convendréis conmigo que planear un minifestival un miércoles, compitiendo con el enésimo clásico del siglo (jugaban casi al tiempo el Madrí y el Barsa, no digo más), en el Siroco y anunciándolo con pocos días de antelación, es de una temeridad entre incomprensible y deliciosa. Y eso que el cartel era atractivo o así pensábamos los que allí nos citábamos: tres grupos, tres (aunque poco, aún, conocidos), ni más ni menos y una fiesta posterior en la misma céntrica y mítica sala. Juventud Juché, Mihassan y October People.


21:30, todo previsto para esa hora. Pero hay partido, todavía no ha terminado. Nos informan en la puerta que empezarán a dejar pasar a la gente alrededor de las diez y que el primer concierto tendrá lugar más o menos a las diez y media. Esperaremos entonces. Total, tampoco nos queda otra. La espera se hace corta, el tiempo pasa rápido y Juventud Juché ya empiezan. Poquísimo público, pero poquísimo de verdad. El trío empieza fuerte, canciones muy cortas y bastante brutas. El sonido no ayuda y la verdad es que me suena todo embarullado. Protopunk bastante puro, cañero, muy cañero. Aparentemente sin intención política, una especie de (salvando las distancias) Nikis muy muy cabreados. Unos Siniestro Total (Coppini era) enrabietados y al margen de la ironía gallega (más gruesa que fina en esa época) de que hicieron gala los de Vigo. Como me gustan ambos, me pareció una auténtica pena lo dicho del mal sonido. Y una auténtica pena la escasez de audiencia. Sinceramente pienso que el grupo merecía mejor suerte en ambos aspectos.


Media hora de actuación que da para un puñado de canciones aceleradas y rabiosas, media hora corta que espero dé para nuevas oportunidades que dejen mejor sabor de boca. En otras circunstancias, se entiende. Casi sin tiempo para comentar siquiera la jugada, aparecen en escena Mihassan. Otro trío, en este caso de ¿Móstoles? Otro trío pero con chica al bajo. Piden apagar luces, van a proyectar en la parte trasera del escenario. Imágenes que ilustran y decoran lo que sale de los instrumentos y de la peculiar voz de su cantante. Imágenes que ponen marco a un estilo bastante en la línea del postpunk moderno pero con base electrónica (recuerdan vagamente a veces al mismísimo Aviador Dro) depurada y un ramalazo decididamente arty tanto en la puesta en escena como en las letras (y la manera de interpretarlas). Ojo, arty, en el mejor de los sentidos. O no sé como calificarlo. Surrealista quizá. Genial, seguro.


Grata y francamente sorprendido, debo decir que me gustaron. Mucho además. Es cierto que el sonido siguió sin ser todo lo bueno que debiera, pero, aun así, en este caso sí permitió (o así lo percibí) hacerse una idea real de lo que el combo puede dar sobre un escenario. Tal vez, también lo pensé, al quitar el factor sorpresa, lo “especial” en ocasiones de la propuesta pueda irritar un poco, pero yo todavía no estoy en ese punto. Y en el que estoy, lo que me apetece es volver a verlos. Preferiblemente con más gente. Dígolo porque sigue habiendo poquísimo público. En fin, serían los siete eurazos de la entrada. País.



Sin más, October People. El motivo real de mi presencia allí (no conocía a sus compañeros de minifestival). Tocarán poco rato, media hora larga, repertorio reducido para la ocasión. Wishes. The garden. Number 2. Siroco sigue sonando regular, no tan nítido como debiera. Actitud para superar las dificultades. Han empezado un poco fríos, claro que nada ayuda. La sala medio vacía, el sonido que no es demasiado bueno, incluso el exceso de humo… obstáculos superados en parte por profesionalidad. La otra parte se olvida cuando comienza Juliette. Alguna nota se escapa, algún pequeño fallo sin importancia. La guitarra hace la melodía con el bajo y la batería dibujando la canción. Por encima, la voz. In The End I Let You Go. In The End I Break The Chain. Pegadiza, pop. Buenísima. I Feel Your Love Behind The Dusk. Para mí, de lo mejor del concierto.



This dream of yours, arranca aplausos. Ya ha desaparecido el frío aunque todavía se advierte cierta incomodidad. Cuando empieza el tema desaparece en parte, casi toda, pero se nota que falta algo, falta el grado de “comunión” con la gente que sí pude observar en el concierto de la Wurli, falta esa empatía. Voices no cambia nada. No varía la sensación que a estas alturas empieza ya a ser lo de menos. No suena bien, ok; no se ha establecido (o yo no la he notado) esa corriente público-grupo que hace de un recital algo inolvidable (por intangible). Pero, aún con eso y con todo, a mi me está gustando. Con sus defectillos o quizá en parte por ellos. Son humanos, pardiez.

October People es ahora mismo una de las propuestas capitalinas que más presente y futuro tienen a mi entender y es por canciones como Once again o The wait. No sabría con cuál de las dos quedarme. Difícil decisión. Just Me And You. Once Again. The Fate Again. Repitiéndose en mi cabeza horas después de terminar la canción. Para bien, por supuesto. Todo toca a su fin. Now I’m Waiting For Something And You Hide It Inside. No es el caso. Tengo la completa seguridad de que nada ha sido ocultado. Todo se muestra tal y como es, llegue más o menos. La guitarra cortante como de soslayo de Vito o el bajo de Quique, tan contundentes como de costumbre. Los ritmos de Dani, impertérrito, imprimiendo nostalgia y pasión a partes iguales. La voz y actitud de Giovanni, cálida y visceral cuando ha de serlo. Todo en su sitio, no puede ser de otro modo.




Corto se ha hecho, muy corto. Pero, agenda minifestivalera obliga. Es miércoles además (recuerdo), por lo que el escaso trasnoche se agradecerá mañana. Una sorpresa: la parte de arriba de la sala, donde continuará la fiesta, está llena. Repleta de gente que no se ha dignado bajar unos escalones. De verdad que o yo no entiendo nada o algo me he perdido. Me alegro por el organizador, peor sería que arriba también hubiera estado vacío pero en fin… Lo que me queda a mí, aparte de la conclusión obvia (si has llegado hasta aquí en tu lectura), las ganas de repetir. Y por supuesto, las conversaciones varias, con unos u otros. Mi agradecimiento enorme y eterno por lo que vendrá. Sé que me esperan cuervos blancos de vinilo, sé que me esperan grandes momentos revividos (lo sé ahora). Sé que habrá nuevas ocasiones, mejores. Pero también que las que ya se fueron dejaron también recuerdos imborrables.




