LOS EVANGELISTAS, 21 de junio de 2012, Día de la Música, Sala Matadero, Madrid

21/6/12
Cuatro meses exactos después del lanzamiento del Homenaje a Enrique Morente, Los Evangelistas se presentan en Madrid con un concierto “convencional”. Tras lo del Johnny, ahora toca el Matadero de Madrid. Nunca he estado en sus salas, en sus amplias naves de estética a medio camino entre lo vanguardista y lo postindustrial. Gran sorpresa para los que sí conocimos el matadero en su versión primigenia, mucho más sangrienta y carnicera. Cuatro meses (casi) después de la otra vez, la ilusión está intacta. Tras tener ralladísimo el Homenaje citado, hay ganas, muchas ganas, de volver a disfrutarlo en directo. Y de ver si hay novedades, por supuesto. Y más ahora que se habla de nuevos temas, de más participación de Soleá Morente, etc.




Prueba de sonido un poco caótica. El fenomenal retumbe de la nave 16 no presagia nada demasiado bueno. Los responsables del sonido (y del concierto en general) se desviven para que todo esté perfectamente. La tarima sobre la que revienta baquetas Eric, tiene pinta de que a lo mejor no aguanta tanto envite y tanto embate. Lo que es distorsión pura se embarulla confundiendo voces, pero sobre todo, destacan las ganas. Se prueban canciones una y otra vez, casi todo el repertorio. Todavía es pronto, quedan quizás dos o tres horas para que dé comienzo el espectáculo. Esperemos. Todo casi a oscuras, mientras afuera cae la tarde. Focos. Vallas de hierro negro impedirán presuntas avalanchas y protegerán a la prensa fotógrafa, por lo que pudiera pasar. Gran despliegue de seguridad, humana, me refiero. Confío en que no serán necesarios. Hablamos en cualquier caso, de aforo de miles, más que de cienes, siempre impresiona. La cosa se va animando y la gente empieza a entrar en la nave. Velas sobre el escenario. Gregoriano… Empieza el ritual.




Y empieza, como no podía ser de otro modo, con Gloria. Perfecta para tomar contacto, para entrar en ambiente, para de alguna manera medir la temperatura de lo que vendrá a continuación. En el público, no hay sorpresas: mayoría de “planetarios”. Algún flamenco un poco despistado o no y un buen número de caras conocidas de otros conciertos lagartijeros. Así a bote pronto, en lo musical, aunque es temprano para juzgar un total, ya se nota que suena muchísimo mejor que en la prueba. Puede que sea gracias a algún ajuste de última hora, puede que las cerca de dos mil personas que llenan sin atosigar el aforo amortigüen la reverberación de un “local” que no fue concebido como sala de conciertos (y se nota, pese a los seguro denodados esfuerzos de los organizadores). Lo que serán probablemente las señas de identidad del concierto está ya presente en este primer esbozo. La energía de Eric Jiménez en la batería, la capacidad de JJ Machuca para tejer con teclas, el muro sólido de las cuerdas de Florent, los dibujos de Jota sobre el mismo muro y el Fender Six marcando por dónde. La voz de Antonio Arias haciendo mejor a Fray Luis de León y transmitiendo emoción.


IMG_7601Decadencia no es excepción. Aunque sea Jota el protagonista en el micro. Las caricias en las cuerdas dan su fruto. No hay (que yo sepa) estadísticas, pero el balance de Jota y Florent en la relación cantidad-de-ruido/distorsión/guitarreo con la velocidad-a-la-que-muevo-las-manos-en-las-cuerdas debe de ser de los mayores que haya visto yo nunca. No se puede generar más moviendo menos. Y así, capa a capa, nota a nota, llega la impresionante En Un Sueño Viniste. Y así, capa a capa, nota a nota, tomo conciencia de hasta que punto es redondo este tema. Tanto musicalmente como a nivel de letra (al’Mutamid adaptado por Morente, poco más se puede decir), es una canción incontestablemente arrolladora. Brutal la interpretación además. Las caras del público, bastante tranquilote toda la noche, reflejan un sentimiento que debe ser similar al éxtasis. O así quiero imaginarlo, porque antes de que me de tiempo a analizarlas en “profundidad” Encima De Las Corrientes me devuelve de una patada a la poesía místico-erótica o erótico-mística, según se mire. En el anterior concierto que tuve la ocasión de disfrutar (el del Johnny) prescindieron de la canción a última hora (estaba hasta probado el sonido), por lo que era la primera vez que la sentía en directo. Aún estoy digiriéndola. Para mí, de las cantadas por Jota, es con mucho la mejor del disco. Para mí, de las cantadas por Jota, fue la que más me emocionó en directo. Y el listón estaba alto, ciertamente.




