UMBRA ET IMAGO: Opus Magnus (SPIRIT 2010)

30/12/10
A la hora de hacer una reseña de un álbum de Umbra et Imago, no solo se ha de tener en cuenta el aspecto eminentemente musical, sino que analizar el concepto se vuelve, cuanto menos, indispensable. "Opus Magnum" es el último disco que van a publicar, lo cual no quiere decir ni de lejos que no haya más música, que la habrá, simplemente significa que, tal y como está el negocio musical, empieza a resultar poco rentable hacer tiradas de cds de grupos tan underground como los de Mozart.
Nos encontramos ante la punta de la pirámide de la carrera musical de Umbra et Imago. Lo más llamativo es que han dejado casi completamente de lado las letras eróticas y sadomasoquistas, en sus propias palabras porque "ya han hablado demasiado del tema y porque ahora hay muchos otros que lo hacen".
Por el contrario nos encontramos ante una obra sorprendentemente épica, rozando el dramatismo operístico, pero sin perder ni un ápice de personalidad ni defraudar a cualquier fan de cualquiera de sus épocas pasadas.
El disco abre con "Ohne dich", balada con piano y con videoclip incluído, que muestra el lado más sensible y delicado de los germanos y que igualmente se vuelve a repetir en temas como "Gebet nº1".
Evidentemente no es la línea del disco. "Depressionen" o "kokain song" nos devuelven inmediatamente a los Umbra más distorsionados, cañeros, e irreverentes.
Musicalmente hay que decir que no han vuelto a inventar nada, ni han intentado dar más vueltas de tuerca de las necesarias en su sonido. En la totalidad de la producción, (algo mejor que en anteriores ocasiones, todo sea dicho), se aprecia una cantidad de cuidado extra que en otros discos han pasado más por alto. Se aprecian notablemente los pianos a lo largo y ancho del disco, así como unos preciosos violines, coros y teclados envolventes, haciendo precisamente más claro el concepto de "Opus Magnum".
"Liebeslied", otro de los cortes más interesantes, se convertirá rapidamente en un rompepistas, por su ritmo machacón, los coros fantasmales, un estribillo simplemente demoledor y ese regustillo ochentero que tanto le gusta a Mozart. De hecho, en parte me recuerda mucho a aquellos hits de Billy Idol pero pasados por el tamiz dramático y nostálgico de la banda.
Creo sinceramente que este disco no será recordado como el mejor trabajo de Umbra et Imago, aunque posiblemente lo sea. Su tiempo seguramente haya pasado ya, al igual que para muchos otros grupos salidos durante la explosión gótica de principios de los noventa, pero nadie nos quitará a sus fans más acérrimos de disfrutar de 13 magníficas canciones con el sello indiscutible de los Umbra et Imago y ese aire a rock gótico noventero que tanto nos gusta y que ya se ha convertido, al menos para muchos de nosotros, en atemporal. Para los amantes de las ediciones especiales, no dejeis de encargar cuanto antes la edición limitada del álbum, con un diseño de lujo, negro elegante y haciendo justicia a las canciones que contiene el disco, junto con una corbata de regalo, que aunque no me parece el regalo más apropiado, he de reconocer que es bastante chula. Tan solo queda esperar a ver que nos depara el grupo tras la gira europea que, aunque seguramente no pasará por España, no dejará indiferente a ninguno de los amantes de un rock gótico tan enérgico como decadente.
Texto: Espíritu

EVELYN EVELYN: Evelyn Evelyn (Eleven Records 2010)

20/12/10
Curioso. Curioso, curioso y mil veces curioso este disco. Amanda Palmer y Jason Webley se inventan y se reinventan. Se inventan dos siamesas y toda su biografía. Se reinventan en un estilo, que sin serles ajeno del todo, si que no es el habitual en ninguno de los dos componentes del combo. De este modo aparecen en este trabajo varios géneros que no son los habituales, se reúnen en él desde el spoken word en algunos temas (que de paso sirven como una especie de hilo conductor de todo el CD), hasta los acordeones y los aires circenses en la mayoría. Años 20, la Parada de los Monstruos como referente personal, tragicomedia en el circo y su desfilar de freaks. Cabaret sí, pero con vuelta de tuerca, en un proyecto muy muy cuidado de principio a fín, un proyecto que desconozco si tendrá continuidad pero que debería tenerla. Un proyecto, en definitiva, apto para todos los públicos y que gustará tanto a los fans de sus componentes como a quien no los haya conocido antes, tanto a los del paladar exigente como a cualquiera que tenga un mínimo gusto por las cosas bien hechas, por la música en general, si es de calidad. Porque de esa les sobra como se toman la molestia de hacer explícita en cada canción.