THE LAST CRY: Living In Grey (Afmusic 2013)

29/1/13
A mediados de los ochenta, en medio del marasmo gótico inglés de la época, despuntó una banda que sin embargo no tuvo ni de lejos la repercusión que merecían. “Ahogados” entre los famosos Sisters-Mission (que por aquel entonces sí eran) y sus decenas de imitadores, “enterrados” por ser quizá originales y diferentes de lo que en aquel momento estaba de moda (sí, aun dentro de los estilos minoritarios existen corrientes y modas), desaparecieron para retornar ya en el siglo XXI, menos jóvenes pero igual de especiales que entonces. The Last Cry es su nombre y Living In Grey su nuevo CD largo tras la vuelta que supuso Walking To The Edge hace ya tres años. Un nuevo trabajo muy esperado, pues ya entonces nos sedujo la combinación de oscuridad, melancolía y fuerza que supuraba cada surco. La verdad es que vivimos una cierta recuperación del gótico, tras unos años yermos en los que nada había que suscitara demasiado interés, ahora ha surgido con fuerza eso que llaman tercera oleada, con una mezcla de bandas que vuelven años después de separarse y un buen número de jóvenes grupos que están empeñados en no dejarse comer la “tostada” por las leyendas de vuelta. Lo celebramos, no podía ser de otra forma. The Last Cry están un poco en medio, no son exactamente de los que regresan (en vista de que ya no se puede vivir de las rentas) pero tampoco son de los que empiezan. No son ni unos ni otros, como siempre les ha sucedido, pero entremos en lo que ahora ofrecen, que es lo importante.

Living In Grey es, por definición casi, un disco clásico. Original, fresco, pero clásico. Bajos marca de la casa, caja de ritmos, teclados aquí y allá, guitarras ora cristalinas ora fuertes y bailables y una voz bastante característica, poniendo en orden todo. Elegancia, melancolía, buen gusto… adjetivos y expresiones hoy casi en desuso pero que definen bastante bien lo que podemos encontrar en los nueve temas del disco. Con cierto aire ochentero añadido (pero sin exagerar, suena moderno, muy moderno, pese a todo), nueve canciones sin desperdicio ninguno. Nueve canciones relativamente largas, solo Virtual Fix baja de los cuatro minutos, de desarrollo amplio, llenas de matices… de esas que puedes escuchar un montón de veces sin cansarte porque, entre otras razones, cada escucha te aporta algo nuevo, algún detalle que te habías perdido en la ocasión anterior. Detalles que hacen entrever influencias y gustos, mezclados convenientemente: guitarras cureras aquí y allá (Song About es buen ejemplo, aunque no se queda solo en eso), aires smithianos bien entendidos (Jane recuerda a los de Manchester, salvando las distancias), postpunk moderno (Falling Away es deudora claramente del género, sobre todo en bajos y ritmos, aunque se desdibuja un poco con el omnipresente teclado o el ritmo de Virtual Fix, demoledoramente postpunki), gótico del de toda la vida (To Dream Next To You, All You Gave Me o Broken Hearts, tan ochenteras como siniestras, tan luminosas como oscuras, si se me admite la aparente contradicción), basildonismo gahaniano (Living In Grey perfectamente pudiera ser del combo, con la voz tan depechera y, de nuevo, el teclado indicando el camino, nueve minutos de quitarse el sombrero o Through Her Eyes, por momentos, aunque como en el resto no se queda atrapada en el “parecido” lineal sino que va bastante más allá). En fin, dicho todo por acotar, por decir de alguna manera en dónde estamos y de que estamos hablando. La producción incide en dónde debe hacerlo, definiendo, mejorando la nitidez de las zonas más confusas, imprimiendo su sello pero, esto es importante, sin desdibujar lo que la banda ofrece, que sigue siendo lo mismo que han entregado en todos estos años: rock gótico del bueno, con pinceladas de otros estilos, pero más gótico que Stoker y más británico que el té de las cinco. Señas de identidad de un trío que demuestran una insultante buena forma, que ya reflejaban en sus directos, pero que ahora tiene su razón de ser también impresa en plástico. Living In Grey es un disco muy recomendable, como, por cierto, prácticamente el catálogo entero de Afmusic, uno de los sellos punteros actuales.


ÚLTIMO RECORDATORIO: DERNIÈRE VOLONTÉ + L'HORRIBLE PASSION EL 2 DE FEBRERO EN MADRID

28/1/13

LAGARTIJA NICK: Hipnosis - Reedición (Chesapik 2012)

20130121143509577_000120130121143532088_0002Decía hace ya tiempo que jamás pensé que tendría la oportunidad de comentar los primeros discos de los granadinos Lagartija Nick: la llamada por algunos trilogía punk. Con el devenir de los años, se han reeditado los tres (Inercia en 2008, Su en 2009 y ahora Hipnosis), lo que representa sin duda una gran oportunidad para quien no los tuviera de hacerse con las que son, para mí, tres obras fundamentales del rock en castellano de siempre. Del rock, del punk, del pop… Fundamentales, ya digo. Además, por si el hecho de poder poseerlas fuera poca cosa (ni que decir tiene que los originales llevan un porrón de años descatalogados) vienen acompañados de extras en forma de demos inéditas, tomas diferentes, etc. 

Vamos con Hipnosis en sí. En este caso, la cuidada reedición de Chesapik toma forma en un único CD (Inercia y Su eran dobles) que incluye el EP Algo Cínico y un puñado de inéditos. Policía Detrás y Gangsterville tal cual y la canción que da nombre al EP y las dos versiones remasterizadas. Algo Cínico suena parecido a la clásica, más limpia quizá. No Man’s Land (de Syd Barrett) y I Had Too Much To Dream (de los Electric Prunes) suenan aún mejor. Tan sucias y tan aceleradas como las recordaba, pero también con mejor sonido. Los inéditos, cuatro, están en la línea de la época, aunque se notan menos pulidas que las del disco, como menos arregladas, más “crudas”. Una Luz, Sedán o El Placer De Los Gurús tienen todos los ingredientes que hacen grande Hipnosis: rockeras, distorsionadas, oscuras, punkarras de actitud, letras collages (aunque menos todavía que en Inercia o en Su)… Decía alguien que la batería y el bajo dibujaban las canciones y que las guitarras (supongo que también voces y teclados si los hubiere, que no es el caso) las coloreaban. Quien lo dijo desconozco si había escuchado o no al combo de la Chana pero diría que lo parece. Ya en Hipnosis (más de veinte años) el trazo grueso del bajo saturado es inmisericordemente machacado por la locura de la batería, ya dan color por encima las dos guitarras cada una más marciana que la otra. Da la sensación de que en LNick (me refiero a la formación original) no hay la combinación habitual de guitarra rítmica y solista, sino que cualquiera de las dos se erige indistintamente en una u otra según la canción lo necesita o incluso se empastan de manera solista ambas, ejerciendo de punteo demoledor. El resultado estremece. En las demos también. De las tres, me quedo con Una Luz, uno de esos temas que necesitan más de una escucha pero que una vez que te entran se quedan ahí, cuesta sacarlos. Especialmente porque no apetece hacerlo. Sedán y El Placer De Los Gurús, también, pero menos. En mi caso, claro, aunque no mucho menos. Me parecen un poco menos “acabadas” que Una Luz, pero puede ser que me falten escuchas. Ya os cuento en unos meses.