Ya con el cantante planetario “al mando”, sonaron sin más dilación la Serrana de Pepe de la Matrona, Pastorcillo y Amante. Pastorcillo invariablemente recuerda a Un Marciano Envía Una Postal A Casa. Melódicamente es muy muy parecida, pero al entrar la voz, cambia, muta, se convierte (lógicamente) en otra canción. Tengo que oírla más, tengo que oírla grabada. Amante es otro cantar, nunca mejor dicho. Tiene una cadencia, no sé lo que es, pero engancha, engancha mucho. A estas alturas ya está todo el mundo más que entregado. Artistas y público. La combinación de voces con todo el tapiz de distorsión detrás y el martillo-yunque de la batería, resulta sencillamente impresionante. Las luces, muy bien dirigidas también, crean la atmósfera necesaria. Veo caras de satisfacción a mi alrededor. Oigo comentarios halagüeños por todos lados. Pero, lamentablemente, la parte central del recital está terminando. Los primeros acordes de El Loco ya se desparraman. Coplillas diversas. Dos voces de nuevo. Reminiscencias lagartijeras (como sucedía con Pastorcillo, aquí la melodía recuerda a Supercuerda) tanto en la música como en las letras (aquello de la piedra y el centro, etc, ya sabes). Perfecto final, para terminar arriba arriba, con la gente saltando y el grupo atronando. Como debe ser. Dejando ganas, muchas, para los presumibles bises. Aunque en este caso, no sean tales.





Sale Carmen Linares. La muy grande Carmen Linares, dispuesta a volver a demostrarlo. Nuevo turno para los fotógrafos, sin flash por supuesto. En lo importante, otra vez el desgarro y el aguardiente. Otra vez Delante De Mi Madre. Otra vez, impresionante. Indies boquiabiertos. Flamencos satisfechos. Fans de Omega, más fans. El resto, todos, flipados. Aplausos, muchísimos. Pero hay más. Se descuelgan con una canción nueva a estrenar y es tan apoteósico todo que no sabría por dónde empezar. Ando ya tanto rato con los pelos como escarpias que parece que son así de serie. Pero no es momento, no todavía, de digerir nada. Ni de intentarlo. Otra nueva, otro estreno: No Me Habías De Conocer. Sin resuello. Con letra que se me antoja durísima, pero puede que fuera por el momento. No lo sé. Lo que si sé es que suena fenomenal todo. Y también sé de buena tinta lo que queda, y no es poco.



Soleá Morente en escena. Otra grande, enorme. Que, si la dejan, será todavía más grande, más enorme. Parece bienaconsejada pero con estos temas, ¿quién sabe? Yo Poeta Decadente. Desde los primeros acordes, acojonante o como se diga. Estando muy de acuerdo con eso de que “una cosa es la poesía y otra cosa lo que está grabado en el alma mía”. Y la pequeña de los Morente en un crescendo final afinadísimo. Más escarpias, claro. La Estrella. Uf. Se agotan las palabras, no quedan adjetivos, no sé que se puede decir. O sí lo sé, pero no cómo decirlo… Sublime. Sale de nuevo Carmen para juntos a cuatro voces hacer Donde Pongas El Alma. Ahora si parece el final. El colofón a otro espectáculo inenarrable. Con algún altibajo, cierto. Con algún momento un poco menos excelso (alguna incorrección, algún momento dubitativo, algún desajuste, pero todos muy muy por debajo de los contrapuntos en forma de puntos álgidos).

