DEAD CAN DANCE: Anastasis (PIAS 2012)

28/11/12
Han pasado muchos años desde la última incursión discográfica del binomio Perry-Gerrard. Dieciséis, sin ir más lejos, desde Spiritchaser. Años más o menos cubiertos con sus carreras en solitario, cierto es, que, aunque algo irregulares, nos han permitido también grandes momentos musicales. Pero no era lo mismo. Cuando escuchaba una etérea canción de Lisa G. esperaba siempre encontrar la grave y sobria voz de Brendan P. en el siguiente tema. Tras la guitarra acústica de uno de Mr. Perry, siempre anhelaba el timbre dulce y angelical de Mrs. Gerrard. De este modo, la noticia de que 2012 traería nuevo disco y gira mundial de DCD se convirtió rápidamente en un febril deseo de que fuera cuanto antes. Y llegó el momento, agosto lejano, llegó la hora de Anastasis (resurrección –más o menos- en griego). Tres meses después, aquí me veo hablando de un disco que merecería haber sido comentado mucho antes pero, por razones de lo más variado y que no vienen al caso, es ahora cuando llega a estas páginas. Ahora, tras el concierto de Barcelona y cuando la gira 2012 está casi terminada y se anuncian un montón de nuevas fechas para 2013, es el momento. Ahora o ya nunca.

Anastasis, esta suerte de resurrección, no podía ser un disco más de Dead Can Dance. Dieciséis años son muchos y el ansia y la expectativa, máximas. Salió al mercado en casi cada formato que se te pueda ocurrir (una mezcla, supongo, de bienintencionado mercantilismo y ganas de que todo fan que se precie quede satisfecho): CD, vinilo, digital, ediciones limitadas que combinan unas y otras… Todas contienen ocho canciones, todas empiezan con Children Of The Sun y terminan con All In Good Time, ambas cantadas por B.P. De hecho, hablo de cabeza, creo que es el trabajo con más presencia de la parte masculina del dúo (el muchacho canta en cuatro canciones, en tres lo hace la mocica y en una a medias). Como sucede en todos sus discos, son bastante diferentes los temas “masculinos”, en general más sobrios, oscuros y acústicos, y los “femeninos”, mucho más etéreos y con las influencias tanto étnicas como medievales más marcadas. En el caso de Anastasis también, pero un poco menos tal vez. Los temas Perryanos no son tan folkies como en el pasado e incluyen más incursiones en lo oriental, especialmente en las percusiones. Los de Lisa, mención aparte al gusto por la glosolalia, sí que andan más en la línea habitual (bueno, la que fue de 1984 a 1996). Todas las canciones se podrían comentar juntas pero, a la vez, todas merecen comentarios individuales. En general, pienso que todo el disco (y gran parte de la carrera de DCD) tienen su máxima virtud en su máximo defecto o viceversa: los temas son tan buenos y están tan impecablemente interpretados que nada de lo que oigas después podrá estar a la altura. Aún dicho esto y aún teniendo en cuenta que Anastasis es un trabajo maravilloso, echo de menos un poco más de alma, un poco más de víscera en esa ejecución perfecta que comentaba. Suena todo tan increíblemente limpio que da un poco la sensación de “fácil” cuando probablemente sea dificilísimo. Sí, ya sé que es una exageración. Ya sé que suena a criticar por criticar, a “no tengo nada malo qué decir, no hay nada que criticar, por eso me invento algo”. Puede ser que haya algo de esto, no digo que no. Pero oye, si un grupo te acostumbra a la excelencia absoluta… terminas exigiendo más allá de esa exigencia. Aunque sea por decir.


KOVALSKI, 24 de noviembre de 2012, Sala Barracudas, Madrid

24/11/12
No conocía la Sala Barracudas, bueno, de nombre sí, pero nunca había estado en ella. Programan conciertos con la suficiente frecuencia cómo para que a poquito que andes un poco atento te suene por lo menos. Lo previsto esa noche era la presentación de Punto de Quietud, el flamante primer disco largo de Kovalski. Después de haberme perdido varios conciertos suyos, ni había mejor ocasión, ni podía seguir sin verlos. Era hora de que me demostraran (o no) en directo que lo encontrado en el disco no era casual, que no era el resultado del trabajo en estudio. Ni productor ni nada.


La sala pequeña pero con aspecto de bien preparada para lo que acontecería. El técnico, intentando ajustar todo para que fuera como debía. El grupo, probando, afilando instrumentos y voces. Súbeme esto, bájame aquello, lo normal. Después acupuntura con burger king, extraña combinación. Conversaciones, tensa espera. Nervios no parece haber aunque supongo que los que haya irán por dentro. Ya es la hora, todo está dispuesto. Entrando en la sala, se respira buen ambiente. Hay gente pero se está a gusto. Ocho euros con CD la entrada. Un chollazo.