Leave My Kitten Alone es otra de las sorpresas (entre las inéditas). Popularizada por los Beatles o por Elvis Costello (es de estos clásicos mil veces versionados, de los que apenas se recuerda el original), aquí está pasada por la túrmix de los granadinos. Como sucedía con I Had Too Much To Dream dónde el garaje sesentero daba lugar a una especie de protopunk de los setenta, ganando décadas a la causa. Como pasaba incluso en mayor medida en No Man’s Land, dónde el alucinado Barrett ponía decadencia y psicodelia aquí se transformaba en rabia y chulería. Sólo que en el caso de No Man’s Land y de Leave My Kitten Alone, la diferencia con las “originales” es todavía mayor: parecen propias. Para mí, eso es la mejor virtud que puede tener una versión.

En cuanto a la reedición en sí, aparte de lo dicho de la recuperación de material descatalogado (que ya por sí mismo sería razón más que suficiente), está, insisto, muy cuidada. Funda de cartón con portada original y texto de Antonio Arias, nueva portada en el libreto (preciosa, le da otro aire al disco y eso que la primigenia ya era muy muy bonita), todas las letras incluidas (también de las inéditas y de las versiones), textos de Fino Oyonarte y Juan Hermida que explican y contextualizan un poco Hipnosis, como fue todo y lo que significó, fotos también inéditas del grupo… En definitiva, con el cariño y la dedicación que merece el disco y la trayectoria del grupo. En definitiva, como Chesapik tiene por costumbre. Poco más puedo decir. Ya vuelve a sonar No Lo Puedes Ver…


VUELVE JANE JOYD EN MARZO

22/1/13
//VUELVE JANE JOYD EN MARZO



Justo un año después del lanzamiento de su , ya agotadísima, primera referencia para Origami Records: “Shy Little Jane Presents: The dramatic tale of her animals”. Jane Joyd anuncia la segunda entrega de la saga de estos fantásticos EP´s y que llevará por titulo: Shy Little Jane Presents: So Lost In This Bleak Winter Landscape. Su nuevo trabajo que verá la luz el próximo mes de marzo a través de Origami Records.

El presente EP continúa avanzando el carácter conceptual de la artista: si antes fueron cuatro animales, ahora son cuatro paisajes; si antes eran postales las que acompañaban a la música, ahora son fotografías que permiten a Elba Fernández profundizar en unas letras de nuevo intimistas, donde la naturaleza humana es el principio y el fin. Para presentarlo, Jane Joyd, avanza un buen número de conciertos que le llevará por los principales escenarios de la península durante los próximos meses:

//GIRA 2013 

MAR 8 VIE BILBAO Cotton Club (GPS)
MAR 14 JUE ALICANTE Las Cigarreras
MAR 15 SAB CASTELLÓN Sala Magic Box (Sala del Auditorio). Ciclo Camden Club (GPS)
MAR 16 SAB VALENCIA Sala Matisse (GPS)
MAR 21 JUE MADRID Sala El Sol (GPS)
MAR 22 VIER ALGECIRAS Sala La Gramola
MAR 23 SAB GRANADA Sala Planta Baja (GPS)
ABR 5 VIE DONOSTI Lugaritz
ABR 19 VIE ZARAGOZA Arena Rock (AIE)
ABR 20 SAB BARCELONA Sala Music Hall. AIE (Festival de la Guitarra)
ABR 21 DOM LLEIDA Café del Teatre (AIE)
ABR 27 SAB SEVILLA Sala Malandar. AIE. Presentación Monkey Week 2013

Síguela en Facebook
www.origamirecords.com 

Texto: Origami


CAMBIO EN EL CARTEL: DERNIÈRE VOLONTÉ + L'HORRIBLE PASSION EL 2 DE FEBRERO EN MADRID

21/1/13

Por motivos ajenos a De Profundis, y a pesar de nuestros mejores esfuerzos para contar con ellos, Eldar ha decidido unilateralmente no tocar como banda de apoyo de Dernière Volonté el próximo día 2 de Febrero. Desde De Profundis lamentamos su decisión y las molestias que esto pudiera suponer a los asistentes al concierto.

En su lugar tocarán los grandes L’Horrible Passion para mantener el nivel del evento con su sonido Dark Ambient, que ya hubo gente que se quedó con ganas de verlos cuando tocaron junto a Of the Wand and the Moon por agotarse las entradas y muchos que disfrutarán de poder volver a verlos en mejores condiciones.

Texto: De Profundis 

LAGARTIJA NICK + THE RIPPERS, 18 de enero de 2013, Sala El Sol, Madrid

18/1/13
Dichosos 90’s. El Sol celebrando con ese juego de palabras una década irrepetible. Explícome: soy de una generación que siempre ha soportado el “estigma” de ser demasiado joven como para haber vivido la explosión de los ochenta en carne propia (más allá de la nostalgia). Una generación, la nacida a principios de la década de los setenta, que por mucho que busque sus referencias en el punk y afterpunk de esos ingenuos y oscuros años entre decenios, será a finales de los del ocho y primeros de los del rótulo que citaba, cuando verdaderamente “nazcamos” a la música. De forma consciente y madura (bueno, más o menos).

Revisando el cartel de conciertos programados en el ciclo, están la mayoría de los grupos que se hicieron grandes en el rock de esos años en España y alguno de fuera. Cooper, Hermanos Dalton, Sex Museum, Automatics, Bummer, Doctor Explosión, Fleshtones… algunos aún en activo y otros reunidos de nuevo para la ocasión. Interesantes propuestas todas, para mi gusto personal el elegido debe ser el del día dieciocho: Lagartija Nick. Acompañados en esta ocasión por los catalanes The Rippers, de los que me han hablado bien pero que todavía no conozco. Todo el papel vendido, me dicen antes de entrar (Sold Out de esos), como en casi todo el ciclo. El Sol repleto, hace tiempo que no lo veo así y me alegro un montón, vaya que sí.



Lagartija Nick rescatando el recientemente reeditado Hipnosis, con formación original e invitados prometidos. Siempre es un inmenso placer disfrutar de un concierto de los granadinos, pero si encima recuperan un disco tan redondo y esencial como el dicho… Pero antes tocaban The Rippers. Se supone que el objetivo de una banda cuando abre un concierto es doble: calentar al personal (que no nos engañemos, habitualmente ha acudido a la llamada del “grupo principal”) suele ser el propósito de sala y organizador; aprovechar el público asistente para llegar a más o distinta gente de lo que sueles, es normalmente la intención del grupo. Veamos.