Centrándonos en ese presumido final, la improvisación de las cuatro voces engrandece a los artistas. Solo tiene sentido ese final, creo yo, si es sin ensayarlo antes. Afinado, empastado, perdería toda la gracia. Y la ovación consiguiente parece estar de acuerdo. Pero no es el final. No el todo. Quedan dos temas, dos versiones. La primera, del Yo No Me Asomo A La Reja de Los Planetas. Con filtro evangelista, lo que sin modificarla demasiado le da un puntito a la canción. Sin haber escuchado muchas veces la original, la revisita me pareció adecuada. No en vano es una de las “morentianas” de la órbita planetil… Y el cierre definitivo: Ciudad Sin Sueño. De Omega, que se dice pronto. El escucharla en directo me produjo una sensación agridulce. Por un lado, tras escuchar varias tomas de la canción (cantada por Morente la del disco, las demos con voz de A. Arias, distorsionada), la interpretación “ariana” con contexto morentiano, me dejó un poco frío. Me hubiera gustado más riesgo en la forma de cantarla, el asumido en su momento, de hecho. Eso en lo “negativo”. En lo positivo, la canción tiene un ritmo interno que hace que más allá de lo vocal, te levante literalmente del suelo. Con Eric multiplicándose, Jota y Florent en estado de gracia guitarrera, JJ de contrapunto en el teclado y Antonio Arias empeñado en resucitar la atmósfera tan punk y tan flamenca de Omega, Ciudad Sin Sueño fue más que lo deseado. Mucho más. Y ahora, sí fue el final. El final del concierto y el principio de un montón de constataciones. Las que marcaron las diecisiete partes de un todo que solo invita a desear que se repita más pronto que tarde. Con la seguridad de que no volverá a repetirse, pues nunca es lo mismo, nunca es igual. Pero creo que ya me entendéis.

DEVOTIONAL MODE (GRUPO TRIBUTO A DEPECHE MODE) EN SEPTIEMBRE EN MADRID


OOMPH!: TOUR XX ANIVERSARIO EN OCTUBRE EN MADRID


RECORDATORIO: AND ONE EN BARCELONA

RECORDATORIO: AND ONE EN MADRID


GIRA ESPAÑOLA DE COMBICHRIST


DESIDERII MARGINIS: Procession (Cyclic Law 2012)

20/6/12
2658-66810_600 Es muy difícil comentar discos de Dark Ambient (o de industrial ruidista o de cualquier otro estilo afín). No hay letra (en la mayoría de los casos, si existe voz es a través de samplers o como un instrumento más), no hay “canciones” en el sentido tradicional del término. Suelen ser discos conceptuales, donde una sensación final está por encima de todo. Incluso hay ocasiones en los que no hay ni siquiera melodía (también en un sentido tradicional). Es muy difícil además comparar con otros discos o artistas. Es complicado etiquetar o explicar porque un “tema” es mejor que otro o porque te ha llegado más un proyecto que otro. Al final, lo único que queda es la sensación que te produce escucharlo y lo cerca que puedes creer que esté de la intención del artista. Y poco más.

Digo todo esto porque al llevarme a las orejas este Procession del proyecto sueco Desiderii Marginis (aka Johan Levin) he tenido la sensación, terrible, de no tener nada que decir. O no mucho, que es peor. ¿Por qué? Pues aparte de por lo dicho, porque me puede el ser fan. Desde 2007 no había nada nuevo bajo el sol de este buen señor (un recopilatorio hace tres años no es suficiente para saciar a nadie) y realmente tenía ganas de escuchar esta nueva obra (y de hablar de ella). Y entonces, ¿qué decir? Pues que de nuevo da en la diana. De nuevo consigue con algo aparentemente tan sencillo como “unas notas aquí, unas notas allá” que diría un buen amigo, llevarte al huerto. Al de la emoción contenida, el de la tensión implícita. Al de los sueños y al de la vigilia. A escuchar un disco entero, casi una hora, con la sensación, a veces desasosegadora, a veces maravillosa, de verlo todo como a través de la niebla. La sensación esa, a veces deseable, otras odiosa, de frío húmedo, pero en un sentido más otoñal que de mortaja. Es oscuro este Procession, qué duda cabe, pero no genera (al menos a mí no) el mal rollo que si es común en alguna de las otras propuestas que, sobre todo desde Suecia y cercanías, nos suelen llegar. Tampoco es que las sensaciones generadas sean de felicidad precisamente, pero no es tanto el malestar (para bien) que supura. ¿Es eso lo que pretende Mr. Levin? ¿esas son las sensaciones y percepciones que intenta transmitir? Pues ni idea. Pero poco importa. Seguro que a ti, sí a ti, te sugiere otras cosas. Seguro que igual de buenas.


