UMBRA ET IMAGO: Opus Magnus (SPIRIT 2010)

30/12/10
A la hora de hacer una reseña de un álbum de Umbra et Imago, no solo se ha de tener en cuenta el aspecto eminentemente musical, sino que analizar el concepto se vuelve, cuanto menos, indispensable. "Opus Magnum" es el último disco que van a publicar, lo cual no quiere decir ni de lejos que no haya más música, que la habrá, simplemente significa que, tal y como está el negocio musical, empieza a resultar poco rentable hacer tiradas de cds de grupos tan underground como los de Mozart.
Nos encontramos ante la punta de la pirámide de la carrera musical de Umbra et Imago. Lo más llamativo es que han dejado casi completamente de lado las letras eróticas y sadomasoquistas, en sus propias palabras porque "ya han hablado demasiado del tema y porque ahora hay muchos otros que lo hacen".
Por el contrario nos encontramos ante una obra sorprendentemente épica, rozando el dramatismo operístico, pero sin perder ni un ápice de personalidad ni defraudar a cualquier fan de cualquiera de sus épocas pasadas.
El disco abre con "Ohne dich", balada con piano y con videoclip incluído, que muestra el lado más sensible y delicado de los germanos y que igualmente se vuelve a repetir en temas como "Gebet nº1".
Evidentemente no es la línea del disco. "Depressionen" o "kokain song" nos devuelven inmediatamente a los Umbra más distorsionados, cañeros, e irreverentes.
Musicalmente hay que decir que no han vuelto a inventar nada, ni han intentado dar más vueltas de tuerca de las necesarias en su sonido. En la totalidad de la producción, (algo mejor que en anteriores ocasiones, todo sea dicho), se aprecia una cantidad de cuidado extra que en otros discos han pasado más por alto. Se aprecian notablemente los pianos a lo largo y ancho del disco, así como unos preciosos violines, coros y teclados envolventes, haciendo precisamente más claro el concepto de "Opus Magnum".
"Liebeslied", otro de los cortes más interesantes, se convertirá rapidamente en un rompepistas, por su ritmo machacón, los coros fantasmales, un estribillo simplemente demoledor y ese regustillo ochentero que tanto le gusta a Mozart. De hecho, en parte me recuerda mucho a aquellos hits de Billy Idol pero pasados por el tamiz dramático y nostálgico de la banda.
Creo sinceramente que este disco no será recordado como el mejor trabajo de Umbra et Imago, aunque posiblemente lo sea. Su tiempo seguramente haya pasado ya, al igual que para muchos otros grupos salidos durante la explosión gótica de principios de los noventa, pero nadie nos quitará a sus fans más acérrimos de disfrutar de 13 magníficas canciones con el sello indiscutible de los Umbra et Imago y ese aire a rock gótico noventero que tanto nos gusta y que ya se ha convertido, al menos para muchos de nosotros, en atemporal. Para los amantes de las ediciones especiales, no dejeis de encargar cuanto antes la edición limitada del álbum, con un diseño de lujo, negro elegante y haciendo justicia a las canciones que contiene el disco, junto con una corbata de regalo, que aunque no me parece el regalo más apropiado, he de reconocer que es bastante chula. Tan solo queda esperar a ver que nos depara el grupo tras la gira europea que, aunque seguramente no pasará por España, no dejará indiferente a ninguno de los amantes de un rock gótico tan enérgico como decadente.
Texto: Espíritu

EVELYN EVELYN: Evelyn Evelyn (Eleven Records 2010)

20/12/10
Curioso. Curioso, curioso y mil veces curioso este disco. Amanda Palmer y Jason Webley se inventan y se reinventan. Se inventan dos siamesas y toda su biografía. Se reinventan en un estilo, que sin serles ajeno del todo, si que no es el habitual en ninguno de los dos componentes del combo. De este modo aparecen en este trabajo varios géneros que no son los habituales, se reúnen en él desde el spoken word en algunos temas (que de paso sirven como una especie de hilo conductor de todo el CD), hasta los acordeones y los aires circenses en la mayoría. Años 20, la Parada de los Monstruos como referente personal, tragicomedia en el circo y su desfilar de freaks. Cabaret sí, pero con vuelta de tuerca, en un proyecto muy muy cuidado de principio a fín, un proyecto que desconozco si tendrá continuidad pero que debería tenerla. Un proyecto, en definitiva, apto para todos los públicos y que gustará tanto a los fans de sus componentes como a quien no los haya conocido antes, tanto a los del paladar exigente como a cualquiera que tenga un mínimo gusto por las cosas bien hechas, por la música en general, si es de calidad. Porque de esa les sobra como se toman la molestia de hacer explícita en cada canción.

MERCIFUL NUNS: Lib. I (Solar Lodge Production 2010)

Primer trabajo del ínclito Artaud tras la disolución de Garden Of Delight (¿recuerdas? los alemanes aquellos que iban a sacar siete discos de siete canciones y luego se cerraría el círculo y el apocalipsis, etc, etc). Es complicado de hecho “criticar” este Lib.I sin tener en cuenta de dónde viene la historia. Es difícil tanto si lo haces recordando los primeros discos de aquellos (excelentes en mi opinión) o los últimos (bastante prescindibles). Pero centrándonos en lo que aporta este CD en sí, tratando de olvidar lo vivido con los otros y dejando aparte paranoias esotéricas (mercantilistas, dejémoslo claro, que se puede creer en lo que cada cual quiera pero este tema siempre ha olido bastante mal), estamos ante un Resultado bastante potable. Ritmos pausados, ambientes, atmósferas, guitarras punzantes pero no estridentes… Artaud y su constipado perpetuo… Más cerca quizá de los psicodélicos Sweet William o del los Fields of the Nephilim de Elizium que de los sempiternos Sisters (a pesar del nombrecito de la banda). O sea como siempre, tampoco fueron nunca de los que más calcaron a los de Leeds. Pero sin lo monótono, sin la repetición constante de esquemas, sin la reiteración en letras y notas, que acompañó a los últimos G.O.D. ¿Y ves? Al final es imposible no comparar, al final no puedes aislarte y es que este Lib. I, que suponemos vendrá seguido de al menos un Lib. II, recuerda mucho a los tiempos de Enki’s Temple y cía. Recuerda tanto a esta época (y me gustó tanto en su momento) que me hace apreciar a estos Merciful Nuns. El futuro dará o quitará razones.