Los primeros guitarrazos dejan claro por dónde van los tiros, no hay concesiones. Voz y gesto que recuerdan un poco al ínclito Brian Jonson y un chorro musical que desmiente lo anterior. No sabría como definir los lacerantes riffs, los bajos tan tremendistas como tremendos, la batería echando humo… Punk encolerizado, rock duro, hardcore, punk-rock, etiquetas que por sí solas (como toda buena etiqueta musical) no define nada. Energía pura, cada canción es un trallazo. A mí, lamentablemente, no terminaron de convencerme, por nada achacable al grupo, eso sí. Y ¿por qué lamentablemente? Pues porque objetivamente lo hicieron más que bien, consiguieron, de hecho, cumplir de sobra los dos objetivos antes citados: Llegaron generosamente a la mayor parte del público, que me atrevería a decir que en general tampoco los conocía, consiguiendo subir la temperatura de un local que, lleno hasta arriba vibró bien a gusto.

Dejando aparte el tema del gusto personal de cada cual, la única pega que le puedo poner a su actuación -en la que repasaron concienzudamente su reciente Fire Tractaät (sin olvidar trabajos anteriores) con grandes momentos como Lovers’ Whirlwind o Under Frozen Moon– es que no sonó demasiado bien, concretamente la voz quedaba oculta tras un muro de guitarra y distorsión que no permitía apreciar demasiados matices. También es cierto, que es en la apuesta por la energía bruta y enfadada dónde The Rippers tienen su punto y ahí, lo dieron todo. Un muy buen grupo, en definitiva, con una trayectoria amplia e intachable que aunque no están entre mis estilos favoritos hicieron que sea capaz de reconocer tanto su buen hacer como el gran concierto que dieron.



Sin demasiada pausa Juan Codorniú, Miguel Ángel Rodríguez Pareja, Eric Jiménez y Antonio Arias ocupan su sitio en el escenario. Misma posición que la última vez, mismo homenaje a Love & Rockets por parte de Mr. Codorniú y espero que misma sensación cuando todo termine. Pero para eso queda todavía mucho. Estamos empezando. Y lo hacemos con la descarga instrumental de Sonic Crash. Perfecta para calentar oídos y dedos, perfecta para marcar territorio. Perfecta, sin más. Como perfecta empieza Tan Raro, Tan Extraño, Tan difícil. Aquí además de lo anterior empieza a calentarse la voz. Hay quien dice que suena mal. Hay quien dice que no se entiende la letra, que suena todo demasiado “sucio”. No lo sé. Luego habrá tiempo de comentarlo, de discutirlo incluso. Desde mi posición, se escucha perfectamente, se entiende todo bien, se aprecia cada nota. Se distingue como el bajo saturado y la batería inhumana dibujan y las guitarras colorean. Se cantan las letras. Se sigue repasando Hipnosis. Se sigue repasando Ahora.



Ante expresiones como “piensa en mí o piensa tú por mí” sólo caben dos opciones: asentir con la cabeza como diciendo lo muy de acuerdo que estás con esa frase (o con sus hermanas cree, bendice, dispara) o berrear como un poseso la frase. Obviamente casi todos los presentes optamos por la segunda opción, igual de sincera que la primera pero mucho más catártica. No Lo Puedes Ver no ayuda nada. Más bien contribuye a aumentar las sensaciones, multiplicándolas. Suenan los cuatro como si no hubieran dejado de interpretar este repertorio en estos veinte años. Suenan como siempre, que quiere decir que suenan como nunca. Napalm mantiene el tipo pero la primera sorpresa (aunque menos) viene con la homónima Hipnosis. Fino Oyonarte (bajista de Enemigos, hoy en Clovis, productor de Hipnosis en su momento) se sube al escenario y se calza el bajo. Otro por el que parecen no pasar los años. Curiosa la imagen que ofrecen con Antonio cantando “sólo”, sin instrumento en las manos. Juan se gusta tocando, Miguel parece enfadado con su guitarra, como si sufriera. Es solo un rictus, solo una mueca. Es su manera de decir, de arañar la cuerda, extraterrestre. Nadie dice nada pero hay fraseos que lo dicen todo. En días tan extraños como hoy, también.



IMG_9871El Mundo Desaparecido De Los Guantes y La Gran Depresión no bajan el nivel. Gangsterville y Policía Detrás, anécdota incluida, dan paso a una excelsa Algo Cínico. Oscurísima. A mi lado un lugar común: Es un descenso a los infiernos. No sé si tanto, pero con los pelos para colgar cuadros todo parece distinto. Increíble que una canción tan añeja suene tan actual, la letra (como sucede con casi todas las del grupo) podría haber sido escrita ayer. Se siguen viendo Harleys con pegatinas de Greenpeace. Las dos guitarras se retuercen sobre la distorsión del bajo y el martillo de las baquetas. Siempre me ha parecido una canción espiral. Hoy más. Vienen las versiones. Primero la de Syd Barrett, No Man’s Land. En seguida la de los Electric Prunes (I Had Too Much to Dream (Last Night), claro). Y la segunda visita, Miguel Pardo de Sex Museum que aporta todo lo que tiene al sesentero hit. Fundamentalmente elegancia, “rollo”, historia del rock’n’roll. Déjalos Sangrar, Disneyworld y Un Mundo Real. Así, sin más. Se va acabando el repertorio, eso dice el setlist, aunque quedan por tocar algunas de las no pueden ni deben faltar. Terminar con el trallazo de Un Mundo Real (siéndolo igualmente las otras dos) es hacerlo bien arriba.



¿Quién decía que sonaba mal? No para mi gusto. Tal vez la posición influya, como decía antes, me llega sonido tanto de los monitores como de las pantallas. Tal vez el saberme las canciones también. Es cierto que la sala no tiene el sonido más nítido del mundo pero me parece más que suficiente. Y no faltando sudor, está todo dicho. De ese sobra, de hecho. Cualquiera que estuviera podría dar fe de entrega, de “alma” en cada tema. No puede aun con todo, haber acabado ya, todavía no. Efectivamente. Quedan canciones, escritas por la otra cara del set. Quedan las que no pueden faltar y alguna sorpresa. Esa Extraña Inercia (Anfetamina), impresionante. Úsame, sin palabras. Mi Chofer Psicodélico, me encanta. Y Ana Curra sube al escenario. Nuevo Harlem. La Curra le aporta lo habitual, energía, entraña… Nueva sorpresa: Nacidos Para Dominar. Me esperaba Nuevo Harlem, pero no la versión paralítica. No desmerece. LNick mantienen el hacer suyas las versiones. Si además les añades la voz y la presencia de una parte tan importante del “homenajeado”, pues bien, muy bien.



