POPOÏ SDIOH: Before & After Party (Brouillard Définitif/Nerves 2012)

14/7/12
popoiLa verdad es que no me lo esperaba. Cuando me enteré de la existencia de Popoï Sdioh y supe que eran los “herederos” de Land Of Passion, una mezcla de nostalgia y tristeza se apoderó de mi ánimo. Nostalgia por los recuerdos de los buenos ratos pasados allá por mediados de los noventa, a raíz del concierto organizado por The Black Box, que culminó con una divertidísima entrevista en la instalaciones de Onda Latina. Tristeza porque si hubo un grupo infravalorado y que, especialmente en España, nunca alcanzó la fama que merecía ese fue el citado. De modo que al poner en el reproductor el CD esperaba una lógica evolución del sonido personalísimo de los francobelgas. Es decir, influencias de Virgin Prunes (sobre todo en las combinaciones de las dos voces principales), guitarras afiladas, etc, todo lo que LOP habían demostrado ya, buen rock gótico, personal, diferente y buenísimo.

Pues estaba equivocado de medio a medio. Siguen las dos voces, siguen algunas influencias, siguen los ritmos que hay quien compara con Killing Joke y, sobre todo, siguen siendo buenísimos. Pero algo ha cambiado. Algo ha cambiado mucho. Se nota que han pasado los años y desde luego, ellos no han estado parados. Musicalmente, sí, pero también en cuestiones más profundas, si cabe. Ya entonces tenían un punto desquiciado maravilloso pero ahora llevan todo eso muchísimo más allá. Recuerdo perfectamente el magnífico directo, pleno de sensibilidad, teatralidad, ese extra de espectáculo, dependiente de la creatividad y no del presupuesto (como muchos pretenden hacer creer), que hace de un grupo –de un concierto- algo inolvidable. Y es que lo que antaño fue un deje de locura, ahora está totalmente sobredimensionado y ya es sin duda una seña de identidad. De hecho suenan casi más a Phantom Limbs que a los propios Land Of Passion, pero más oscuros, eso también es cierto. Before & After Party no es un disco fácil. Superficialmente es todo tan excéntrico, casi experimental en muchos momentos, que se corre el riesgo de quedarse en esa faceta de locura, sin profundizar. Error, craso error, lo mejor de Popoï Sdioh es que debajo de toda esa aparente demencia, detrás de esa figurada enajenación, hay canciones de calidad incontestable, composiciones complejas, muy bien interpretadas. Guitarras, bajos, teclados creando desvarío, baterías que mueven ritmos mil en cada tema, voces agudas, voces graves, todo lo que esperas y mucho más. Si además son insultantemente originales, absolutamente diferentes a cualquier otro grupo, ¿qué más se puede pedir? Pues que vuelvan a pasarse por aquí, que regresen a Madrid y confirmen que en directo son todavía mejores. Mientras tanto, a disfrutar de este disco. Hazme caso.

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