THE EDEN HOUSE: Timeflows EP (Jungle 2012)

28/3/12
El nuevo EP de The Eden House mantiene el concepto de “Supergrupo” que ya aparecía en sus anteriores trabajos pero cambiando los “invitados”. En esta ocasión, alrededor del núcleo central formado por Tony Pettit, Steve Carey y Andy Jackson, se unen Simon Rippin, Simon Hinkler, Amandine Ferrari o Meghan Noel Evans (ninguno de los citados necesita presentación) por lo que, en principio la calidad está asegurada. Gótico de guitarras con voz femenina del de toda la vida. Con sus ambientes perfectamente creados, sus melodías dibujadas con cristalinas guitarras, contundentes bajos y pertinentes teclados, sus medios tiempos que en ocasiones se apresuran un pelín pero no mucho (salvo el hit Neversea dónde sí se acelera bastante y que termina siendo para mí la mejor canción del EP) y su épica constante. Si resulta que todo ello está bien compuesto y es ejecutado desde la excelencia interpretativa… pues tenemos una superbanda. Y sí, lo está. Y sí, lo son. Los cinco cortes de Timeflows están muy pero que muy bien hechos. Todo en su sitio, todo medido, todo ajustado al milímetro. Ni un pero. Bien producido, bien arreglado, como corresponde, vamos. Pero, ay, todos los temas suenan a ya hechos miles y miles de veces. Exactamente igual que sucedía con Smoke & Mirrors o con The Looking Glass. Exactamente igual que sucede hoy en día con tantísimos grupos de este y de otros estilos. Exactamente lo que desde aquí hemos criticado tantas veces. ¿Qué es normal que así sea? Pues sí. ¿Qué todo está inventado? Pues también. ¿Qué es lo importante entonces? Pues lo dicho antes: que esté bien hecho y ahí, este EP es impecable. Sin lugar a dudas. Y como tal hará las delicias de todo buen aficionado al género que nos ocupa. ¿Qué cuando juntas semejante plantel es exigible un poquito de riesgo? Desde luego. ¿Que sirve de casi nada rodearte de musicazos para repetir lo que tú mismo ya has hecho tantas veces? Claro. Pero todo eso es otro tema que daría para un libro. O dos si son pequeños. En este caso, ¿la calidad sin más es razón suficiente? Pues honestamente creo que sí.


JANE JOYD: Shy Little Jane Presents: The Dramatic Tale Of Her Animals (Origami Records 2012

26/3/12
Este Ep de nombre “cortito” es en sus cuatro temas una sucesión de buenas noticias. La principal es posiblemente la constatación de que se puede ser independiente sin ser indie, como se puede ser chica y cantar en inglés sin parecerse a quien ya sabes o como se puede tener una voz de terciopelo sin resultar ñoña. ¿Quieres más noticias de estas? Pues que cuando se viste las canciones de buen gusto, tanto da que el acompañamiento sea un sencillo (que no simple) piano o que te rodees de la más completa gama de instrumentistas que se te ocurran. Jane Joyd demuestra en los cuatro temas que lo suyo está más cerca de “el nuevo folk americano” que de otras cantautoras de acá. Más cerca de PJ Harvey o de Rykarda Parasol que del pop indie british. Como si Marina Gallardo hubiera cambiado Cádiz por A Coruña, dicho sea solo por el ánimo de comparar y para que el lector que no se haya acercado a la de la doble J sepa de qué estamos hablando. Dicho esto, en las mismas cuatro canciones la propia y susodicha se encarga de destrozar todo lo anterior y hacer que, en cada escucha, aparezcan nuevos matices, nuevas perspectivas e incluso nuevas etiquetas. Y es que este tratado de cómo la pequeña y tímida (a mí no me engaña, no obstante) Jane nos presenta cuatro más que dramáticas historias de animales, termina recordando a una de esas absurdas muñecas rusas (incomprensibles tanto como juguete o como adorno, no me extraña que de adultos se den al vodka) que al abrirlas tienen otra muñeca dentro y otra y otra y otra, en una especie de incruenta cesárea sin fin. Un compendio lleno de eficaces melodías (igual remite al jazz que a un folk un poco marcial, lo mismo se acerca peligrosamente a Neutral Milk Hotel que a la Makovski) que mutan y cambian en otras también certeras. Un manual de cómo conseguir que cuatro canciones sean cuarenta en tus oídos y que entre la caricia de una voz heterodoxa (pero preciosa) y la instrumentación adecuada no te canses y anheles que el deseado “largo” esté a la vuelta de la esquina. Por cierto que si te das un poco de prisa, puedes hacerte con una cuidada edición en CD (con la caja hecha de origami y acompañada de cuatro postales - obra de la propia Jane Joyd, un alarde de muchacha - que ilustran cada canción) en el propio sello (Origami Records) a un precio ridículo. Tan ridículo como el tiempo que estás perdiendo en leerte esto en vez de estar escuchando el EP.