Más invitados. La cada vez más Universal (como Dylan), Eva Amaral, borda la canción. Se desgañita dónde debe hacerlo y contribuye poniendo de su parte, para conseguir que suene propia y ajena al mismo tiempo. Es la tercera vez que asisto a la reinterpretación y, para mí, la mejor con diferencia, cada vez más empastada, más ajustada que la anterior. Ahora ya si que está todo escrito. Suena Satélite y sabemos que, ahora sí, es el final. Se queda para otra ocasión La Curva De Las Cosas. Una lástima, aunque no puede ser todo, evidentemente. Ha sido el concierto más largo de todos los que he visto de Lagartija, no puede haber motivos para la queja.



Tras el concierto, un rato de conversación y comentario. Juan Aguirre pinchando (buen gusto). Dichosos 90’s incluyen esa particularidad, concierto y pinchada. Cervezas (Estrella Galicia, no es Mahou Clásica pero está muy buena). Tiempo para conocer gente nueva y saludar a la ya conocida. Tiempo de comprobar que las impresiones particulares son las mismas que las generales. Vamos con las conclusiones. La formación original es LA FORMACIÓN. Sin desmerecer ninguna otra, suenan como nunca. El grado de compenetración de los cuatro hace pensar, reitero, que no han dejado de tocar juntos en estos veinte años. El repertorio de esta época es cojonudo e incluye los hits más hits. Sigo echando de menos Ulterior (y Lagartija Nick y Val del Omar y…) pero cuando escucho Algo Cínico, Úsame, No Lo Puedes Ver, Hipnosis o Mi Chofer Psicodélico se me olvida. O casi. La sensación final es la de costumbre: ojalá falte poco para la próxima vez.


CYCLES - Cyclic Law's 10th Year Anniversary Label Sampler (Cyclic Law 2013)

14/1/13
2658-102310_600
Hoy en día los recopilatorios han perdido buena parte del sentido que tenían hace años. Si se me permite la digresión (aunque sea por respeto a las canas, si ni por esas se me permite tal inciso, salte vuesa merced unas 225 palabras más abajo), hace veinte o veinticinco años –o más, supongo- era francamente complicado el acceso a los nuevos “talentos” o incluso a los nuevos trabajos de los “talentos” conocidos. Dependíamos casi en exclusividad del boca a boca y del trabar conocimiento con gente que tuviera contactos, que estuviera lo más inmerso posible en la “escena”. Si además tenía pasta y era tan o más melómano que tú, mejor. Tan solo deciros que yo mismo he llegado a grabarme discos de grupos que no me interesaban, con el único objetivo de tener “material” de intercambio con otros aficionados… hala, ya está, ya lo he dicho. Debéis entenderme, jovenzuelos: eran otros tiempos, otras épocas. En aquellos días lejanos, el que cayera en tus manos un recopilatorio de éste o aquel sello era una magnífica manera de enterarte de lo que estaban haciendo un buen puñado de grupos y en un solo disco. Lógicamente, era un primer paso que te empujaba muchas veces a bucear dónde fuera necesario para conseguir más material de esos grupos. A veces incluso el “hit” no era respaldado luego por el resto del trabajo del grupo en cuestión, pero eso era lo de menos. Tiempos de vinilos y cassettes, nada menos.

Evidentemente, en aquellos oscuros días (muahahaha) también pasaba, hay recopilatorios y recopilatorios. (Puedes seguir leyendo desde aquí si decidiste saltarte la divagación). Hay algunos que realmente funcionan sólo como colección de hits, lo que obviamente impide o al menos dificulta la utilidad que personalmente yo les otorgo (en este saco entrarían, sí, todos los que os han venido a la cabeza). Hay otros sin embargo, como el que nos ocupa, que reúnen un puñado de temas inéditos o exclusivos de los grupos que compilan, uniendo de este modo el interés por conocer novedades con el de hacerse con temas que, en principio, no habrá manera posterior de conseguir. Así, veintiuno de los grandes nombres del sello canadiense (que cumple diez años, vivan las casualidades) presentan en este Cycles otras tantas canciones especiales, grabadas por y para este doble CD –edición limitada a 1000 ejemplares en precioso digipack- y que tratan de dar una visión lo más global posible de lo que representa la “marca”.

Por ello el estilo más representado es por descontado el dark ambient instrumental, aunque en varias de sus diferentes vertientes: desde el puro de Aun o Gustaf Hildebrand; el ortodoxo e icónico de New Risen Throne o Parhelion; el más calmado y misterioso de Beyond Sensory Experience o Kammarheit; las agradables sorpresas (pues no los conocía) de Northaunt & Mulm y Svartsinn & Psychomanteum, recomendabilísimos todos; los oscuros Shrine o Treha Sektori, percusivos los segundos y evocadores de otros tiempos, más fríos y sin duda alguna, más malsanos ambos; los estupendos The Floating World, Sinke Dus o Triangular Ascension… hasta las melodías más elaboradas, menos puramente ambientales (seguramente lo rítmico tenga en esto mucho que ver) de Sophia. También hay lugar en este Cycles para otras hierbas, tangentes, con mucho en común con los citados, pero con desarrollos distintos. Me refiero por supuesto al ambient postindustrial y cercano al ruidismo de proyectos como Visions (maravillosa evocación espacial, primigenia, casi lovecraftiana), Desiderii Marginis (y su sonido ruidoso y desasosegante, “melodías” que inquietan y se retuercen, dolorosamente) o de los raros mantras de Vortex. Me refiero también al ruidismo malrollero de Karjalan Sissit o de Therradaemon. Especialmente los primeros, agresivos, rabiosos, un poco en la línea de los seminales In Slaughter Natives (por asemejarlos a algo) pero quizá aún más bestias… contraste absoluto con las dos bandas del listado que me he dejado (a propósito) para el final: Allseits y Arcana. Las he dejado para el final porque aunque también tienen algunos elementos comunes con la etiqueta más frecuente en el sello canadiense, su absoluta y fuera de toda duda apuesta por la belleza los aleja un poco de los planteamientos citados. Poco importa que se refieran a ellos como neoclásicos, como etéreos, como incluso medievales (o como se os ocurra), poco importa cuando haces de la melancolía y lo evocador tus armas y las envuelves de tan cuidadas y preciosistas melodías. Solo por estos dos temas ya merecería la pena este Cycles. Si además incluye otros diecinueve, inéditos todos ellos, para llegar a las dos horas y media largas de deleite musical, ¿qué más se puede pedir?