MAIKA MAKOVSKI + HAVALINA, 10 de diciembre de 2010, Sala Joy Eslava, Madrid

10/12/10
Diez de diciembre, el centro lleno de gente. La calle Arenal repleta, músicos callejeros y su público se confunden con los que esperan. Acontecimiento prometido: sinergia entre Maika Makovski y Havalina. Havakovski o Maikalina o como leches quieran llamarlo. Dos combos, uno con nombre de artista individual y el otro de canción de los Pixies. Dos estilos, ¿cercanos?, dos o una forma de entender el Arte. Expectación. Dos espectáculos en uno o un espectáculo con dos caras. Mezcla o suma. Ideas que surgen, comentarios… se verá. Al entrar, mucha gente espera aunque luego la sala esté llena pero sin demasiadas apreturas. Público mezclado, respetuoso. Puntualidad exquisita. Suena bien la sala, eso lo sabíamos, ¿se verá bien también?





Casi llegamos tarde y nos perdemos el primer tema. Maika y su guitarra con telón negro detrás, sobria. Devil Tricks suena estupendamente. ¿Todo un set, casi acústico? Dudamos. Se levanta el telón y no es ningún chiste. Ya se ve al resto de la banda, guitarra, bajo y batería y las célebres luces de la Joy detrás. Friends, Ohio como versión de Young (Neil, para los amigos), Charming Gigolo… todo muy compacto, muy ensamblado y con ese aire que tienen todos los temas de la Makovski que te parece haberlos oído antes pero que no termina de ser tu recuerdo sino que es siempre nuevo y fresco. Ya hemos comentado en alguna ocasión que influencias muchas, algunas bastante evidentes para bien, pero que copias ninguna. Personalidad, gran personalidad. Ya empieza Jealous, se constatan las comparaciones, en las que no entraré (soy un caballero) pero que sí indico que para mí son más masculinas que femeninas. Se rompen dichos símiles en cuanto la canción toma altura y eso es bueno. En esta primera parte el escenario ha destilado sensualidad, rabia, dulzura, agresividad y calidez a partes iguales. Hay gente que no se entera, supongo que los que solo quieren havalinear pero es un conciertazo.

DSCN1324

Pagan, Oh M Ah, So Far Sober y No Blood, redundan en lo apuntado. Las emociones se confunden, la voz intuida desde el primer tema (y su importancia capital) se ha ido desarrollando en más registros que los ya acreditados por los plásticos degustados. Las letras -a pesar de que en directo no entiendo el inglés de esta muchacha, apuntaré en mi debe el mejorar mi nivel británico que con el óxido de la falta de uso ha pasado de lamentable a insultantemente ridículo- se saben cuidadas y cada nota, cada despliegue está en su sitio. Por otro lado, el resto del grupo está al corriente de lo que hay, entiende lo que da de sí cada canción y aparentemente sin esfuerzo (sé que es solo una percepción) lo dan todo. Hacen que la voz se convierta en parte de un todo y eso es bien conocido por su dificultad. La acústica del antiguo teatro les hace justicia y de este modo, todo se hace muy corto. Cortísimo. Va pasando el tiempo y la aparición de los havalinos no se hará esperar mucho más. Pero antes, Song Of Distance, Ruled By Mars (increíble) y sobre todo The Bastard & The Tramp consiguen que no se eche de menos a nadie. Miro a mi alrededor y veo felicidad, éxtasis en algún flipado y en alguna flipada y un tipo tomando notas. Mejor, así no se le olvida nada.


Hace su aparición Manuel Cabezalí para acompañar a Maika a la guitarra en Lava Love y Game Of Doses. Las sinergias comienzan y sobre todo en la primera, parece que hubieran tocado juntos toda la vida. Los susurros se mezclan con la potencia guitarrera, la dulzura bien entendida, la belleza… Empieza la “segunda parte” del show, aquella en la que las dos bandas comparten escenario y no podía empezar mejor que con la segunda versión de la noche: I Feel You de Depeche Mode. Para mí, la última super-canción de los de Basildon, a partir de ahí me interesan entre poco y nada. A mi lado, alguien que no está de acuerdo. Bueno, para gustos… Al grano, impresionante versión, llena de fuerza y magia. Percusiones con una bandeja de horno, exótico cuando menos. Y tras I Feel You, el primogénito (y no sé si unigénito) fruto de la unión que celebramos: Heart Pieces Downtown. Sonó rara, diferente del estudio, no sé si más sucia es la expresión correcta, pero distinta era. Más oscura tal vez. Después, ya con todos los Havalina presentes y sin los músicos que acompañaron a Maika, ésta presta la guitarra y la voz en dos temas ya conocidos aunque nuevos (de “Las Hojas Secas”, último trabajo del trío), Objetos Personales y Ley de la Gravedad. Me gustó más la interpretación de la segunda pero ambas rayaron a gran altura.