SHE WANTS REVENGE + DIGITAL 21, 29 DE JUNIO EN MADRID

25/3/12

SHE WANTS REVENGE, 30 DE JUNIO EN BARCELONA


ANA CURRA PRESENTA EL ACTO + MAUD THE MOTH, 09 de marzo de 2012, Sala Capital, Madrid

9/3/12
Noche primaveral en Madrid. Concierto de lujo, al menos para mí, era el plan elegido para el viernes. Ana Curra presentando El Acto, treinta años después de aquel accidente de coche en aquella malograda gira que parió un mito y se llevó a un artista. Treinta años de dolor, de silencio, de no querer no solo volver a tocar aquellas canciones sino simplemente hablar de ello. Los últimos días han estado llenos de cientos de rumores, desinformaciones y opiniones basadas en nada que aunque nada me importan quizá hayan “ensuciado” un poco el ambiente. Pero no adelantemos acontecimientos.



Antes de todo y de nada, una cita real y un millón prometidas. Amigos a los que hace años que no veo (y que siguen sumando jornadas al no-vernos), otros más recientes a los que tengo ganas de volver a ver e incluso algunos con los que jamás intercambié palabra alguna. Cara a cara me refiero y que curiosamente fueron la única “cita” cumplida. Quedar con unos y con otros, buena ocasión para compartir charlas (y cervezas). Pronto se descubre el imposible. La Sala Kapital, repleta, no permite reencuentros hasta finalizado el espectáculo y, entonces, es demasiado tarde para mí. Como sí he localizado (aunque no en la barra, mentiroso) al conocido noconocido, aprovecho para darle la vuelta a la frase. En un lateral del escenario, se acerca la hora prevista, empujan desde prensa (“es que soy de prensa”), al hilo pero sin relación, comento la necesidad de impartirle a más de uno y de dos un buen curso de comprensión lectora (si viene con uno de educación y buenas maneras, mejor) y sin darme apenas cuenta hay dos chicas sobre el escenario.

Tenía ganas de ver a Maud The Moth. Me había gustado el disco que habían sacado y me sorprendía su elección como grupo invitado, más que nada por una cuestión de estilo, tan diferente uno de otro (aparentemente no hay relación entre el sonido de las dos bandas). Tenía ganas de comprobar si es que acaso cambiaban su propuesta de “velocidad” cara al directo, pero rápidamente el contrabajo de Cecilia Tallo despejó mis dudas. Todas. Amaya López-C, alma máter del proyecto, al piano y la voz principal tirando de repertorio. Y no. No hubo cambio de propuesta. La mezcla de contrabajo con arco y piano llenó de emociones el local. Contrapuestas supongo aunque la reacción más mayoritaria fue francamente positiva (y francamente sorprendente). Ver a ajados punkarras aplaudir a estas muchachas no tiene precio, la verdad.