Kovalski ya salen. Un foco centrado en Alberto (la luz en la voz y una guitarra) y el resto un poco a oscuras. La guitarra de Mario empieza su labor, despacio, como con delicadeza, pero poco a poco se clava donde quiere. Nayra aporta desde las teclas tanto éstas cuando son necesarias como el contrapunto en forma de bajo a tanta guitarra. Detrás, Santi aporrea con buen gusto y mejor hacer. Sin maltratar los parches pero sin dejar resquicio a ninguna duda. El Aire que Quedaba abre el concierto. Poesía pura. Y desatada además. Empieza un poco frío pero a medida que la canción crece, también lo hace el grupo y, si además, a la gente le gusta… Buen comienzo, desde luego.


Tras el “caótico” inicio, el primer single (y videoclip) de Punto de Quietud: Te Reconoceré. Me encanta, me encanta el tema y me gusta mucho cómo lo interpretan, dándole como más empaque, más fuerza. Se empieza a vislumbrar (al menos yo) que aquí hay más que buenas canciones. Cualquier duda que quedara (si es que había alguna) sobre la puesta en escena del rock sin apellidos (ni concesiones) del grupo, está ya absolutamente despejada. En dos canciones, como ha de ser. Pero hay más, mucho más. Los Dueños, Disimulo del Incendio, Ella está viva… todas ellas del disco nuevo, todas ellas redundando en lo dicho. El sonido aunque podría ser mejor es lo suficientemente bueno, al menos en las primeras filas, como para apreciar lo que de los micros sale. Se entienden las trabajadas e inteligentes letras y aunque en ocasiones la descarga es un poco “globo” con algo de exceso en la saturación guitarrera, resulta lo bastante nítido.


Alguien dijo (parece ser) que las canciones son lineales. Alguien sordo, imagino. Serán lo que sean, pero ¿lineales? Ni en los ritmos, ni en la melodía ¡ni en ningún sitio! La única pega que alguna vez le he puesto a Kovalski (casi por poner alguna, por aquello de que no todo puede ser bueno), aquello de la voz de terminar los versos con el mismo deje, hoy parece solventado; no tengo la misma sensación al escuchar las canciones en directo. En absoluto. Ciegos con Pistolas, modalidad eléctrica. Estupenda. Cierra con broche de oro la primera parte del concierto. Ha aumentado considerablemente el calor de la sala, el público corea las letras, la banda parece cómoda y todo eso se transmite. Imposible no darse cuenta, improbable el no disfrutarlo.


Siguiendo con el profuso repaso al disco que da motivo (como si fuera necesario) al evento, Breve Introducción al Sistema, Emboscadas e Invierno Nuclear. Cada una en su velocidad, cada una golpea con un tipo de fuerza distinta, en grado y clase. Cada una, bien vale una entrada. Como el resto. Y eso que Emboscadas me llega menos, probablemente más por estilo que por cualidades. Está claro que el final se acerca, el repertorio está ya casi completo. Pero faltan dos imprescindibles. Por lo menos. Entre tanto, llega la primera sorpresa de la noche, en forma de versión de los Beatles. Un Old Brown Shoe tan redibujado (a Dios gracias, toda vez  que no me gustan los Beatles) que no parece de los de Liverpool. Como debe ser una versión, en mi humilde opinión. Y encima de una de las menos típicas, no sé si les habría perdonado un Let It Be… ¿Y para cerrar? Sucio y Violento. Buen colofón. Perfecto para terminar bien arriba.


Con todo Punto de Quietud revisado, se despiden brevemente para en seguida acometer los requeridos bises. Sin bajar del escenario (el camerino queda fuera, sin acceso desde ahí) y sin escenificaciones tan frecuentes como francamente innecesarias, Tu Silueta abre fuego de nuevo. Con la batería multiplicándose y las guitarras dibujando por encima en ese punteo infinito… para desembocar en el que para mí es el mejor tema de Caótica, Eres Electricidad. Guitarrero, cuasi punk, acelerado además para la ocasión y al mismo tiempo con ese aire pop en la estructura, especialmente en el estribillo. Impresionante canción e impresionante como lo trabajan. Queda “el más grande” en palabras de Alberto (Mario asiente en silencio). David Bowie, Hallo Spaceboy. Coescrita con Eno (no debería ser necesario decir más), es del Bowie de los noventa, el de Outside en este caso, tal vez no su mejor momento (para mi gusto) pero es que ¡este pollo no tiene “momento” malo! Buenísima la versión también, a lo que íbamos, que me disperso.