BEYOND SENSORY EXPERIENCE: Modern Day Diabolists (Cyclic Law 2012)

19/6/12
2658-67276_600Déjate de historias. Si hay en el mundo un grupo (dúo, en el caso de los suecos estos) cuyo nombre es una descripción estricta y fiel de lo que hacen como músicos, sin lugar a dudas es éste. Beyond Sensory Experience es exactamente eso: música más allá de la experiencia sensorial. Y eso que estos mozos no son en sentido clásico, conceptuales y se permiten el lujo (¡incluso!) de dividir los discos en temas, no necesariamente relacionadas entre sí. En este Modern Day Diabolists nos encontramos la enésima crítica más o menos solapada al mundo “moderno”. El alienado. El urbano. El que ha dejado sus valores en la caja fuerte del banco. Ese mundo que nos rodea a todos y que a todos nos afecta, por más que haya tantos que se considere (nos consideremos) más allá del bien y el mal, por encima de esa “pobre gente que como hámsteres dan vueltas a la rueda”, tan por encima que se permite (de nuevo nos) mirar por encima de su hombro, con suficiencia. Y lo hace, habla de ese mundo, sin tomar partido, sin creerse mejor que nadie, sin pretender que sea el otro el que de vueltas a la rueda el solo. Y lo hace como suele ser norma en este palo. Dark Ambient lo llaman. O algo así. Pasajes ambientales, teclados, samplers, sonidos diversos, percusiones difusas, ritmos como de otra historia, mucho más ajena que aneja, horizontes intuidos… complejos, rítmicos, oscuros. Todo esto para llevarte aquí y allí, donde ellos quieren.

¿Qué hace especial este CD entonces? Pues fundamentalmente lo bien hecho que está. Lo capaz que es de transportarte a esos mundos citados. Lo que tiene de evolución coherente respecto a los anteriores seis discos de BSE, porque sí, amigos, el sonido se ha vuelto más complejo, si cabe. Más capas, más “estratos”, más matices. Menos monótono y menos lineal. Y cambia porque la ocasión lo ha requerido así, cuando es repetitivo, es buscado, no es casual, es necesaria esa cierta linealidad para dibujar correctamente lo que se pretende transmitir. Es imprescindible ser preciso, ser exacto (de nuevo) si quieres llegar a quien te escucha, si quieres que comprenda este Modern Day Diabolists. Que, sin duda, es algo que está mucho más allá de la mera experiencia sensorial.

KAP BAMBINO: Devotion (Because Music 2012)

18/6/12
Tenía bastantes ganas de llevarme a la boca este Devotion tras la impresionante sacudida que me produjeron tanto su anterior disco (Blacklist), como su estremecedor directo. Tenía ganas sobre todo por ver si el dúo francés seguían emocionándome lo mismo o si aquella sensación era efímera, toda vez que debo reconocer que el estilo éste me gusta en ellos (mucho) pero que no he encontrado otro grupo del palo que me produzca sensaciones siquiera parecidas (aquí hago un sincero y no irónico llamamiento a los amables lectores para que ilustren mi manifiesta ignorancia). Como suele suceder con las expectativas, más si has leído que el disco ha sido grabado “a la primera” (es decir, cada canción es una primera toma, sin modificaciones posteriores, lo que demuestra una intención, qué duda cabe), las expectativas no han sido del todo satisfechas. Me explico. Devotion es un disco más que meritorio, está repleto de ese punk electrónico y lo-fi (por llamar de alguna manera al gusto por “ensuciar” el sonido) que es todo actitud. Está lleno de temas bailables, de los que sacuden dónde duele, de esos a los que los de Burdeos nos han acostumbrado en sus tres CDs anteriores. Canción por canción, nada es reprochable. Rabia, fuerza, mala leche a raudales. Voces rozando el paroxismo, drone (mucho drone), samplers, ritmos endiablados. Excesos de todo tipo, todos los indicadores al rojo, cada nota es la última. Vómito electrónico del mejor.