¿Y por qué sería que las aplaudieran? Pues porque se lo curraron más que bien. Es verdad que el estilo me pareció muchísimo más cercano a planteamientos tipo Amanda Palmer (aunque mucho menos punki) y es cierto que se notó (en alguna ocasión demasiado) que son tan insultantemente jóvenes que se permiten alguna licencia que seguro curará la edad y la trayectoria (cosas como vocear al micro un problema técnico al responsable de cambiarlo, siendo muy muy poco importante, queda un poco raro). Pero como también es cierto que tocan y cantan fenomenalmente bien (de ahí una de las razones del insulto) pues se llevaron una merecidísima ovación. Bueno, varias. En cuanto al repertorio ofrecido, pues como es normal el contenido en su LP Home Futile Home. Añadieron All Over, todavía inédita, que sigue el mismo planteamiento que el resto. Las canciones están bien, están muy bien, pero tal vez adolecen de una cierta monotonía estilística. De nuevo, nada que no cure el tiempo. El contrabajo suena como debe, el piano también y las voces se empastan bien unas con otras. Se alternan cancones más “fuertes” con otras más “dulces”, se superponen protagonismos sónicos y se va desgranando esta primera parte del concierto. Con la sala llena pero todavía no repleta, se disfruta lo que llega. Las conversaciones continúan y los aplausos y la atención del público también. De la parte respetuosa del mismo, claro, pues ya sabemos la costumbre arraigada en (por lo menos) Madrid de charlar a voces dando la espalda al escenario cuando no te interesa mucho lo que allí acontece. No lo entenderé jamás por más habitual que sea.



Y en estas, siguiendo casi a rajatabla el horario previsto, Cecilia y Amaya abandonan el escenario dejando buen sabor de boca y resulta que ya está todo preparado. Son las 21:30 horas, ¿pronto para un concierto? Puede que sí. Pero ya salen ya salen. Cesar Scappa y José Battaglio (guitarras), Manolo UVI (bajo) y Rafa Le Doc (batería), es la formación que acompañará a Ana Curra, esta noche seguro y esperemos que muchas más. El currículo de los citados es impresionante, la relación con las canciones que interpretarán lo suficientemente sólida, su pericia indiscutible… resta ver si el resultado está a la altura.




Primeros acordes de El Acto. Sale Ana Curra entre gritos del público que, ahora sí y hasta lo esperpéntico, abarrota la sala, palcos incluidos. Algunas caras conocidas, otras directamente famosísimas. Algunas canas, muchas, otras mentes calvas ya. Muchos años expectantes y algo de chavalería también. Nostálgicos, advenedizos y “fans totales”, más cualquier combinación que se os ocurra de los adjetivos nombrados. Estamos todos así que ya podemos empezar. Y claro que empieza. Un poco fría la cosa al principio, sí, pero ya se caldeará. Cesar y José demuestran lo sabio de su decisión, Manolo, sublime el bajo toda la noche, y Rafa se multiplican. Más fuerte todo de cómo lo recordaba, se nota la doblez de la guitarra. Ana no canta sola, la acompañan cienes de gargantas (la prensa empuja pero no canta) y Eduardo está muy presente, en corazones y acordes y supongo que en los recuerdos de quienes lo conocieron y allí estaban. No es mi caso. Nunca vi en directo a Parálisis, me pilló pequeño. Lamentablemente. La cosa empieza bien, suena todo compacto y viendo las reacciones a mi alrededor me doy cuenta de que podemos estar ante algo histórico, para bien entiendo.




Ahora quiero ser tu perro, Nacidos para dominar y Te gustará. En esta última la voz de la Curra me chirría un poco, canta demasiado agudo para mi gusto y no consigue hacerme llegar la lascivia que se sobreentendía en la original. Pequeños sinsabores para cuatro temas que mueven las piedras. Se notan los muchos ensayos, se notan las ganas de que todo sea perfecto… Yo no, Heroes, Tengo un pasajero. Levemente cambiadas, reescritas (o mejor, rearregladas) para la ocasión. Se alargan como las sombras que proyectan desde el escenario, se confunde en mi cabeza lo que entra por la oreja y lo que estaba de antes, de cientos de oídas anteriores. Me gusta como suena, me gusta lo que siento, me gusta que arriba del escenario también lo sientan o al menos, que dé esa sensación.