La Makovski se va y se lleva una gran ovación, merecidísima. Ya sólo quedan Havalina sobre el escenario, comienza la en principio tercera y última parte del recital. Suponemos que girará todo alrededor del “Las Hojas Secas” que nombrábamos antes con concesiones a grandes éxitos pasados. Y así, Punto De Reconciliación, Sueños de Esquimal, Tu Ciudad y Mamut: lo dicho. Algo de frialdad, hasta cierto punto lógica, con las novedades y apoteosis absoluta con la del esquimal. Todo el mundo corea, todo el mundo canta, todo el mundo se une al tema, bien hilado por el grupo, que, a pesar de todo, me dio sensación de poca nitidez en su sonido, no conseguí entender la letra. Durante todo el concierto fue una constante. El muro de sonido que crean, la distorsión máxima y el volumen no permitían una buena definición de las voces que en algunos momentos resultaban casi ininteligibles. No dio empero la sensación de que a Havalina les importara demasiado el tema así que a lo mejor era algo estudiado. Y siguiendo con la misma pauta de mezclar novedades con hits, Imperfección, Síndrome De Culto, Incursiones y Desierto. Oscuridad, desaliento, guitarras, distorsión, habitaciones y edredones. Bajos y bombos en la boca del estómago, música agresiva y furiosa muchas veces, con voces frías y lánguidas y teñidas de tristeza y cabreo en otras muchas. Mezclas personales para temas personales. Canciones universales. Y para terminar, la pasada de vueltas Desinspiración. Aclaración, es una canción increíble aunque yo creo que le sobran un minuto o dos en el final instrumental y personalmente sea más de temas que terminan arriba. Pero… los n minutos de pelos de punta, carne de gallina y alucine sónico me hicieron vibrar como al resto.


Y todo terminó con ese clímax de desinspiración. Queda solo el resumen, el balance, los recuerdos y las charlas. La estructura del compartir entre los dos grupos fue la esperada, aunque alguien antes del concierto lo planteó como más jam y menos “ahora un grupo, ahora juntos y ahora el otro”. Se notó que se llevan bien entre ellos y se notó que disfrutaron del concierto. Se notó que cuando hay calidad y las condiciones acompañan (sala cómoda aunque calurosa, sonido excelente, acústica imprescindible, luces medidas…) todo fluye mejor y llega más. Se notó que con eso solo, sin toda la energía que caía sin cesar del escenario, hubiera sido otro concierto, hubiera sonado igual de bien pero no se habría disfrutado la décima parte. Se notó que dos estilos aparentemente alejados pueden confluir y dar lugar a esa máxima del todo como algo mayor que la suma de las partes. Y se notó, sobre todas las cosas, que sobre el escenario de la Joy había Artistas.


LAGARTIJA NICK, VAL DEL OMAR, 18 de noviembre de 2010, Museo Reina Sofía, Madrid

18/11/10

Val Del Omar en el Reina Sofía. Exposición y concierto. Lagartija Nick recuperan la poesía mística y mecánica, la mecamística (transmisión emotiva a través de las comunicaciones electrónicas, en sentido amplio, según el propio VDO), el espíritu del genio de Granada que ya recrearon en el mítico CD de 1998. Lo recuperan doce años después cuando quizás, ahora sí, puede ser entendido. Tal vez ese empeño por entenderlo todo fue lo que hizo que en su momento fuera un álbum sistemáticamente ninguneado, tal vez si nos dedicáramos a sentir, PERCIBIR, más que a procesar la información, analizarla y meterla en cajitas, la historia sería otra. Pero lo que nos ocupa, lo que nos ocupaba era intentar trascender, digerir y apreciar intangibles y experimentos, locuras añejas que se podían hacer realidad.


Unas cuatrocientas localidades, noventa a la venta a un precio poco menos que simbólico, muchos invitados, algunos imprescindibles, butacas vacías, ¡niños! y expectación masticable. Una gran pantalla llena el fondo del escenario, Víctor Lapido a la guitarra, Machuka en el teclado y el theremin, David Fernández en las baquetas, Ángel Arias con dos Macintosh y su hermano Antonio en el bajo y el micro. Buenos técnicos de sonido, luces escogidas y astronómica compañía. Estrobos, focos, altavoces que parecen miles… y cómodas butacas. Poco sudor se espera y se echará de menos más allá del grupo que se presume sudará por todos. Con relativa puntualidad y horario-reina-sofía empieza todo.


Una intro electrónica y fría va depositando ambiente, la atracción del universo. Sin pausa arranca la propia Val Del Omar y con ella la Noosfera, la Sintesis y el mantra Yo-solo-yo-uno-solo-yo. Diafonía, desbordamiento, percepción táctil. Hasta el momento las impresiones son las dadas por la impresionante acústica del auditorio, las caras francamente anonadadas del público de museo que medio llena el aforo. Sin descanso sube la temperatura, la velocidad, el ruido. Desde atrás llegan sonidos, respiraciones, latidos, latidos, latidos. La imagen crece y crece, retumba el auditorio, tímidos aplausos a destiempo, Yo día y orden. El espacio nos acelera, el tiempo no transcurre, nada se puede ordenar con el tiempo. Lo permanente es el cambio y todo cambia, evoluciona, crece y se desarrolla sólo, sin ayuda. El ruido de fondo aumenta, el latido más alto, la imagen, superpuesta, los focos y la oscuridad, la penumbra lo envuelve todo. Los sentidos se embotan: Mecamística. Gutenberg y Faraday, acuarios y mass media. A toda hostia, a todo volumen. El que no haya salido a vomitar de placer puede hacerlo ahora. Alguno se levanta y se va, supongo que a por algo más digerible. No puedo moverme, atrapado en cada nota.