En definitiva. Kovalski demostrando que lo suyo va en serio. Que el rock todavía tiene cabida, que no hace falta disfrazarse ni copiar nada ni a nadie, que el que se lo pierda, se lo pierde. Que se puede cantar en español y que queda mejor si te curras las letras. Que no conozco el futuro, no sé cuánto recorrido tienen ni cuánto éxito les espera pero si sé el que merecen. TODO. Ah y confirmo que no es casual, que no es producto ni resultado de las bondades del estudio, que el cuarteto es realmente bueno, muy bueno.

VÍDEO AVANCE DEL NUEVO DISCO DE AURA NOCTIS: VITAE PROELIUM

23/11/12
VITAE PROELIUM a la venta el 10 de diciembre de 2012 

Vídeo Avance:

 


NUEVO VIDEO DE OPIUM TEA (TXARLY USHER Y PEIBOL LAZARO): AGNUS DEI

21/11/12
OPIUM TEA, el nuevo proyecto musical de Txarly Usher (Ex- La Casa Usher, Los Carniceros del Norte) y Peibol (Covered Faces) presenta su tercer single: Agnus Dei.


 *3er Single "Agnus Dei".




Para más información visita: http://www.facebook.com/opiumtea.band


LES FLEURS DU MAL: Knife In My Back EP (Malicious Release 2012)

Los suecos (llevamos una muy buena racha de grupos escandinavos más que solventes) Les Fleurs Du Mal presentarán en breve su primer Cd largo -o eso esperamos-. Mientras tanto, nos tenemos que conformar con degustar este segundo EP (tras el estupendo I del año pasado) que en sus tres temas da buena cuenta de lo que el dúo ofrece: rock gótico, clasicote pero bien hecho. Rock gótico de ese que te retrotrae a los Sisters of Mercy (de cuando los Sisters eran los Sisters, claro). Pero sería muy injusto reducir lo que los hermanos Grim hacen (sí, amigos, yo también pienso que no es casual) a la mera copia de los sempiternos gothfathers de tantos y tantos grupos. El dúo se permite esta licencia, no parece importarles en absoluto el que (sobre todo en los ritmos) pueda pesar el recuerdo, les da igual. En realidad es solo el saborcillo que te viene a la garganta en cuanto echas oído a su música, en seguida te das perfecta cuenta de que Les Fleurs Du Mal son bastante más, no estamos ante Eldritch 2.0, ni mucho menos. Ni en las voces, menos forzadamente guturales, ni en las guitarras, bastante más variadas, ni por supuesto cuando entran en liza los teclados. Solo es un deje en el ritmo.

¿Qué ofrecen entonces los de Estocolmo? Pues como ellos mismos dicen, Rock Noir. A espuertas. Y eso que tres canciones son muy pocas para valorar (para bien y para mal) cualquier grupo, de ahí que tengamos ganas ya de un disco largo que saborear. The Knife In My Back es el tema que abre el EP. Guitarrera, épica, pero menos extrema de lo acostumbrado en el género, tiene más aire ochentero que de los noventa. Strigoi System, sigue ciertamente en la misma línea, un poquillo menos acelerada pero no mucho, cadenciosa sin exagerar, gótica murcielagosa, pero (tal vez sobra el pero) con un aire melancólico, especialmente en la voz. El tercer tema, que cierra el mini Ep, Run Together (Ake live bootleg), demuestra por dónde van los tiros en cuanto a lo que esta gente puede dar de sí en directo. Reforzados por músicos de apoyo en guitarras (recuerdan a los Cult de la mejor época, la amorosa) y bajos (un poco Lucretianos), espero disfrutarla en estudio en ese próximo álbum. Un gran tema. En definitiva, Knife In My Back es un muy buen aperitivo, pero se queda realmente corto, te deja con ganas de más, de mucho más.


HORROR VACUI: In Darkness You Will Feel Alright (Legion Of The Dead/Avant 2012)

20/11/12

Lo mejor del deathrock italiano es que tiene la sana costumbre de ir por libre. Lo mejor de ir por libre es que te permite, sin renunciar a identidad alguna, bucear en estilos afines sin que por ello cambies un ápice el objetivo que te plantees. Horror Vacui se permiten este lujo, porque saben y porque pueden. De lo más profundo de un squat, como sus “primos” Belgrado, facturan un afterpunk que de puro furioso entronca con el deathrock más ácido de allende los Apeninos y encima lo hacen sin despeinar una cresta más que lo imprescindible. In Darkness You Will Feel Alright (gran título, tan obvio como acertado, dado de lo que estamos hablando) es un ejemplo de cómo metiendo en la coctelera los palos citados y añadiéndoles unas gotas de rock gótico del de toda la vida y toneladas de entraña, se puede hacer un disco más que apañado.