Ufffff, Esa extraña sonrisa, para mí, la mejor de siempre. Me encanta la letra (que, no se os olvide amiguitos, se ha hecho tópica muchos años después, no lo era en su momento tal y como sucede con el resto de las canciones de los de Benavente, Canut y compañía, pero, ay, se olvida y se termina pensando que en el 82 todo el mundo cantaba a eso). ¿Y la música? Pues claro. Fenomenalmente bien interpretada esta noche, uno de los puntos álgidos del concierto. Y más siendo con sorpresa, ya que Rafa Balmaseda (bajista de Parálisis cuando desapareció y posteriormente en Seres Vacíos –entre otros-) subió entonces al escenario para darle al bajo. Justo en el quizá sea el tema más de bajista del repertorio. Veinticinco años dijo Ana que llevaban sin verse y pareció que habían tocado antes de ayer… Impresionante. Y Quiero ser santa. No es de mis favoritas, la han pinchado demasiado y se ha versionado demasiadas veces, pero poco importaba ya, todo estaba entregado. Ah y sí, con dos bajos sonó de puta madre. Vamos a jugar ya es otra cosa. Como casi durante todo el concierto, sonó más contundente que en su versión original, de nuevo las dos guitarras hicieron de las suyas y el crescendo final con un Rafa Le Doc desaforado dejó en bragas el recuerdo. Y en bragas y sujetador (cubiertos de rejilla de lana, eso sí, pero ole tus huevos, maja) continúa la Curra. Dándolo todo. Retorciéndose, saltando, bailando… Me dicen aquí al lado que ojalá estén así de bien a su edad. Ojalá estuviera yo así ahora.





Sangre. Es otra de las que menos me gustan. Pero lo arreglan con Esto no es y Jugando a las cartas en el cementerio. Sí, sí, sí, ya sé que lo del salmón ahumado, etc es un poco pues eso, pero si recordamos contextos (es contemporánea o casi de los botes de colón y las Mari Pilis en el Sepu) pues ya no lo es tanto. O eso me parece. Todo el mundo me encanta en su reinterpretación y ¿qué mejor que Unidos para terminar con la parte “central” del espectáculo? Faltan los bises, obvios. Muy obvios. Faltan tres temas que no pueden no estar. Hasta ahora el balance es tremendamente positivo, algún pequeño bajón en alguna canción pero en general me lo (no solo yo, a mi alrededor claramente es igual) estoy pasando bomba. Muy poco tiempo después, apenas un par de minutos, vuelve Ana sola. Se sienta al piano (sale el resto del grupo al escenario aunque se mantienen al margen) y en las pantallas gigantes que hay tras el escenario aparece una imagen en bermellón y azul. El perfil de Mr. Benavente preside ahora todo. Empiezan a sonar dulces notas, un preludio de Chopin. Emocionante. Muy emocionante. En seguida, mientras retumba la sala entre aplausos y zapateado desde arriba, vuelven acordes conocidos. Adictos a la lujuria. Esta sí me gusta bastante más en su versión original, aunque no me parezca mala la recreación. En directo importa poco, se desborda todo lo contenido anteriormente. Afónicos, ahítos de sudor y con todo tan a flor de piel… Adictos a una sensación.