Pausa. Aplausos. Casi sin descanso No Somos Máquinas, Hal 9000 y Daisy, Lagartija Nick y el espacio que se funde con la música y la electrónica, el cosmos con la víscera, la luz se palpa por fín sin fín. Énfasis. Respirar y arder, respirar y arder, hélices y navajas, vértigo y fé en orden-desorden. Profundo, muy profundo, sonido, luz y oscuridad, silencios, pantallas, desbordamiento. Visión, tacto y sentidos. Lo marca el bajo: el Intervalo. Control del tiempo, lo importante es manejarlo, romper las fronteras, temblores, el medio es el mensaje. McLuhan y Lorca. Granada y el espacio-tiempo. Ni supercuerdas ni leches, el suelo no existe, la gravedad no existe, sólo existe el tiempo. Más aplausos, cerrados, interrumpidos casi por una nueva descarga.




Sin Fin. Loops, energía infrarroja ultravioleta fría. Retornos y más retornos, las imágenes, la pantalla, me faltan sentidos, difícil ver, oir, sentir, todo a la vez, va a costar digerir, procesar, pensar… ciclos y Contar lo que no puedo contar, imprevista, claro. Ciegos apeteciendo transparencia que inspirarían blogs, magnífica interpretación, desborda en táctil-visión. Las imágenes nos tocan, el sonido nos toca. La visión, el futuro soñado y escrito en verso hace un montón de años. Si el disco se adelantó a su tiempo, el inventor ni te cuento. A estas alturas poco importa ya, solo queda ver-oír-tocar-gustar-oler para SENTIR. Todo contribuye. Persona e Impersona. Fe, más que creer En lo que no vimos, Es crear lo que no vemos. Fe, en destruir, Más que inventar, Antes de crear, Intuir. Aldous Huxley y las puertas de la percepción, impulsos, me falta el agua para arrojar el reloj. La guitarra corta, lacera, se hunde, imaginas oídos chorreando sangre por la platea, te imaginas que sería parte del espectáculo, se rompen las baquetas, tres, cuantísima energía arrojada a la cara de tanto escéptico…






Respiro en Nueva York, más Lorca, relojes sin manillas, el bombo en la boca del estómago. A ritmo de intervalos de música infinita, a ritmo de intervalos de música infinita. El aljibe, las imágenes ya llegan a las primeras filas, esto no es un concierto, es mucho más. Esto no es Lagartija Nick, es mucho más, no es Val del Omar, es… sí, mucho más. Esferas. Las nubes no son esferas no son círculos, las montañas… La corteza no es lisa, mosaicos, Granada y no viaja en línea recta el relámpago. Me parece ver humo en el Macintosh, igual escupe reflejos. Somos nómadas en perpetuo cambio, nómadas del espacio, imágenes y sombras se desplazan laterales, Celeste. Eternamente en vuelo, como María José. Ángeles y arcángeles, eléctricos sin gravedad. Flamenco, Morente habría estado pero no está, Antonio se arranca, nos arranca, no desmerece, le sobra “duende” de ese. Canastas y flores. Esto tiene pinta de final, solo una hora, las luces se encienden, rapidísima la gente se levanta.

Estaban previstas Ondas de Fluencia, estaba yo convencido de la visita Taoísta, ya sabes Tao que se llame Tao ya no es Tao. Pero las luces arruinaron la fluencia, el tránsito, las luces y la impaciencia de la gente, claramente epatada. Alguna espantada. Supongo o debería. Corto muy corto todo, intenso, muy intenso todo. Mejor dos horas que una, mejor una vida… pero mejor una hora sin fin. Mejor penetrante, acelerado, urgente y rápido que lánguido y largo, más largo. Insisto, mejor Sin-Fin.




FIELDS OF THE NEPHILIM + LAS NOVIAS, 23 de octubre de 2010, Sala Bikini, Barcelona

23/10/10






-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
RAPSODIA I. NECIO BUSCA LA INSPIRACIÓN EN LA MUSA

Háblame Musa de aquel varón de multiforme ingenio al que le cayó encima el bote de polvos de talco al intentar bajarlo del estante, y anduvo peregrinando larguísimo tiempo en busca de un buen detergente, vio las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de trabajos en su navegación por el ponto, en cuanto procuraba ganarse la vida y la vuelta de sus ropas a un estado presentable. Mas ni aun así pudo librarlas, como deseaba, y todos sus compañeros perecieron por sus propias locuras. ¡Insensatos!. ¡Oh diosa, hija de Zeus!, cuéntanos aunque no sea más que una parte de tales cosas…

RAPSODIA II. LA MUSA ACCEDE A LAS PETICIONES DE NECIO

Sígueme, si osas, Necio, hasta el valle costero rodeado de montañas, de fértil huerta e insoportable estío, sito en las remotas tierras donde Hércules encontró el Noveno Navío, más allá de las distantes Pitiusas, al otro lado del mar, pues ceñiré mi relato a los acontecimientos allí sucedidos. Sígueme y conocerás cómo aquél por quien me preguntas encontró la entrada al Orco, se enfrentó al turbador Leviatán en lucha terrible y a duras penas logró sobrevivir, mas fue feliz en su desdicha.

Pues fue en esa tierra, te digo, donde Él logró evitar la avidez monetaria del mismísimo Caronte, y cruzó Estigia y Flegetonte -y aun hubiera sido capaz de salvar el Erídano- sin desembolsar moneda alguna ni chamuscarse el trasero, como es propio entre los que emprenden semejante viaje. Y así comenzó su descenso a las insondables profundidades escoltado por compañía sin par.