Horror Vacui no inventan la rueda, ni lo pretenden. Lo suyo va por otro lado. Dejemos de lado experimentos, apartémonos de todo lo que no sea esencial, seminal incluso. Queden las fusiones estilísticas, las influencias diversas, las confluencias de géneros para quien las quiera. Lo de los de Bolonia es más puro, de gusto añejo (buen gusto) y talante decidido. Alguno lo llamará estancarse en el pasado, por glorioso que resulte, otros lo definen como purismo. Yo no lo defino de ningún modo, me limito a deleitarme con ello cuando está bien hecho y, en este caso, lo está. Así, el filo de las guitarras, las contundencias rítmicas, las voces como marcan los cánones y la velocidad en la ejecución, consiguen un objetivo más que digno: divertir al personal. Divertirlo además, sin una pizca de humor. Letras serias y música seria (poco común en este tipo de grupos, reconozcámoslo), de esa que debe hacer pensar. Ahí sí que se nota lo punki, en un clarísimo activismo político en lo lírico. La diversión está en el ritmo bauhausiano que se imprime a cada tema, bailable pero sin excesos febriles. Diez canciones (incluyendo Intro y Outro) más un buen puñado de extras en forma de demos (concretamente seis), componen un CD que sin lugar a dudas ha de ser pieza clave para el aficionado oscuro en este 2012 que en breve nos abandonará (con permiso de los mayas y sus malinterpretadas profecías). Diez canciones entre las que no quiero destacar ninguna: si te gusta una, lo harán todas. Y claro que en la oscuridad se siente uno bien. Damos fe.



CHESHIRE CAT (THE BOUNCING): Show Its Tail (Alone Prod. 2012)

19/11/12
Desde siempre hemos mantenido (a veces contra viento y marea) que una de las virtudes que más valoramos a la hora de acercarnos a un grupo es su originalidad. No es lo único, evidentemente, que valoramos, pero sí que es una de las características más importantes (para nosotros) en un artista que se precie de serlo. En muchísimas ocasiones nos hemos quejado de que es precisamente esa falta de creatividad tan generalizada la que lastra de un tiempo a esta parte a casi toda la escena de la que normalmente nos ocupamos. Por todo esto, tenía muchas ganas de echarme a las orejas este Show Its Tail. Comprobar que se puede ser oscurísimo sin obviedades y lugares comunes. Confirmar que el punk no precisa costras. Reafirmarme una vez más que el futuro será diferente o no será, que estando todo o casi todo inventado, sin ese plus de ofrecer algo distinto, no se llega a ningún sitio. Y, ya puedo decirlo sin lugar a dudas, estas dos muchachas del gato de Carroll son diferentes a cualquier otra banda que haya podido escuchar. Pero, por otro lado, es obvio que la originalidad sola no es bastante.

Un bajo y una batería, la voz femenina con coros del mismo sexo y poco más. Bueno, y talento, claro. Por arrobas. Qué se puede hacer con estos ingredientes, escasos, escasísimos aparentemente, es algo que tal vez te estés preguntando, puesto que sigues leyendo a estas alturas. Pues solo con eso imagino que poca cosa. Ahora bien, si le añades teatralidad (Lyric), oscuridad, sensualidad, decadencia, buen gusto cabaretero, pasión por lo que haces (y por lo que escuchas, aquí, con esta receta, hay deathrock (In The Factory o The Rain), hay afterpunk (Cheshire Cat o Master!), hay dark cabaret, hay rock’n’roll…), canciones que se sostienen por si solas y un bastante largo etcétera, pues hablamos de otra cosa. Inclasificable por otro lado, como debe ser. Es como si cogieras a Gitane Demone (ay, Borderline) y la tuvieras seis meses con una dieta musical a base de los más pantanosos usamericanos (sí, los que estás pensando, los que en su momento se “asociaron” en el sello Hungry Eye), Bauhaus y el deathrock californiano. Después le dices que solo puede apoyarse en un bajo y cien mil efectos y ¡voilá! Algo así y algo completamente diferente a lo dicho. Esa aparente (o no tanto) contradicción es, para mí, una de las grandes notas positivas de Cheshire Cat (The Bouncing), cada vez que los escucho me suenan diferentes, cada vez me recuerdan a influencias distintas, me saben de otra forma. Si solo fuera por eso, ya sería bastante, pero hay mucho más que espero que descubras tú mismo.