FIESTA OFICIAL LANZAMIENTO NO MORE HEROES (SOROR DOLOROSA) EN LA LEYENDA

9/1/13
Nómada Sessions 

"NO MORE HEROES" - Fiesta de Presentación del nuevo álbum de Soror Dolorosa 

Viernes 11 de Enero 00:30
La Leyenda C/San Bernardino 8. Metro Plaza España y Noviciado.



Te presentamos el nuevo álbum de Soror Dolorosa que se publicará el 15 de Febrero de 2013. Podrás escuchar esta joya Cold Wave/Rock al completo y los mejores temas de su discografía. Todo en el marco de una nueva sesión: NÓMADA, con el foco en el Gothic Rock, el Post Punk y la Darkwave pero incorporando los nuevos sonidos que la escena europea está asimilando. Recuperando el repertorio olvidado por el mainstream en las dos últimas décadas y rindiendo tributo a las bandas precursoras del género con sets inusuales. Una mezcla independiente y sin complejos, que dará cabida a todas las disciplinas underground del rock oscuro contemporáneo. Clásicos inapelables y nuevas tendencias, con energía renovadora pero sin desvirtuar la esencia del movimiento. Con humildad pero con un ambicioso proyecto: devolver la escena al lugar del que nunca debió salir con criterio, modernidad y clase.

Es hora de que recuperes la chupa de cuero, el orgullo y las jodidas ganas. No más ídolos de barro. NO MORE HEROES.



Billyphobia (El Nómada)

---------------------------------------------------

Además de la buena música: DOBLE COPA POR 10€ HASTA LAS DOS
DEGUSTACIÓN DE PASTEL AL VINSANTO
Este viernes de 0.30 a 5.00 en La Leyenda C/ San Bernardino, 8 ( Pza. de España/Noviciado) 

--------------------------------------------------- 
Puedes escuchar un buen puñado de temas del nuevo disco de Soror Dolorosa en VIRUS G:

http://www.billyphobia.com/support 

(Si te resultan familiares los rasgos del logotipo de NÓMADA estás de suerte porque en estas sesiones siempre sonará lo que tienes en mente)



THE DARK SHADOWS + PETER MURPHY EN SYDNEY, AUSTRALIA



Si este sábado te pilla por la zona... no lo dudes: 

http://www.facebook.com/events/498849436802673/ 

Mientras, échale un vistazo a Distänt Mind en versión acústica:



Y recuerda que todavía quedan algunas copias del single limitado de Distänt Mind y del Eisbar 7" picture disc (incluye versiones en alemán e inglés), a través de la web del grupo:
http://thedarkshadows.com.au 

http://www.reverbnation.com/thedarkshadows 
http://www.facebook.com/thedarkshadowsofficial
http://twitter.com/thedarkshadows 
http://www.myspace.com/brigittehandley


SOROR DOLOROSA: No More Heroes (Beneath Grey Skies 2013)

6/1/13
Soror Dolorosa - No More HeroesSoror Dolorosa - No More Heroes - Digipack_couvEstamos de enhorabuena. Soror Dolorosa acaban de anunciar la inminente salida (días quedan) de su nuevo disco, el segundo largo. Y nos lo han mandado antes, podríais pensar que para que hablemos de él, pero no, es para que os muráis de envidia. Como sé positivamente que eso ya está sucediendo, no me entretengo más, cambio el tono y empiezo con No More Heroes. Para abrir boca, la portada. Simpática muchacha la que la ilustra, blanco y negro, aires postpunks modernitos… Una estética completamente diferente, nueva, tal vez menos original pero (de otro modo) también impactante. De lo ajustado de la camiseta no voy a decir nada, los caballeros somos así. Por supuesto no tiene ninguna importancia, lo que cuenta viene después. PLAY.

Entra el bajo de Silver Square y todo parece ser lo mismo. Pero no. Algo es distinto, algo ha cambiado, la voz un poco, pero hay más. En Blind Scenes daba la sensación algunas veces como de una excesiva timidez, como de una (falsa, lo demostraron de sobra en el escenario de la Ritmo & Compás) ligera baja autoestima, como si pidieran disculpas por ser tan buenos, tan condenadamente buenos. Ahora, ya en la primera canción, la sensación es otra, suena mucho más seguro, más maduro, como si el grupo se viera más reforzado en la convicción de que el camino elegido es el correcto. Desconozco si es achacable a la producción (si escuchas seguidos Severance, Blind Scenes y este No More Heroes, la evolución en la producción y los arreglos es notable), a la composición o a las dos a la vez. Pero desde luego, ya con Silver Square se les ve “más hechos”. Ritmos más rápidos, en general, hay medios tiempos pero no tan abundantes como en entregas anteriores. ¿Les resta melancolía? No, no, para nada. Tal vez sí les ayude a llegar a más gente. En Sound & Death se aprecia ya perfectamente la progresión en la voz de Mr Julia, ataca –con éxito- más registros, domina más estilos vocales. Dany mantiene la idea de la entrada con cuerda, luego voz (otro registro inexplorado) y ya los cuatro al completo, dibujando melodías unos y otros. Para mí, la canción más ochentera del disco. The Figure Of The Night será probablemente de las más pinchadas, tiene todos los argumentos para ello. Es el Autumn Wounds de No More Heroes pero menos obvia que esta. Single de éxito seguro. Hologram. Otro cantar. Bastante más oscura, densa, la delicadeza de la guitarra no empaña la sensación producida sobre todo por la voz de Andy, octavas por debajo de las anteriores y arrastrando más la letra. Por el contrario, Motherland es mucho más curera (Disintegration era). Otoñal, lluviosa, fría pero sin exceso, para mí, junto con S Square las más similares estilísticamente a lo demostrado antes por el combo. Sorprende menos. El cristal de las seis cuerdas está de acuerdo en que Wormhole y sus efectos agudos recuerdan dónde estamos, comentando un disco que si no estuviéramos en enero calificaríamos como uno de los mejores del año, desde luego el mejor hasta ahora, aunque eso todavía no signifique nada. El agujero de gusano es el perfecto aperitivo de A Dead Yesterday, el otro single incontestable y el otro tema ochenterísimo, aunque menos que Dany. Cerramos a lo grande. Exodus es un temazo de principio a fin, de esos que se te pegan como con pegamento y no te los quitas en horas, semanas, meses. Igual es el bajo, igual es la guitarra, igual es la canción, perfecta. Termina además como sin querer, completando una colección de nueve canciones estupendas. ¿No tiene defectos el disco entonces? Bueno, si los tiene son menores. Algo convencional en algún momento, arriesga menos que los anteriores. Es más variado, eso es bueno, pero tal vez apunta a tantas direcciones que se haga difícil saber por dónde irán los tiros futuros. En cualquier caso, insisto, si no digo que es de los mejores discos de 2013 es porque en enero me parecería una insensatez. Y no estamos para dislates de estos. Pero, con las ganas me quedo.