Preparados para lo que será el segundo –y último- bis. Autosuficiencia. Me miro en el espejo y soy feliz. Y felices somos en ese momento. Aunque me pasa con esta canción parecido a lo que comentaba sobre Quiero ser santa (demasiadas escuchas, demasiadas versiones), a estas alturas ya da lo mismo. Exactamente lo mismo. Yo solo queda saltar y gritar con lo que te quede. Llevo un par de canciones con el depósito “en reserva” pero es ahora o nunca. Y ha de ser ahora. Queda Un día en Texas. Impresionante. Cañera como nunca, una tralla impresionante. Los pogos centrales molestan poco, muy poco, se agradece. Casi sin voz entonces, uno se mueve lo que puede. La prensa se marchó hace tiempo así que hay más hueco. Grandioso final. Apoteósico. Diría más, pero parecería Piqueras. ¿El resultado final? Para mí, fue un conciertazo. Un espectáculo impresionante y una cascada de emociones mezcladas. Pasado, presente y futuro todo junto, todo a saco. Habrá quien opine que esta visita sobraba, habrá (hay realmente) gente que diga que qué derecho tiene la Curra para hacer esto. Que si marketing, que si solo por la pasta… Pues bueno, pues fale, pues m’alegro. No sé cuál es la razón real de todo esto, pero me da igual. Ahora bien, dudo muchísimo que el objetivo sea “forrarse”. Dudo que si se pretendiera eso éste fuera el camino elegido. Y, por otro lado, si Ana Curra no tiene “derecho” moral a hacerlo, ¿Quién coño lo tiene? ¿Los cientos de grupos que han versioneado a Parálisis, en algunos casos de forma como poco sonrojante? ¿El resto de la banda de la época? Pues estos últimos igual también, pero como máximo en la misma medida, desde luego no más. Pero insisto en que todo eso… para mí no tiene importancia. Sí que la tiene que pasé un par de horas largas fantásticas. Y que ojalá se repita. Si es dentro de poco tiempo, mejor.


TROBAR DE MORTE EN JUNIO EN BCN

8/3/12


DESCARGA EL EP DE MARCUS DOO & THE SECRET FAMILY: Memorials (Folding Leaf Music 2012)

Seguramente ya los conoces después de su exitoso disco de debut "The Magpie Returned The Ring" o tambien por ser los ganadores del Proyecto Demo 2010.

Ahora vuelven con un EP y para conseguirlo solo tienes que pinchar abajo. Es importante decir que han hecho una edición física y que a los primeros 50 que la pidan a foldingleafmusic@gmail.com o a través de su Facebook, podrán asistir gratis a su presentación el día 25 de mayo en el Perro Club. También puedes escucharlo en streaming en su Bandcamp

Además MD&TSF han activado un videoblog muy chulo.

Un poco de info sobre el EP:

El EP se grabó durante la primera semana de febrero de 2012, con temperaturas máximas de -2ºC, cubiertos con pieles y templados por el vino, en los estudios NeoMusicBox de Aranda de Duero (España). Está producido por el grupo y Jose Caballero, y masterizado por J.J. Golden en Golden Mastering (California, USA).

Marcus Doo & the Secret Family han sido en esta ocasión: Marcus Doo, voz, guitarras y armónica; Dave Sergeant, guitarras, bajo y coros; Xisco Rojo, bajo, guitarras, teclados, mandolina, banjo y coros; y Fabrice Gamon, batería y percusiones.

Memorials, el nuevo EP de Marcus Doo & the Secret Family se publica en Marzo de 2012 en Folding Leaf Music.



LOS EVANGELISTAS, 07 de marzo de 2012, Colegio Mayor San Juan Evangelista, Madrid

7/3/12


¿Qué es el flamenco? ¿Es un compás determinado? ¿Es una forma de arte en cualquiera de sus palos? Cuando un indiscutible flamenco como Morente canta poemas de San Juan de la Cruz, ¿hace flamenco? ¿Y cuándo mezcla cantes antiguos con música moderna? ¿es flamenco entonces? Cuando el mismo Morente colaboró con Las Voces Búlgaras o con Sonic Youth, ¿era flamenco lo que hacían? ¿Quién lo decide?

¿Qué es el rock? ¿Es un compás determinado? ¿Es una forma de arte en cualquiera de sus subgéneros? Cuando unos indiscutibles rockeros como Los Planetas o Lagartija Nick ponen música a poemas de San Juan de la Cruz, ¿hacen rock? ¿Y cuándo mezclan guitarrazos o aceleradas baterías o distorsión con cantes antiguos del flamenco? ¿es rock entonces? Cuando "Omega", cuando “La Leyenda Del Espacio”… ¿era rock lo que hacían? ¿Quién lo decide?