OCTOBER PEOPLE, 10 de noviembre de 2012, Sala Wurlitzer Ballroom, Madrid

10/11/12


Noche de perros en Madrid, noche de otoño, fría y medio lluviosa. Noviembre, por supuesto. Aparcar, un caos, incluso dónde suele ser relativamente sencillo. La hora no ayuda y que sea sábado menos. Centro centro, la Wurlitzer Ballroom es la sala escogida para la ocasión… Presentación del primer disco de los madrileños October People, presentación de un gran disco. Incertidumbre, me han hablado bien del directo del cuarteto, pero siempre hay que comprobar estas cosas por uno mismo. Las anteriores experiencias en la sala han sido buenas, sólo espero llegar a tiempo. Porque si me ataño a la hora prevista llego tarde, muy tarde, por fortuna aún no ha comenzado. Por poco, eso sí.



Saludos, llevo tiempo sin ver a gente a la que debería ver más a menudo. Pero ya empieza o eso dice la máquina de humo. Me pregunto, llevo haciéndolo desde que me entere de esta oportunidad de disfrutar la banda en vivo, como trasladarán al directo unos temas que en disco funcionan muy bien pero que hay que saber manejarlos para que lleguen más allá, cuando el sudor adquiere importancia. Poco a poco se van disipando las dudas y contestando las preguntas, poco a poco, como se disuelve el humo artificial van haciéndolo, cualquier reticencia que pudiera quedar se diluye... El setlist promete integridad, el repertorio a priori se sabe corto, vamos viendo lo que da de sí.

Repaso exhaustivo a todo el primer trabajo, los ocho temas van cayendo uno a uno, con tanta piedad como el público congregado merece: ninguna. Y es de agradecer. Entrando en el concierto en sí, lo primero que se percibe es que el grupo está realmente a gusto sobre el escenario, con Giovanni y Enrique más activos hacia el público (que llenaba sin atosigar la Wurli) y Dani y Vito más introspectivos, más centrados en sus instrumentos. Me refiero a la propuesta escénica, difícil en un escenario pequeño con cuatro músicos, batería, teclados y luces. El sonido, impecable toda la noche hizo justicia y de este modo, se fueron sucediendo canciones con dos puntos (para mí y mi gusto personal) álgidos, que destacaron por encima del resto. Iremos a ellos después.



La importancia de las canciones es más que patente, la voz medida y con la intensidad requerida, la distorsión en su punto, guitarras que son cuchillas, el bajo y la batería con la misión de no dejar títere con cabeza, unas pinceladas con las teclas aquí y muchas ganas. Ingredientes todos ellos que sabiamente mezclados dieron forma a un recital espectacular. Con dos menciones especiales, una la comentada. Para el que suscribe la mera interpretación de Juliette y de Once Again, ya habrían valido la entrada. Y eso recalcando que no me sobró ninguna de las seis restantes. Increíbles las dos, llenas de energía, elegancia y oscuridad. Llenas de belleza y de una cierta melancolía, un poso que acompaña permanentemente.



Me hacen gracia las comparaciones, sobre todo ahora, sobre todo cuando ya parece agotada la vía de siempre, la que tan de moda ha estado estos años. Ahora, con esa manera de hacer las cosas ya caduca, ahora, cuando sólo quedan ya imitadores de imitadores de imitadores. October People demostraron en los setenta minutos que estuvieron disfrutando de la Wurli, que están mucho más allá de todo eso, que en oposición a ese seudopostpostpostpunk tan original y predecible como la más babosa de las comedias románticas, el sonido que ellos proponen bebe de tantas fuentes que termina resultando más que propio. Algo que ya pensaba cuando escuché el disco, cuando saboreé esas ocho piezas que lo llenan, algo que no solo me fue corroborado sino que terminó de convencerme cuando las vi crecer a un par de metros de mis orejas.



El único detalle que podría poner en el saco de los peros es la quizá excesiva linealidad rítmica de las canciones, insisto, perfectamente interpretadas, pero que al tener todas una “velocidad” parecida, terminabas teniendo un poco la sensación de que eran un todo en vez de temas diferentes y separados. Algo ciertamente menor y que se corregirá solo al aumentar el repertorio. Todo lo demás fue perfecto. Pero claro quedaban los bises. Uno un poco evidente y otro francamente sorprendente. Dos versiones, de dos archiconocidas: Transmission de Joy DIvision y Perlas Ensangrentadas de cuando Alaska lo era y vivía Berlanga. La de la Joy, correcta, bien hecha, dando tal vez más importancia al cariño al original que a la reinterpretación rompedora. Coreada con entusiasmo, no podía ser de otro modo. La dinaramaresca, fenomenalmente bien hecha, puso un delicado y a la vez visceral broche de oro a todo lo ya vivido. Llevada a octubre, ésta sí, transformada con tanta disciplina que consiguieron que pareciera propia y ajena al mismo tiempo. Fantástica.