HORROR VACUI + SECT + NUEVA AUTORIDAD DEMOCRÁTICA, 2 de enero de 2013, Sala Rock Palace, Madrid

2/1/13
Que el día dos de enero es un día complicado para programar un concierto lo sabe cualquiera. En medio de las preciosas fiestas navideñas, con todo lo que eso conlleva en todos los sentidos… tal vez incluso la fecha en sí sea lo de menos. Un local, Rock Palace, en medio de ningún sitio, al que solo se llega yendo aposta. Tres grupos, de diferente cantidad (y calidad) de fama por cinco desmesurados euros. Todavía hubo un “pollo” que preguntó si la entrada incluía consumición. Vivir para ver. Y oír. Llegué tarde, la culpa a medias entre el tráfico, mi nula capacidad de orientación y la puntualidad –por una vez- exquisita de los organizadores: Ojalaëstemibici y La Corporación. Así que me perdí prácticamente entera la actuación de Nueva Autoridad Democrática (que sustituían en el cartel a Perräs Salvajes). No conocía a ninguno de los dos combos por lo que, así a priori, ni me alegré ni entristecí. La salita, pese a la fecha, la hora, etc, estaba bastante llena, no a rebosar pero sí con buen aspecto aun con lo limitado de su tamaño o tal vez por ello.



Entrando en harina, NAD hicieron (en los dos o tres temas que vi) una especie de punk guarro, casi hardcoriano, como mandan los cánones (supongo): desafinado, gritado-aullado, a toda hostia, vamos, creando un marasmo sónico en el que era imposible distinguir nada. A mi alrededor había fans que movían sus cabezas y bailaban e incluso aplaudían al final, por lo que rápidamente deduje que el “problema” lo teníamos yo y mis gustos. Todo muy costra para mi delicado oído por lo que me di rápidamente a la cerveza. El grupo se desgañitaba delante del escenario, justo delante del público, casi en medio de éste, mientras que la tarima (que sí había) quedaba detrás y hacía las veces de camerino acumulando material de los grupos siguientes, fundas de instrumentos, etc. Dadas las dimensiones de la sala, no termino de entender exactamente la razón de aquello aunque estoy totalmente seguro de que alguna habrá. Y buena además.


Sin tiempo para mucho más, Sect sustituyen a Nueva Autoridad Democrática y empiezan con su repertorio. Conozco a Belgrado (comparten a Patrycja, que se encarga de la voz en los seudoyugoslavos y de la batería en Sect) pero de este grupo no sabía más que el nombre. Y desgraciadamente creo que el concierto que dieron no me permite estar más cerca de conocerlos. Constantes problemas de sonido de lo más diverso, la propia estructura de la sala (y la colocación de los músicos, de nuevo entre la tarima y la gente en vez de sobre ella, sobre la tarima quiero decir, no sobre la plebe), sonido entre terrible y desastroso, lo exiguo de los medios y algún que otro detalle menor o no tanto, desembocaron en un concierto un tanto áspero, más punk que afterpunk a ratos y con la intención adivinada de sonar oscuros en diferentes momentos pero sin terminar de lograrlo por los problemas antedichos… no terminaron de llegarme. Me fastidia sobre todo porque ninguna pega puedo poner a la actitud, al trabajo o a la intención del cuarteto, intensos todo el tiempo. La batería tan fría como la ocasión requería y las distorsiones de guitarra y bajo en su punto. La cantante, Nina, desgañitándose y entregando todo lo que tiene pero, ay, el resultado a mí no me “entró”, me pareció todo demasiado embarullado, sin matices, plano y a ratos excesivamente punki… me hago viejo, sin duda.


Horror Vacui esperaba que fueran otra cosa. Tenía claro, o creía tenerlo, que la actitud no sería un problema. Tenía claro también que peor que Sect no podían sonar, el cupo de problemas técnicos estaba cubierto. In Darkness You Will Feel Alright me había impresionado gratamente y esperaba que el directo fuera todavía mejor. Solo me quedaba la duda del repertorio, escaso todavía. Una tela negra cubre el micrófono, The Sheriff lleva una chupa con imagen de Amebix (buena, buenísima señal), camiseta de los Fields y gafas oscuras. El resto de la banda también luce grupos en sus camisetas: cada uno a lo suyo. Dos guitarras, bajo, batería y el citado sheriff. Chicas al bajo y a una de las guitarras, dos y tres. Si hay que describir, seamos descriptivos, vive Dios.

1

En lo musical, rápidamente se disponen a reventar el repertorio citado. Todo In Darkness You Will Feel Alright va cayendo a su ritmo, tras un inicio que sentó las bases del resto del recital, I Like It When A Soldier Dies y Black Rivers son dos temas bastante más góticos (sobre todo el primero) de lo que el título podría indicar pero al mismo tiempo tienen toda la fuerza afterpunk de los de Bolonia, una mezcla peculiar que engrandece a Horror Vacui. Después, grandes momentos vividos con Arabian Spring o Yersinia. Suena todo bastante mejor que antes, sigue siendo tremendamente incómodo el tema de estar tan “a la altura” del grupo, pero se compensa con sudor, actitud y cercanía. Por fortuna, no hubo que lamentar desfases exagerados del respetable que arruinaran el espectáculo.



Porque desde luego que HV estaban dándolo, pese a algún problemilla con la guitarra, la presencia escénica y el chorro de voz del cherif compensan cualquier incidencia. Además las canciones son, eso, buenas canciones. Hits como In Darkness You Will Feel Alright, coreadísimo por la gente, un himno sin duda, apoyado en el topicazo título y en el estribillo resultón. Corvus Corax no fue menos. Para nada. El caso es que sin comerlo ni casi beberlo (precios populares también en la cerveza, es de agradecer) nos hemos ventilado ya dos tercios de concierto. Quedará una especie de improvisada colaboración con la ínclita Nina (de Sect) que junto con el resto de comapñeros permanecía en primera fila y una versión de la muy clásica, muy punki y bastante oscurecida para la ocasión Decontrol (de los seminales ochenteros Discharge), también ampliamente coreada por los presentes. Hay que ver, cuanto punkarra suelto sin pinta de serlo. En esta ocasión, bien estuvo.



Un par de temas más, entre ellos (creo, no estoy seguro) el nuevo The Fall of the Empire de su último single (que junto con el resto de trabajos de HV y el LP de Sect –aparte de camisetas variadas, etc- podían adquirirse allí mismo) pusieron punto final a una actuación de notable. Curiosos bises, toda vez que el grupo en vez de abandonar el escenario (habitual aunque hoy en día se note más que estudiado) haciendo como que ya no tocan más, ¡ocuparon el mismo! Fue el único momento de la noche en el que el público estuvo en su sitio y el grupo sobre la tarima. Una curiosidad sin más. La conclusión, la dicha, una actuación si no soberbia, si correctísima. Empañada un poco por las condiciones, claro, pero que en relación con las anteriores, fueron el día y la noche. Gran concierto (aunque pueda mejorar y esperamos que lo haga más pronto que tarde) de un gran grupo, que, para mí, ha sido una de las más gratas sorpresas de los últimos tiempos.