Hasta el valle costero rodeado de montañas, de fértil huerta e insoportable estío…”


Prontamente se encontró con los espectros de sus antiguos camaradas ya fallecidos, que, con melifluas razones y aladas palabras, intentaron persuadirle de que volviera atrás, a la tierra iluminada por el Sol, y escapara del inframundo cuanto antes. Más Él supo con inesperada astucia y pies ligeros alejar tal tentación. Sólo entonces los espectros se retiraron abriéndole el paso, elevando al unísono sus manos, y de ellas emergía una tenue luz irisada. Ya que, si hemos de creer lo que dicen las mentes adelantadas, obrando de tal manera lograban atrapar en el tiempo todo lo que allí acontecía, permaneciendo en tal postura, muertos pero soñando, por el resto de los días, o hasta que acabó la noche. Y dicen que, en comparación, Prometeo, Tántalo y Sísifo se sienten afortunados con los penosos castigos que les fueron asignados, pues no hay tarea más cruel que permanecer con ambos brazos erguidos durante largas horas, soportando pesadísimas cargas, sin poder disfrutar de este o de aquel evento por estar obligados a actuar de tal manera cuando a Zeus tonante se le antoja que así sea.

Entonces Él, más relajado y experto, consciente de que los cataclismos son pocos y bastante repartidos, el cuerpo menos enervado, la garganta ya escocida, habitó por un tiempo entre una extraña familia hoplítica, babélica y nómada, fea, sincera, carlista y envidiable, que afilaban afanosamente sus broncíneas armas, pues esperaban cruenta batalla contra el demonio primigenio venido de las otras orillas del océano. Y estas gentes le hicieron saber las costumbres de los individuos mas jóvenes de la frágil especie humana, que habitan el orbe: al parecer los nuevos púberes, adolescentes de criterio, gustan de pasar sus días sumidos en el hedonismo de ciertas sustancias ponzoñosas que obtienen de determinadas plantas exóticas, y gozando sin medida de las suaves tareas que otorga la risueña Afrodita, y evitan en lo posible el mezclarse con los adultos de sus ciudades, y el contaminarse de su melancólica gloria. Y así les va. Y fue junto a estos compañeros insólitos con los que se enfrentó al monstruo tortuoso, secuaz de Hades, de mirada prístina, viril, tímido, y envuelto en pertinente harapo, ¡feroz y terrible Leviatán!, que rápidamente se aproximaba.

"...¡feroz y terrible Leviatán!, que rápidamente se aproximaba..."

Pronto aquel por quien me preguntas fue testigo de la expectación y de la incertidumbre que reinaba en las almas de los que eran neófitos en el viejo arte de la guerra, pues la salvaje e inevitable confrontación era inminente. Y aquél por quien me preguntas fue de repente consciente del pánico ajeno: el de los soldados que habían esperado demasiado y no tenían claro si sus poco pingües ahorros habían sido bien invertidos en tal empresa, ni si la causa que defendían era en verdad justa. Más aún cuando los primeros acordes, inspirados por el mismísimo Apolo, del evento inenarrable del que fue privilegiado testigo y que anunciaban la venida del Leviatán fueron interpretados por una sobrenatural presencia, invisible a los ojos de los simples mortales. Tanto fue así que, cuando al fin la criatura se hizo corpórea, surgiendo execrablemente de la tiniebla, la algaraza fue genérica, y cesaron los llantos y el crujir de dientes que se habían adueñado del campamento.

Presto para repartir la muerte entre aquel por quien me preguntas y sus compañeros, el brutal contrincante dio tempranas muestras de su ferocidad. La hedionda criatura, de mirada prístina, a la que se enfrentaban se regodeaba con los momentos previos a la reyerta mientras, cerca de allí, los buitres, de amplias alas, se relamían glotones en sus recónditos riscos, conocedores del siniestro festín que al cabo degustarían. Así, la criatura, de mirada prístina, asestó su primer golpe devastador, arremetiendo con furia, destrozando tímpanos y corduras con visiones de atroces cópulas primigenias, y despertó en los corazones de los hombres débiles un terror extático de pánico desmedido. Y si algún hombre de armas aún tenía la esperanza de que el final de sus días se postergaría, en ese momento la perdió definitivamente.

Tras estos hechos, el formidable oponente avanzó derribando árboles y montañas a su paso, ante el estupor de las falanges, buscando herir a los soldados en lo más profundo de sus corazones con frías espadas de hielo mefítico, en sangrienta lucha cuerpo a cuerpo, modalidad de lid de la que era gran maestro, aun entre los de su demoníaca estirpe. Llegado al fin el momento de la infantería pesada, los adalides más veteranos se sintieron por primera vez cómodos en la disputa, pues también estaban familiarizados con este tipo de combate, ya que lo practicaban desde los remotos tiempos en que su pueblo comenzó a habitar la tierra. Mas el Leviatán se percató de su buen hacer, y, reaccionando repentinamente se irguió en todo su majestuoso tamaño y devastó las prietas filas de los hombres. Pues fue él quien segó las vidas de los antiguos Nautas, que otrora se levantaron en armas intentando menoscabar su reinado de terror. Y, si aquellos Nautas, hombres valiosísimos y esforzados, sucumbieron en su momento, estos hombres, de menor pelaje, jamás serían capaces de alcanzar la ansiada victoria.

Muchos soldados valientes cayeron por tanto a los pies del Enemigo en estas primeras embestidas. Sólo entonces nuestro héroe, aquel por quien me preguntas, contempló brevemente la estupefacción en los ojos vidriosos de los que por primera y última vez -y siempre demasiado temprano- ven a través del velo de la noche, y, sin poder disfrutar un segundo más de la preciosa vida, inician el descenso vertiginoso hasta las profundidades incógnitas de las que nunca que nadie ha regresado. Pero los desdichados, antes de morir, lanzaban sus plegarias, extendiendo las crispadas manos hacia el infinito, en busca de una insospechada salvación que de ningún modo les llegaría.

Con la esperanza súbitamente perdida ante la magnitud olímpica de tamaño rival, y a punto las filas de desbandarse, fue aquel por quien me preguntas el que tuvo el coraje de reunir a los hombres e infundirles renovados bríos con sus consignas y bravatas inspiradas. Y así, por segunda vez, los hombres cargaron, sin esperanza alguna de victoria, ansiando más la muerte que la gloria, pues eran sabedores de que el Leviatán era demasiado poderoso como para herirle con sus broncíneas armas, que no causaban herida alguna en su encarroñada sustancia. Mas sus gritos heroicos, aunque vanos, resonaron en los campos y espantaron a las alimañas, y fueron muy celebrados por los rapsodas de años postreros.