Y luego las prisas evitaron un postconcierto que esperaba con ganas, aunque eso queda ya en el terreno más interno. Concluiré que esperaba mucho de esta actuaión y que me llevé mucho más de lo que esperaba. Concluiré aunque al recuerdo le quede mucho tiempo para saberse terminado.

THE BREATH OF LIFE + IMR (EX-IN MY ROSARY), 09 de noviembre de 2012, Sala Ritmo y Compás, Madrid

9/11/12
(CRÓNICA DE THE BREATH OF LIFE) 
 
Para aquellos a los que amamos la música, y seguimos a determinadas formaciones a lo largo de los años, siempre es un placer acudir a un concierto en el que disfrutar de su directo. Este tiene un especial significado para mí, ya que se trata de uno de los grupos a los que he seguido desde bien joven y a los que hasta ahora no había podido ver en directo.


El 9 de Noviembre tuvo lugar el concierto de The Breath of Life en la sala Ritmo y compás de Madrid, gracias al desinteresado trabajo realizado por De Profundis.

Tras la presencia de los alemanes I.M.R., pisaba el escenario Isabelle Dekeyser, rodeada de los acordes de Fly y abriendo el concierto con un suave inicio. En seguida quedó clara la calidad del directo que íbamos a disfrutar (y del que ya me habían hablado). Tras haber acudido a muchos en los que las voces o instrumentos se parecían a su versión grabada “por mera casualidad”, aquí el sonido era redondo y la voz de Isabelle no dejaba lugar a dudas.


Después de haber calentado motores, daban paso a uno de los clásicos de su carrera, y con los ecos de un vals nos regalaban Noamina, y hacían que muchos recordásemos el momento en que se lanzó al mercado Lost Children, uno de sus discos imprescindibles. Y que lo bailásemos, ya lo creo.


Una prueba del gran trabajo que The Breath of Life ha llevado a cabo en su último disco fue el caluroso recibimiento con el que se celebraron los primeros acordes de The Dark Side, tema con el que lanzaron Whispering Fields este mismo año. De hecho, a lo largo del concierto sonaría este su último trabajo de forma completa (a excepción de la pequeña caricia de Invocation). Tal y como comenté tras el concierto, es un placer acudir a escuchar en directo el último trabajo de una formación que no se limita a interpretar de nuevo sus temas más conocidos.


Sin respiro, saltaron a un desenfrenado Down, tras el que Isabelle volvía a lucir su voz en dos elegantes temas: To the Wild y Shining. Con Cutting Wings el sonido de la guitarra y batería cobraron una magia especial al mezclar la potencia de su instrumentación con la dulzura de la voz de Isabelle. Momento para descansar las piernas; cuando The Valley ocupó su lugar un servidor estaba absolutamente hipnotizado por la presencia del grupo en Madrid… and I hear your call, I hear your call… it's getting so sad, I hear your call, I hear your call… behind your screen…

 
Los belgas no iban a darnos tregua y en seguida reconocí los primeros acordes del que hicieron himno, Nasty Cloud. Muy acertadamente volvieron a su último trabajo (que como he dicho me encantó escuchar completo), y así enlazaron The souls remain, Forgotten Sins y el que ya es uno de mis favoritos, Shadows in the Sky.

 
No podía faltar otro clásico de The Breath of Life, The Last Four Days, que disfrutamos tanto como Waving to Shades y The Sun, con el que parecían cerrar un concierto que estaba disfrutando tanto que se me había hecho ridículamente corto.


Por suerte, al poco comenzó el primero de los bises: Blooming Sky. Pero uno de los mejores momentos de la noche vendría a continuación con la perfecta Impromptu. La voz de Isabelle no parecía cansarse, y nosotros tampoco. Así se fueron desgranando el resto de bises: Mirror Eyes, Falling Drops, Your Whisperings, Caligan y, despidiéndose con temas de Whispering Fields, Holy Shrine  y Sanctum.