MERCIFUL NUNS: Lib. I (Solar Lodge Production 2010)

Primer trabajo del ínclito Artaud tras la disolución de Garden Of Delight (¿recuerdas? los alemanes aquellos que iban a sacar siete discos de siete canciones y luego se cerraría el círculo y el apocalipsis, etc, etc). Es complicado de hecho “criticar” este Lib.I sin tener en cuenta de dónde viene la historia. Es difícil tanto si lo haces recordando los primeros discos de aquellos (excelentes en mi opinión) o los últimos (bastante prescindibles). Pero centrándonos en lo que aporta este CD en sí, tratando de olvidar lo vivido con los otros y dejando aparte paranoias esotéricas (mercantilistas, dejémoslo claro, que se puede creer en lo que cada cual quiera pero este tema siempre ha olido bastante mal), estamos ante un Resultado bastante potable. Ritmos pausados, ambientes, atmósferas, guitarras punzantes pero no estridentes… Artaud y su constipado perpetuo… Más cerca quizá de los psicodélicos Sweet William o del los Fields of the Nephilim de Elizium que de los sempiternos Sisters (a pesar del nombrecito de la banda). O sea como siempre, tampoco fueron nunca de los que más calcaron a los de Leeds. Pero sin lo monótono, sin la repetición constante de esquemas, sin la reiteración en letras y notas, que acompañó a los últimos G.O.D. ¿Y ves? Al final es imposible no comparar, al final no puedes aislarte y es que este Lib. I, que suponemos vendrá seguido de al menos un Lib. II, recuerda mucho a los tiempos de Enki’s Temple y cía. Recuerda tanto a esta época (y me gustó tanto en su momento) que me hace apreciar a estos Merciful Nuns. El futuro dará o quitará razones.


MAIKA MAKOVSKI + HAVALINA, 10 de diciembre de 2010, Sala Joy Eslava, Madrid

10/12/10
Diez de diciembre, el centro lleno de gente. La calle Arenal repleta, músicos callejeros y su público se confunden con los que esperan. Acontecimiento prometido: sinergia entre Maika Makovski y Havalina. Havakovski o Maikalina o como leches quieran llamarlo. Dos combos, uno con nombre de artista individual y el otro de canción de los Pixies. Dos estilos, ¿cercanos?, dos o una forma de entender el Arte. Expectación. Dos espectáculos en uno o un espectáculo con dos caras. Mezcla o suma. Ideas que surgen, comentarios… se verá. Al entrar, mucha gente espera aunque luego la sala esté llena pero sin demasiadas apreturas. Público mezclado, respetuoso. Puntualidad exquisita. Suena bien la sala, eso lo sabíamos, ¿se verá bien también?





Casi llegamos tarde y nos perdemos el primer tema. Maika y su guitarra con telón negro detrás, sobria. Devil Tricks suena estupendamente. ¿Todo un set, casi acústico? Dudamos. Se levanta el telón y no es ningún chiste. Ya se ve al resto de la banda, guitarra, bajo y batería y las célebres luces de la Joy detrás. Friends, Ohio como versión de Young (Neil, para los amigos), Charming Gigolo… todo muy compacto, muy ensamblado y con ese aire que tienen todos los temas de la Makovski que te parece haberlos oído antes pero que no termina de ser tu recuerdo sino que es siempre nuevo y fresco. Ya hemos comentado en alguna ocasión que influencias muchas, algunas bastante evidentes para bien, pero que copias ninguna. Personalidad, gran personalidad. Ya empieza Jealous, se constatan las comparaciones, en las que no entraré (soy un caballero) pero que sí indico que para mí son más masculinas que femeninas. Se rompen dichos símiles en cuanto la canción toma altura y eso es bueno. En esta primera parte el escenario ha destilado sensualidad, rabia, dulzura, agresividad y calidez a partes iguales. Hay gente que no se entera, supongo que los que solo quieren havalinear pero es un conciertazo.

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Pagan, Oh M Ah, So Far Sober y No Blood, redundan en lo apuntado. Las emociones se confunden, la voz intuida desde el primer tema (y su importancia capital) se ha ido desarrollando en más registros que los ya acreditados por los plásticos degustados. Las letras -a pesar de que en directo no entiendo el inglés de esta muchacha, apuntaré en mi debe el mejorar mi nivel británico que con el óxido de la falta de uso ha pasado de lamentable a insultantemente ridículo- se saben cuidadas y cada nota, cada despliegue está en su sitio. Por otro lado, el resto del grupo está al corriente de lo que hay, entiende lo que da de sí cada canción y aparentemente sin esfuerzo (sé que es solo una percepción) lo dan todo. Hacen que la voz se convierta en parte de un todo y eso es bien conocido por su dificultad. La acústica del antiguo teatro les hace justicia y de este modo, todo se hace muy corto. Cortísimo. Va pasando el tiempo y la aparición de los havalinos no se hará esperar mucho más. Pero antes, Song Of Distance, Ruled By Mars (increíble) y sobre todo The Bastard & The Tramp consiguen que no se eche de menos a nadie. Miro a mi alrededor y veo felicidad, éxtasis en algún flipado y en alguna flipada y un tipo tomando notas. Mejor, así no se le olvida nada.