“La hedionda criatura, de mirada prístina..."


Y así la criatura, de mirada prístina, conmovida por el valor de sus afanosos adversarios y viendo que eran pocos y que aquel por quien me preguntas era quien los guiaba, cambió de estrategia, abandonó la brega física y concentró su poder en atormentar las mentes de los simples mortales y de algunos aqueos, de hermosas greñas, que por allí pasaban. Y a todos ellos les reveló misterios insondables sobre la creación del Cosmos, e insufló en sus debilitadas mentes imágenes oníricas de los fuegos primigenios de que provienen todas las cosas, ¡a esos mismos que allí se habían reunido para matarle! Y su discurso, monolítico y abominable, sin espacio para discrepancias, opiniones u ocurrencias espontáneas, les mostró la forma en que se ha de tratar con los dioses inmortales para que se hagan carne y habiten entre nosotros sin la necesidad de recurrir a la mediación de un vano predicador. E incluso les permitió festejar momentáneamente una breve y engañosa tregua en su presencia. Y en ese momento todos ellos dispararon sus flechas ígneas al cielo, y tintinearon mil espuelas, agitadas por frenético pentozali. Pero las Moiras, hijas de la Noche, ya habían dispuesto las mortajas de todos ellos y se aprestaban a repartirlas, sabedoras de que perecerían sin remedio, pese a su inesperado y fugaz júbilo.

Ocurrió entonces que los régulos layetanos, que habían sido alertados por los ruidos de la desigual contienda y los agónicos estertores de los moribundos, tuvieron a bien descender a la llanura espantosa en que se desarrollaba la refriega, pues eran custodios de esas tierras desde hacía eones. Estos layetanos tenían por costumbre subirse unos encima de otros hasta alcanzar una gran altura, imitando la forma de las montañas serradas que su pueblo venera desde años inmemorables. Pero no permitieron a los valerosos compañeros de aquel por quien me preguntas realizar los mismos arriesgados ejercicios, por temor a que se partieran la crisma, o partieran la crisma de terceros, o quizá como anticipación visionaria del decoro judeocristiano que les estaba por venir, o por no perder el sentimiento de ser únicos que la realización de semejantes atalayas perecederas les provocaba. Y, así, enviaron una y otra vez a los jóvenes más belicosos de entre los layetanos, que intentaron testarudamente cubrir los cuerpos semidesnudos que los compañeros de aquel por quien me preguntas, gentes salvajes e indómitas, lucían, y echar abajo sus esforzadas construcciones. Y se multiplicaron las amenazas de muerte, ante la sorpresa del Leviatán, que sonreía polvoriento desde su magnificencia ante este inesperado y mundano conflicto.

"Sucedió en Madrid"

Rechazados por fin los belicosos layetanos, el Leviatán selló el destino de aquel por quien me preguntas y el de sus compañeros, elevando omnídamente las aguas del piélago, y amenazando con ahogarlos a todos ellos con la fuerza de aquellas titánicas murallas de agua salada. Y a la par, merced a la gracia hipnótica del Leviatán, Él y los suyos fueron conscientes de la verdad inalcanzable que todo ser viviente ansía por conocer: que sólo cara a cara y bajo la luz de las cegadoras hogueras en torno a las cuales se reunían los hombres de antaño se es capaz de contemplar el verdadero y deslumbrante éxtasis del prójimo. Y que cualquier postrer relato, bajorrelieve conmemorativo o triunfo levantado en cualquier lugar en que acaecieran destacadas peripecias dignas de memoria son sólo una perversa sombra de la grandeza de los episodios reales que allí se desarrollaron. Y mientras estas gestas sucedían, mil soles encontraron la muerte y su luz se apagó en los cielos, pues había transcurrido muchísimo tiempo desde el inicio del combate, aunque Él y los suyos no se habían percatado de tal prodigio.

Reunidos los últimos supervivientes de la masacre, ya exhaustos por las vicisitudes que hubieron de soportar, el Leviatán no tuvo misericordia de ellos, y, movió inesperadamente ciertos zarcillos prensiles en preparación del golpe definitivo. Y con timbres barítonos entonó prohibidos salmos que retorcieron las nieblas de la mañana, haciendo surgir de ellas una interminable escalera dirigida al mismo corazón del Cosmos Infinito, a los abismos de la Vida, de la Muerte y del Cruel Olvido. Y tan poderoso era el sortilegio que los heroicos combatientes unieron sus cavernosas voces al torrente sonoro, mientras avanzaban lentamente escaleras arriba hacia la perdición, cabizbajos pero satisfechos por su papel desempeñado en los sucesos descomunales que te acabo de narrar. Y el estruendo del inédito coro, arrítmico, espontáneo y orgánico, retó al infernal retumbar con que los rayos de Zeus Tonante batían la tierra en esos momentos. Y estos hechos insólitos erizaron los pelillos de los brazos de los más pintados del lugar. Y el modo en que aquel por quien me preguntabas escapó de este hado malhadado, nadie lo conoce.

“...ante la sorpresa del Leviatán, que sonreía polvoriento desde su magnificencia...”


RAPSODIA III. LA MUSA ABANDONA A NECIO A SU SUERTE CON TERRIBLES PALABRAS

¡Oh, Necio! Con la voluble fortuna de tu lado, te crees el dueño de tu propio destino. Con insolentes modales, me has convocado. Con creciente estupor, has atendido a mi relato. Con complacencia, te has permitido incluso sonreír al escuchar mi narración.