 


¿Qué puedo añadir a esta reseña? Que fue un concierto inolvidable. Que su último trabajo es excelente. Que al hablar de The Breath of Life estamos ante grandes personas. Tuve el placer de cruzar alguna palabra con Marc Haerden, que como batería forma parte de The Breath of Life desde 2006, y con la excepcional Isabelle Dekeyser, a la que no podía dejar marchar sin felicitar por su actuación. Los dos me demostraron ser personas cercanas, músicos profesionales que habían disfrutado tanto del concierto como nosotros. Sin entrar en detalles, no puedo sino agradecer el esfuerzo y el sacrificio personal que afrontaron para brindarnos una noche tan especial.


The Breath of Life son Isabelle Dekeyser, Giovanni Bortolin, Didier Czepczyk, Benoit Sokay y Marc Haerden. Si no pudiste estar en el concierto, quizás tengas la suerte de acompañar a The Breath of Life en el BIMFEST que tendrá lugar en Amberes (Bélgica) los días 14 y 15 de Diciembre, y si deseas conocer más sobre este grupo, puedes revisar su historia y hacerte con sus discos en su página oficial http://www.the-breath-of-life.com
Texto: Alec
Fotos: Cortesía de De Profundis


THE BREATH OF LIFE + IMR (EX-IN MY ROSARY), 09 de noviembre de 2012, Sala Ritmo y Compás, Madrid

(CRÓNICA DE IMR - EX IN MY ROSARY)

Ver en un escenario de Madrid a una banda como In My Rosary exige todo un ejercicio de voluntad para evitar que la mente le traslade a uno a otro tiempo y otro lugar: a la Alemania de hace más de 15 años atrás, donde Ralf Jesek se paseaba por una de las escenas dark wave más underground e interesantes de Europa junto a bandas como Derrière le miroir, Printed at Bismarck’s death... Ahora, su aire tímido y jovial al salir al escenario junto a Holger Diener y Hansi Huenig permiten mantener la ilusión de viajar atrás en el tiempo, pese a que, en sentido estricto, In My Rosary ya no existe desde la salida de Dirk Lakomy de la formación, motivo del cambio de nombre a la siglas IMR.
 
 

Su apertura, con Ailibis, un tema que Jesek editó originalmente con Derrière le Mirroir en 1994, completan el hechizo. La banda empieza a desgranar su melodía de guitarras rasgadas y base electrónica con la voz melancólica y cadenciosa de Ralf en el foco de las canciones. Los punteos de Ailibis nos traen Confused by the time, que aparece en sus LPs A collection of fading moments y en The shade of cats (2002), uno de los que van a llevar, junto a 15 y el mítico “Under the mask of Stone” (1994) el peso del repertorio. La banda nos trae también Your shimmering hair, un tema de su EP Firstexit (2001) y luego saltan a anunciar un nuevo tema: Anesidora, uno de los cortes que podremos encontrar en “The paper Garden”, el nuevo disco de estudio de la banda, cuya edición es inminente. La voz de Jesek permanece inconfundible en una composición que retiene claramente el aire de In My Rosary, con un toque electrónico ligeramente acentuado en forma de bases más marcadas y contundentes que las habituales.  Tras la novedad llega, para deleite de los conocedores de la banda, Just like you, otro de los temas clásicos de la banda, que combina voz, punteos y guitarras rasgadas de esa forma que Ralf ha convertido en su sello.


Ralf da tímidamente las gracias tras cada tema, cambia entre la guitarra acústica y la eléctrica y acomete las canciones con concentración. El ritmo del concierto, que hasta ahora ha traído temas de tempo cadencioso – está claro que no estamos ante una banda de grandes agitaciones musicales ni sobre el escenario – sube al llegar Wild chase, un tema con connotaciones de EBM, pero el crescendo, que pretendía seguir con la bailable Short dance, queda frustrado. Problemas técnicos impiden a IMR acometer el tema, lo que intentan en dos ocasiones. La cara de Ralf denota su apuro de un modo que los focos no logran disimular…

Pero todo se reanuda con Night Owl y sus teclados que, junto al siguiente tema nos sitúan en 1994, fecha de lanzamiento de “Under the mask of Stone”. Llega Little death, otro de los temas emblemáticos de la banda, y una de las composiciones más “folkeras” que se escucharán esta noche. El teclado, se combina con la guitarra acústica y la base de corte marcial. Pese a lo sosegado del concierto, la sala se mueve y se deleita con un tema que marca un hito en el repertorio de la banda. Sigue, de nuevo unida a un clásico, una novedad: Poisoned eyes, también de “The paper garden”, dejando claro que la línea de bases más vivas y contundentes es el sello del nuevo sonido de la banda.  Sigue la música con Satin sheets y los tambores  de G.T. antes de que Uniforms, un tema corto pero enérgico, marque de nuevo el ritmo al que baila el público. El final se nos empieza a anunciar con To end, un hermoso tema del The shade of cats de 2002, al que sigue la canción que dará nombre a su próximo álbum: The paper garden. Para los bises, de nuevo vuelve junto a la novedad el sonido más clásico con otro tema de “UndertheMask of Stone”: Tar, con su melancólico estribillo y la línea marcada por la guitarra acústica. No place to stay cierra el repertorio y con sus acordes la banda se despide. Quedan en el tintero su versión de Fall apart o las inolvidables y poéticas An open book o The rose of the World (adaptación del poema de Yeats), sin las que el concierto deja un sabor algo incompleto, pero no por ello menos satisfactorio. Un viaje a la Dark Wave más intimista y folk, de la mano de IMR. ¡Larga vida y viejas canciones!