Colegio Mayor San Juan Evangelista. El Johnny, al parecer. No lo sabía pero por lo visto es poco menos que un templo del flamenco y del jazz en Madrid. Público variopinto, tal y como corresponde a un evento de este tipo (recordemos que se accedía por invitación, no era el típico concierto con entradas a la venta). Mezcla por tanto de famoseo bien entendido con fans, estudiantes y otros artistas. Amplio auditorio que se quedó pequeño, con cómodas butacas y una acústica que se antoja adecuada. Olor a incienso y cantos gregorianos, ambiente algo cargado y cerveza lejana. Gente que entra y sale, que toma asiento, que charla con alguien de al lado, que comenta lo que vendrá, tanto en un rato como dentro de un par de días. Velas…

Había muchas ganas de ver como se desarrollaba en directo el Homenaje a Enrique Morente que publicaron Los Evangelistas el reciente veintiuno de febrero. Expectación por comprobar como empastan sobre el escenario la contundencia de Eric Jiménez en la batería con los medios tiempos que llenan el CD. Las voces de Antonio Arias y Jota. Las guitarras de Florent y el propio Jota con los apuntes en las teclas de JJ Machuca. O el bajo distorsionado de Mr. Arias con el deje del resto de la banda. Confirmadas las dos invitadas esperables (Carmen Linares y Soleá Morente, que colaboran en el disco) quedaba por ver también que repertorio elegían o si repetían el de BCN del día 3. Echado un ojo al setlist, alguna sorpresa contiene.

Gloria. Ambientados por el incienso, las velas y los gregorianos antes citados, comienza la liturgia. Se va tejiendo el espeso muro de guitarras que acompañará casi toda la actuación. Algo fríos aún, los cinco músicos comienzan a sumarse alrededor de los versos de Fray Luis de León que desgrana Antonio Arias. El público, también frío (las butacas no ayudan, aún no siendo de bailar nada, me sigue costando entender los conciertos tan cómodamente sentados), permanece atento. Suena un poco embarullado, no se aprecian demasiados matices (que la canción sí tiene). Se los nota un poco encorsetados aunque ya se van sacudiendo y liberando con los siguientes temas.


Continúan casi sin parones con Decadencia, Pastorcillo, Serrana de Pepe de la Matrona y En un Sueño Viniste. Medios tiempos. Distorsión. Tapias de sonido superpuestas… Pastorcillo es la primera sorpresa de la noche. De “Cruz y Luna” y letra, creo, de San Juan de la Cruz, no aparece en el disco. Cantada por Jota, sobrecoge en su parte central. La Serrana y la nieve que no se entretiene más que lo imprescindible. El planetario cantante acaricia la guitarra de la que extrae tanta belleza. Florent mientras, a lo suyo. A lo de edificar con ladrillos de distorsión la pared que se derrama por el auditorio. El Eric, ay, el Eric. Y su yunque. El teclado de Machuca y el bajo de Antonio, imprescindibles...


Ahora que si hay que hablar de sobrecogerse, En un Sueño Viniste arrancó la primera gran ovación de la tarde-noche. Increíble sentimiento. Mr. Arias, con Morente en el chaleco y en el alma, sobrevolando la sala, dejando atónitos a unos y encantados a otros. Amante y Alegrías de Enrique. No sobran las pestañas para mirar aunque no podamos quitar los ojos del escenario. Los oídos son otro cantar, el sonido sigue algo confuso, no suena mal (mejor que al principio, bastante mejor) pero no termina de oírse nítido todo. Desconozco cual fue el problema, toda vez que no era de un instrumento o de un micro en concreto. Una pena aunque no dejó de ser un problema menor. Nada grave. Las Alegrías y su ritmo, el externo y el interno, las raíces que lloran sangre y una ligera sensación de que está sucediendo todo demasiado deprisa, a pesar de que Eric continúa contenido, fuerte pero sin acelerones que, esperábamos, llegarían después.


Donde Pones el Alma cerró la primera parte, la principal en duración, del espectáculo. Más rápida que las anteriores, combinando las voces de Arias y Jota, perfecto final para algo que nos hubiera gustado que se prolongara. Falta Encima de las Corrientes, también con letra del de la Cruz, que al final se quedó fuera del repertorio pese incluso a haber estado presente en la prueba de sonido. ¿Problemas de tiempo? Ni idea. Con todo, el balance de esta casi hora es muy positivo. Aprovecho la ausencia de grupo para mirar a los lados y atrás. Veo a la gente contenta en general y a algún epatado en particular. Los comentarios van todos en una línea similar. Estamos ante algo no sé si único pero sí muy grande. Algo que todavía ha de crecer en los bises.