¡¿Ahora insistes en que te desvele mi verdadero nombre?! ¡Ay de ti, Príamo insensato! Tal como me anticiparon mis hermanas, tu nombre, Necio, te hace justicia.

Atiende pues: tardaré tiempo en volver a verte, y acaso la siempre hambrienta Moira habrá dado buena cuenta de tus huesos antes de que nuestro reencuentro se produzca…

A ti, que libaste gratuitamente los pingües fermentos que Dionisos puso a vuestro alcance.

A ti, que derramaste abundantes lágrimas y superaste constipados y otras afecciones a fuerza de sudor y sangre.

A ti, que caíste exhausto y besaste el suelo de Barkenon, cual vulgar padre santo.

A ti, que estiraste tu mano con angustia y aferraste sin temor alguno los tentáculos surgidos del inframundo para salvar tu lamentable vida.

A ti, que lograste en todo momento mantener el sombrero en la cabeza, cual héroe transatlántico armado de látigo y cinismo.

A ti, que dormiste poco, pagaste diez euros por un litro de Mahou y digeriste los azúcares ponzoñosos de las titilantes Estrellas Damm que pueblan los cielos del levante.

A ti, que contemplaste las transparentes aguas del vinoso ponto tal como fueron antes de ser mancilladas por el ser humano y su detritus.

A ti, que fuiste testigo de la mal repartida belleza de las exóticas amazonas.

A ti, que no escuchaste ni una sola nota de Las Novias.

A ti, que a todo esto sobreviviste.

A ti y sólo a ti, por tus logros, se te concederá el conocer mi verdadero nombre.

Y, ¡ea!, no demoro mas el momento de hacértelo saber, pese a ser pocos los mortales que han escuchado tales palabras salir de mis habitualmente sellados labios. Y este nombre, el que me dieron los dioses y el que jamás debería ser pronunciado, este nombre, te digo, es “Alberta de Piernas”.

Ya que ese varón de multiforme ingenio al que le cayó encima el bote de polvos de talco al intentar bajarlo del estante por el que me preguntabas, ese hombre, en definitiva, eras tú, Necio, solo que de vacaciones.

------------------------------------------------------------------------------------------------------

SETLIST

Shroud
Straight into the Light
Penetration
Trees Come Down
Love under Will
Zoon
From the Fire
Preacher Man
The Watchman
Moonchild
Mourning Sun
Last Exit for the Lost

---------------------------------------------------------------------------------------------------
Texto por Estudios Idea Soez, publicado bajo licencia Creative Commons.
Fotos del grupo © Bethany Wiseblood - http://www.myspace.com/bethblood
Fotos del mosh © Kostas - http://www.myspace.com/thesequelfotngr
"...logró evitar la avidez monetaria del mismísimo Caronte..."


FIELDS OF THE NEPHILIM + LAS NOVIAS, 22 de octubre de 2010, Sala Heineken, Madrid

22/10/10
Temprano muy temprano estaba previsto el evento, los Fields en Madrid tras tantos años de espera y tantos de desesperanza. Las Novias antes, dando un plus al espectáculo. La noche, tarde-noche, templada. Gente en la puerta haciendo cola, bastante gente dada la hora. Espero impacientemente mi entrada, mi pasaporte a algo que llevaba mucho tiempo ansiando. Mastico uñas a cada rato. La entrada llega, alguna amiga también, luego habrá más. Abren las puertas, nos acercamos al escenario. La Heineken como la recordaba, fría todavía. A la izquierda el “merchandising”, caras camisetas, discos asequibles. Novias y Nephilim, juntos pero sin mezclar.




Salen los maños, salen Las Novias. Lejanos, lejanísimos los días en los que los vi por primera vez, en Revólver, hará… ¿dieciocho años? Mucho tiempo, muchas canciones, muchas vivencias. Los de Toño Leza y compañía hacen un set corto, muy corto, sólo seis canciones. Ellos lo excusan, es lo que podemos hacer, es lo que tenemos que tocar. Me cabrea, evidentemente no por ellos, ¿qué culpa tienen?, me cabrea porque me apetece verlos más rato. Inercia, Ego, Davinia, Incienso En El Alma, Sol Dentro de Ti, Imagínate El Aire para cerrar. El recuerdo a los viejos-buenos tiempos. Aunque los nuevos no son peores. Suenan compactos, fuertes, épicos… como los recordaba. Los temas más modernos no desmerecen aquel fantástico Sueños En Blanco Y Negro. En absoluto. Pero, lo dicho. Se hace muy corto. Demasiado. El sonido no es nada bueno, ya se sabe, los teloneros no tienen derecho ni a pan ni a sal, se prepara todo para el “gran” grupo, el resto que arree. Aún así, aún con todo, transmiten lo que quieren, falta nitidez pero como sobran ganas, todo compensa. Con mejor sonido habría sido… eso.




Humo, mucho humo, pican los ojos tras una nueva espera, en este caso razonable en la impaciencia. Humo, mucho humo del que no es humo pero que lo parece, tanto como la harina que no es arena de Arizona ni harina en realidad ni polvos de talco, pero que también lo parece y “mancha” sombreros y pantalones, guardapolvos y cuero, mucho cuero. Luces que si son luces, azules y violetas que desencadenan intros más o menos esperables, que desencadenan (sí, otra vez desencadenan) gritos y que presagian tempestades sonoras y más gritos y más tempestades. Y más luces de diferentes colores.