Texto: Aramcheck (De Profundis)
Fotos: Cortesía de De Profundis


GOLDEN APES: Riot (Afmusic 2012)

5/11/12

riotDe veras que constantemente me pregunto (y lo cuestiono también en compañía, que tiene delito) qué será eso del gothic rock. Qué es lo que hace que un tema, en pocos segundos, permita que en tu mente se encienda un neón de luz negra que parpadea diciéndote: “ESTO ES GOTHIC ROCK, ESTO ES GOTHIC ROCK, ESTO ES GOTHIC ROCK, ESTO ES GOTHIC ROCK). ¿Las guitarras? ¿Los ritmos? ¿Las voces? ¿La combinación de todo ello? No lo sé. No tengo ni idea, para ser sinceros. De momento, pues, tengo que posponer otra vez el definirlo. Lo mejor de todo es que estoy convencido de que en el fondo da exactamente igual, para que entrar en más definiciones, para que decir más, la música son sentimientos, no palabras. Sí que diré, vaya por delante y aunque me sea absolutamente desconocida la razón por la que lo pienso, que lo que proponen Golden Apes es gothic rock. Me atrevería incluso a decir, osado soy, que es gothic rock del bueno.

El sexteto alemán, tras seis estupendos discos, podrán haberse dedicado a, más o menos, vivir del cuento y hacer un disco más. Podrían haber hecho una colección de canciones de esas que sin asumir riesgos les garantizara una gira centroeuropea razonable, sin más. Pero no. Qué va, para nada. Lo que han hecho es marcarse un séptimo impresionante. Uno de esos trabajo que debieran suponer un antes y un después en una trayectoria ya de por sí impecable. Un álbum que no es uno más, uno de esos de los que sentirse orgulloso como autor. Desde el excepcional preludio inicial, a piano, vas entrando en el mundo de estos berlineses. Un mundo que se fija, indudablemente, en los pilares noventeros del género, pero no se queda ahí (para mí, eso los diferencia claramente de muchos coetáneos –sin dar nombres- que se limitan sin más a calcar lo que ya llegaba de la industriosa Germania hace veinte años), pone sus límites mucho más allá, visten la elegancia oscura con melancolía sincera y dotan su rock gótico clasicote de un sinfín de matices que hace de cada tema algo especial. Da lo mismo si nos referimos a Torment (una de las mejores del disco, a mí gusto, es, dicho sea para bien, como si cogieras a unos Dreadful Shadows inspiradísimos y les cambiases parte de la épica por esa melancolía citada), a la lenta, oscura y épica Heart’s Corrosion, a las aceleradas y bailables Prudence o Lithium, el acústico vals de White Days… y el cierre con la que da nombre al álbum, los casi nueve minutos de Riot, que valen por sí solos lo que todo el disco (y más que el 90% de lo publicado en 2012 y eso que ha habido mucho y bueno). En suma, que no sigo nombrando canciones por no citarlas todas pero realmente sería posible, no hay ninguna que baje el nivel, más allá de que por cuestiones de gusto personal prefiera una u otra. Resumiendo, que sí te gusta el género, o mejor, que si te gusta la música bien hecha, los días que quedan hasta el 30 de noviembre (que es cuando se pone a la venta Riot) se te van a hacer muy muy largos.

NUEVO PROYECTO DE TXARLY USHER Y PEIBOL LAZARO: OPIUM TEA

OPIUM TEA, el nuevo proyecto musical de Txarly Usher (Ex- La Casa Usher, Los Carniceros del Norte) y Peibol (Covered Faces) presenta sus dos primeros singles, Mundo en Llamas y Donde Nace la Arena.


 *1er Single "Mundo en llamas".



  *2º Single "Donde nace la arena".



  Para más información visita: http://www.facebook.com/opiumtea.band


PRESENTACION LP DE OCTOBER PEOPLE EN MADRID