De nuevo arriba del escenario, Antonio coge el micro para presentar a Carmen Linares que arranca aplausos prolongados al salir. Primeras notas de Delante de mi Madre. Recuerdos de Omega en la combinación entre el flamenco más puro (sea eso lo que quiera que sea) en la voz algo aguardentosa de esa enorme cantatriz que es la Linares y el martillo inmisericorde de Eric o las guitarras y bajos más espaciales que nunca (Spaceman 3 habrían disfrutado de lo lindo). Un quejío inmenso que deja patidifuso al respetable y que provoca que incluso los otros músicos la observen con arrobo. Emoción, muchísima emoción. Carmen se despide recordando al genio del Albaycín y sale al escenario la pequeña del clan. Primeros acordes de la machadiana (de Manuel) Yo Poeta Decadente, para mí posiblemente el mejor tema del Homenaje. Si los pelos ya estaban como escarpias, ahora más. Los primeros coros de Soleá no se oyen apenas pero luego, cuando llega la parte final, la de los raíles de Rius que se alargan y se alargan sin poderse tocar, ya es otra cosa. Es la voz de la pasión, del desgarro absoluto, la voz que araña por dentro, sin subir volumen, araña en una caricia. Preciosa. Y para terminar el bloque, La Estrella. De nuevo Soleá, pero ahora ya llevando todo el peso de la canción. Y qué peso y qué canción. Ahora ya sí que la emoción es insuperable, el crescendo infinito. Las guitarras, bajos y baquetazos rinden tributo a una muchacha que en unos minutos se ha hecho con todo el escenario. Me habría encantado haber podido ver en ese momento la cara de sus familiares (entre el público están, entre otros, la madre y la abuela), hay quien habla de lágrimas y la verdad es que no me extraña en absoluto. Cuando abandonan el escenario, fin del primer “bis”, se produce un instante de silencio digestivo que se hace eterno, aunque debió ser mínimo. El silencio salta por los aires cuando todo el mundo se rompe las manos puestos en pie en una ovación tan larga como merecida.


No puede terminarse ya, no puede ser. Y no es, pero casi. Falta El Loco. Este tema recoge algunos versos de procedencias diversas y los acompaña de una melodía ahora ya sí totalmente lagartijera. Acelerada, me recuerda mucho (en la melodía) al Heroes de David Bowie, como me pasaba con Supercuerda de Zona de Conflicto. Otra vez las dos voces empastadas, otra vez la batería a todo trapo. Distinto principio y distinto final. Buen cierre para un concierto inolvidable. Corto, pero intensísimo. Personalmente, eché de menos aparte de la nombrada Encima de las Corrientes, alguna concesión a Omega. Quizá no era el momento, pero… Un Ciudad sin Sueño, un Omega (la canción) incluso, habría sido la releche.

Después del concierto, como de costumbre, buenas conversaciones, alguna presentación y el deseo de repetir. Pero había que regresar, había que dar tiempo, un poco, a que lo vivido dejara poso. De vuelta a casa sigo oyendo las canciones dentro de mi cabeza, sigo tarareando letras y rememorando imágenes. Sensaciones. Recuerdos. Emociones.

LA BROMA NEGRA EN CONCIERTO

6/3/12

DE/VISION + CULTURE KULTÜR EN CONCIERTO EN MADRID


DE/VISION + CULTURE KULTÜR EN CONCIERTO EN BARCELONA



FIESTA PRESENTACIÓN OFICIAL EN ESPAÑA DE "TIMEFLOWS", VIERNES 16 DE MARZO DE 2012 EN LA LEYENDA


ENTRADAS YA A LA VENTA PARA DARK GATHERING: NOSFERATU + JACQUY BITCH + SOROR DOLOROSA EN MADRID, 5 DE MAYO DE 2012

3/3/12