Pero, no sé explicar la razón, no me aplasta como lo hizo Blacklist. Me gusta oírlo, lo disfruto, pero no se queda en mi cabeza horas después de escuchado. Tal vez me coja con el pié cambiado, tal vez simplemente no sea “mi” momento. Me da rabia tener que escribir esto, de verdad que cogí el disco con la intención de alabar todo lo que esperaba que sería alabable y me da miedo no estar siendo justo. Temo tener la perspectiva demasiado condicionada por lo antes citado, por Blacklist y por el directo mencionado (que, sin conocer al grupo de nada, me impactó profundamente). Pero, me debo a la necesidad de ser lo más sincero posible, lo más objetivo (aún sabiendo que no existe nada parecido) que pueda. Y siendo sincero (y tratando de ser objetivo), este Devotion está lejos del disco anterior. Aunque, igualmente injusto sería no reconocerlo, está años luz por delante de cualquier otra banda que conozca de este género. A años luz.


ARCANA: As Bright As A Thousand Suns/Emerald EP (Cyclic Law 2012)

2658-66747_6002658-59488_600Impresionado. Es la palabra que más se ajusta a lo que siento ahora mismo. Deslumbrado. Alucinado. Extasiado. Emocionado. También se acercan. ¿Sorprendido? No. Sorprendido no. Cualquiera que conozca la obra de Arcana o, por extensión, cualquier cosa que toque Mr. Peter Bjärgö, no puede estar sorprendido tras acercarse a este As Bright As A Thousand Suns o a su EP preludio Emerald. Cuatro años después del estupendo Raspail, los suecos vuelven a seducir nuestros oídos con su personal forma de entender el estilo que practican, ese que algunos definen como Neoclásico o Ethereal, o vaya usted a saber. Es un estilo complicado, que depende mucho de por un lado la excelencia instrumental y por otro de la creatividad que seas capaz de mostrar. Dicho así, parecería que ambos requisitos son consustanciales a cualquier expresión artística y sí, pero no. Obviamente tienen importancia en cualquier género, pero no es lo mismo hacer punk de tres acordes que pequeñas sinfonías de cuatro o cinco minutos.

Hay tantos grupos intentando navegar las mismas aguas (obviaré nombres) que o no tienen la suficiente técnica o son ideales como remedio contra el insomnio… hay tantos que cuando das con una combinación como la de Arcana, nada te sorprende ya. Y es que tanto Emerald como As Bright As A Thousand Suns son una magnífica muestra de por dónde han de ir los tiros. Ambos trabajos (unidos, claro, aunque son hasta cierto punto independientes entre sí) reúnen lo más característico de una forma de entender la música que aislada como está de cualquier moda, al margen de etiquetas, más allá de todo lo relacionado con dudosos índices de audiencia, supone una bocanada de aire fresco. Pianos, voces cuidadísimas (para mí es mejor la masculina que la femenina, me llega más, aunque sea cuestión de gustos), percusiones diversas, cuerdas… Canciones ni largas ni cortas, con la duración adecuada, bien producidas, mejor mezcladas. Todo al milímetro y al servicio del ARTE. Todo puesto ahí para el absoluto deleite del escuchante. Todo con la suficiente variedad como para no cansar aún sonando una y otra vez y otra vez… Leí no hace mucho que Arcana es un grupo ya legendario. Sin duda, lo es por discos como estos.

DECIMO ANIVERSARIO DE RARA AVIS STORE: EYACULACION POST-MORTEM + MAL DU CIEL el 28 de julio en el WURLITZER BALLROOM

15/6/12