Hace su aparición Manuel Cabezalí para acompañar a Maika a la guitarra en Lava Love y Game Of Doses. Las sinergias comienzan y sobre todo en la primera, parece que hubieran tocado juntos toda la vida. Los susurros se mezclan con la potencia guitarrera, la dulzura bien entendida, la belleza… Empieza la “segunda parte” del show, aquella en la que las dos bandas comparten escenario y no podía empezar mejor que con la segunda versión de la noche: I Feel You de Depeche Mode. Para mí, la última super-canción de los de Basildon, a partir de ahí me interesan entre poco y nada. A mi lado, alguien que no está de acuerdo. Bueno, para gustos… Al grano, impresionante versión, llena de fuerza y magia. Percusiones con una bandeja de horno, exótico cuando menos. Y tras I Feel You, el primogénito (y no sé si unigénito) fruto de la unión que celebramos: Heart Pieces Downtown. Sonó rara, diferente del estudio, no sé si más sucia es la expresión correcta, pero distinta era. Más oscura tal vez. Después, ya con todos los Havalina presentes y sin los músicos que acompañaron a Maika, ésta presta la guitarra y la voz en dos temas ya conocidos aunque nuevos (de “Las Hojas Secas”, último trabajo del trío), Objetos Personales y Ley de la Gravedad. Me gustó más la interpretación de la segunda pero ambas rayaron a gran altura.


La Makovski se va y se lleva una gran ovación, merecidísima. Ya sólo quedan Havalina sobre el escenario, comienza la en principio tercera y última parte del recital. Suponemos que girará todo alrededor del “Las Hojas Secas” que nombrábamos antes con concesiones a grandes éxitos pasados. Y así, Punto De Reconciliación, Sueños de Esquimal, Tu Ciudad y Mamut: lo dicho. Algo de frialdad, hasta cierto punto lógica, con las novedades y apoteosis absoluta con la del esquimal. Todo el mundo corea, todo el mundo canta, todo el mundo se une al tema, bien hilado por el grupo, que, a pesar de todo, me dio sensación de poca nitidez en su sonido, no conseguí entender la letra. Durante todo el concierto fue una constante. El muro de sonido que crean, la distorsión máxima y el volumen no permitían una buena definición de las voces que en algunos momentos resultaban casi ininteligibles. No dio empero la sensación de que a Havalina les importara demasiado el tema así que a lo mejor era algo estudiado. Y siguiendo con la misma pauta de mezclar novedades con hits, Imperfección, Síndrome De Culto, Incursiones y Desierto. Oscuridad, desaliento, guitarras, distorsión, habitaciones y edredones. Bajos y bombos en la boca del estómago, música agresiva y furiosa muchas veces, con voces frías y lánguidas y teñidas de tristeza y cabreo en otras muchas. Mezclas personales para temas personales. Canciones universales. Y para terminar, la pasada de vueltas Desinspiración. Aclaración, es una canción increíble aunque yo creo que le sobran un minuto o dos en el final instrumental y personalmente sea más de temas que terminan arriba. Pero… los n minutos de pelos de punta, carne de gallina y alucine sónico me hicieron vibrar como al resto.


Y todo terminó con ese clímax de desinspiración. Queda solo el resumen, el balance, los recuerdos y las charlas. La estructura del compartir entre los dos grupos fue la esperada, aunque alguien antes del concierto lo planteó como más jam y menos “ahora un grupo, ahora juntos y ahora el otro”. Se notó que se llevan bien entre ellos y se notó que disfrutaron del concierto. Se notó que cuando hay calidad y las condiciones acompañan (sala cómoda aunque calurosa, sonido excelente, acústica imprescindible, luces medidas…) todo fluye mejor y llega más. Se notó que con eso solo, sin toda la energía que caía sin cesar del escenario, hubiera sido otro concierto, hubiera sonado igual de bien pero no se habría disfrutado la décima parte. Se notó que dos estilos aparentemente alejados pueden confluir y dar lugar a esa máxima del todo como algo mayor que la suma de las partes. Y se notó, sobre todas las cosas, que sobre el escenario de la Joy había Artistas.