Era pronto aún, once de la noche más o menos, lo que tras tres grupos, no deja de ser curioso. Tiempo de alguna conversación más, pelaos de frío (menuda nochecita hacía), y de arreglar el mundo. El caso es que pese a que lo arreglamos de boquilla con relativa frecuencia no termina de solucionarse. Habrá que añadirle a lo mejor algo de oscuridad. Aunque sea para sentirnos bien.

2003-2013: DIEZ AÑOS

1/1/13
Diez años hace. En 2003 tomamos la decisión de, recuperando sentimientos y ganas que por aquel entonces también cumplían diez años, poner en marcha una web que siguiera de algún modo recogiendo lo que nos inspiraba la música que amábamos. No queríamos que fuera estrictamente un fanzine, no queríamos limitarnos a copiar lo que ya habíamos hecho con mayor o peor fortuna en papel, pero sí queríamos recuperar lo que nos corría por dentro cuando escribíamos con aquella vetusta (incluso ya entonces) máquina de escribir. Habíamos abandonado aproximadamente cuando se popularizaba internet y teníamos la intención de volver, precisamente a través de internet, aportando justamente lo que la red no podía aportar: contar lo que sentíamos cuando escuchábamos música o cuando íbamos a un concierto o cuando teníamos frente a nosotros a un grupo al que admirábamos.


Con esa idea nació laletracapital (en su germen .com). Con esa idea retomamos contacto con antiguos colaboradores y recuperamos alguna sección y alguna idea de sección. Resucitó Supergothic, incorporó a Ausonio y volvió a surcar cielos. Nos inventamos un horóscopo satírico y tratamos de dar nuestra opinión sobre discos y conciertos. Hablamos con algunos grupos y escribimos artículos sobre otros intentando retomar el espíritu. Pero fue difícil, muy difícil. En diez años nuestras vidas habían cambiado mucho y la cantidad de tiempo disponible era cada vez menor. Aprendimos que hacer una web requería casi el mismo esfuerzo que hacer una revista en papel y que una década después, teníamos todavía menos tiempo que entonces. Y el escaso tiempo libre y la falta de ganas reales de hacer cosas se llevaron por delante secciones y colaboradores.




2006. Han pasado tres años y la situación no es buena. Hay que tomar decisiones, cerrar definitivamente o cambiar casi todo para que nada cambie. Decidir, otra vez, siempre ha sido así, si merece la pena seguir. Solo, si es necesario. Preguntas de difícil respuesta: ¿el número, pequeño entonces pero creciente, de “seguidores” lectores justifica los costes (tiempo, también tiempo)? ¿Quedan las suficientes ganas como para continuar? ¿Hay medios para hacerlo? El cambio se produjo en diciembre, del .com se pasó al blogspot.com que permitía mayor libertad en las tripas de la web, reducía costes, aumentaba la interactividad… todo ventajas. Cambió la estética, cambió la ”manera de hacer las cosas”, pero tratamos (no sé si lo conseguimos) de que no cambiara lo fundamental, de no perder las sensaciones, por decirlo de algún modo. Tratamos de cambiar también la profundidad de las reseñas, aumentando su extensión y tratando de repetirnos lo menos posible. Contamos con nuevos colaboradores que dieron otro aire a los textos, otras opiniones, otros enfoques.

¿Y desde 2007 hasta ahora? Pues hemos intentado mejorar lo que nos parecía que estaba peor y mantener lo que nos parecía que estaba bien. Hemos aumentado las relaciones con grupos y sellos, reforzado la parte de noticias y tratado de seguir contando con más colaboraciones, más redactores y fotógrafos, que siempre enriquecen. Ahora, cuando comienza 2013, laletracapital.blogspot.com es más visitada que nunca y quiero pensar que leída. Ojalá apreciada. Siempre es complicado fiarse de estadísticas, no hay manera de saber realmente porque alguien ha pinchado en un artículo ni cuanto a leído del mismo. Pienso que solo se pueden utilizar comparativa y no cuantitativamente. Si ahora hay más entradas que hace un año, significa que ahora lee laletra más gente que hace un año, aunque no sepa como cuantificar esa gente de manera fidedigna. Aún con esto, también digo que si de las más de mil entradas diarias hay por lo menos una persona que disfruta de lo que encuentra, nos damos por bien pagados.




De hoy hacia el futuro, tenemos intención de seguir adelante, mejorando todo lo mejorable, aumentando el ritmo de publicación, reduciendo en lo posible la distancia temporal entre el suceso que comentamos y su texto. Queremos reforzar las secciones que tenemos peor atendidas, queremos hacer más entrevistas y artículos. También aumentaremos nuestra presencia en las redes sociales, muchos de nuestros lectores lo hacen vía facebook o twitter. Y, sobre todo, tenemos muchas muchas novedades en mente que pretendemos sean sorpresas por lo que no diré más de momento. Permaneced, si queréis, atentos. Confiamos en no defraudaros.

Por último, quiero agradecer aquí, públicamente, a todos los colaboradores y redactores que en estos diez años han sido. A (por orden estrictamente alfabético): A, Alec, Alvar Fañez, Aramcheck, Arriaz , Cherni, David Vargas, Dawn, DJ Miguel, El Culto, Espíritu, Guiomar, Hararca, Ijzys, Jabsa, Juan Pérez-Fajardo, Kindgott, La Defunción, La Hermana Espu, Maki, Marta, Paloma, Serguei_2k, Zevlagh

Y, por supuesto, a todos nuestros lectores:

MUCHAS GRACIAS


Fe de erratas: Quiero hacer una dedicatoria, un agradecimiento, bueno, que él le ponga el nombre que quiera, un "recuerdo" especial a Lucas Corso, mi hermano. Él fue en su momento socio en laletracapital.com, después y entonces uno de los redactores del Horrórscopo y el responsable de buena parte de la estética de la página, antes y ahora. Es el autor de los banners, logos, etc.y sus conocimientos informáticos y de diseño han sido y son fundamentales para la web. Confío en poder seguir contando con su ayuda y consejo en el futuro. Y espero que me perdone por no haberle incluido aquí antes, simplemente lo consideré un "peldaño" por encima y no lo incluí en los colaboradores como tales.


A Ana, musa, inspiración, apoyo. Tres palabras que no significan nada pero es que lo que significa ella no lo sé decir con palabras.