Y sale el líder, el que queda, el que la gente espera. Y ésta se agolpa y Él se vuelca sobre el micrófono, como tantas veces, como siempre en vídeo hasta ahora. Y digo Él no por mesianismo (que no lo hay o no demasiado) sino porque es lo restante de lo amado, lo antiguo, lo rancio, lo que en su momento abrió heridas incurables. Y digo Él porque el resto es nuevo y casi desconocido, porque no llegan a dónde llegaron otros, se llamaran Wright o Pettitt o Yates, aunque a fe mía que lo intentan, de modo que el problema tal vez no sea de ellos: quizá cuando algo te atraviesa a determinadas edades (físicas, mentales o que sé yo) todo lo que viene después no te golpea del mismo modo. Es decir, por resumir, que Gavin King, Lee Newell, Tom Edwards y Snake no hacen olvidar en absoluto a los nephilim originales pero probablemente ni falta que hace.


Los temas se suceden, en un principio siguen escrupulosamente el setlist que figura en folios repartidos por el escenario, tras Shroud, Straight Into The Light (únicas concesiones en toda la noche a The Mourning Sun) y Trees Come Down. Suena bien, muy bien, muy compacto, ahora sí con nitidez. Las punzantes guitarras, los bajos dónde deben, la voz… ah, la voz. Preacher Man, Dawnrazor, The Watchmen. Así seguidas, como si tal cosa. Ritmos con altibajos, público entregado, golpes, empujones… Desfila Lovecratf, se arrastra Ctulhu, Sumer revive gloriosa… el predicador y el vigilante, el Oeste y el desierto, Babilonia. Y en medio el corte en el centro del alma, el susurro y la épica contenida, pesadez hipnótica para bien. Sensaciones, recuerdos, el tiempo pasa tan rápido. Ya se nos ha olvidado casi del todo la WRIGHTAUSENCIA, la PETTITTDEPENDENCIA e incluso la YATESNOSTALGIA y aunque dudo mucho que el porvenir depare algo similar con distintos apellidos, ahora me da igual, tan solo quiero que dure. Inocencia herida.





From The Fire, Penetration. La primera no me entusiasma, estamos ante otro lugar común frente a los clásicos, toquen lo que toquen hay tantos repertorios posibles como escuchantes, tantas canciones a echar en falta como hits irrenunciables. A pesar de ello si no hubieran tocado la del fuego, mejor que mejor para mí. Penetration es el único momento que justifica empujones y golpes, apurando mucho, que sigo sin verle sentido a semejante estupidez. “Es siempre así, en cada concierto” dice un amigo. De acuerdo, es siempre la misma estupidez. Siguiendo con lo importante, la tormenta sonora zooniana pega fuerte. El muro creado avanza implacable aplastándolo todo a su paso, más alto revienta tímpanos, a ese volumen, solo te jode el estómago, que no es poco. Love Under Will. Te mece en cada acorde, te lleva, te trae, te eleva y te deja caer. Sweet Dreams… Para mí, el primer clímax de la noche, ya estoy preparado, los temas anteriores me han traído aquí, Love Under Will me remata, se quedará en mi cabeza incluso un rato después de terminar.


Moonchild, Psychonaut. Antes del corte. Moonchild, “Here comes the silver pieces”. Me pareció más lenta en su interpretación de lo habitual. Todo lo contrario que Psychonaut. Esos ambientes psicodélicos, como de unos Pink Floyd pasados por Innsmouth y rebozados en polvo del desierto. Hipnosis colectiva, épica y el mantra final: Xi dingir anna kanpa, signifique lo que signifique… Increíblemente fue incluso capaz de sustituir en cada una de mis neuronas los ecos de Love Under Will, algo que Moonchild no había ni rozado siquiera: es una canción que, supongo que por haberla escuchado un millón de veces, me produce cierta tirria. Y eso siendo excepcional, que lo es, pero no es de las que echo de menos si no la oigo. ¡Cuánto daño han hecho algunas sesiones clásicas de garitos! El repetir los mismos putos hits hasta la saciedad, un sábado y otro sábado han terminado consiguiendo que grandísimas canciones resulten HOY casi casi prescindibles… La banda abandona el escenario sin prisas, entre el humo y los reflejos de las luces en éste. Todavía resuena el final del navegante psíquico aunque se vaya diluyendo poco a poco. De momento la cosa pinta corta aunque intensa, se suponen bises pero a ciencia cierta nadie sabe. Aprovechamos para intercambiar opiniones entre los que compartimos codazos, todos pensamos parecido (los que piensen, yo a estas alturas tengo que digerir todavía, tengo que procesar, tengo que recuperar el aliento).


Endemoniada, Chord Of Souls, primeros “extras”, primeros bises, estudiados, preparados, como son siempre estos “fuera de programa” de un tiempo a esta parte. Da igual, Endemoniada es todo furia y fiereza, por más que de nuevo, por antepenúltima vez esa noche me sonara más despacio de lo usual, de lo recordado en otras grabaciones. Después, un asistente al “triplete ibérico” de este 2010, me confirmó que sintió lo mismo. Decía que Endemoniada es todo víscera y así la recibí, como el resto del respetable, entregados todos al unísono, soñando, supongo con lugares familiares… Y tras ella, un nuevo clímax (van unos cuantos). Y tras ella Let it be the end. Y debe acercarse el final, no sólo del concierto, se prevé cercano. Se acumula el sudor, la afonía amenaza mi garganta, disfónica de serie. Aumenta la víscera si cabe, se reproduce la sensación de lentitud… en el maremágnum sonoro, en el muro que se derrama incontenible. Reverberan los ojos, ojos, ojos, ojos que parecen hielo.


Segunda reentrada. Y última que no hay que exagerar tampoco y con hora y media de concierto tendríamos que darnos por satisfechos. El final, no por esperado, llega menos: Last Exit For The Lost. La para mí mejor canción en la larga trayectoria nephiliana (en años más que en canciones) estaba ahí por si acaso el concierto no era ya de por sí inolvidable. Siempre he pensado que LEFTL tiene la no sé si extraña virtud de irse deslizando dentro de quién la escucha, como si te poseyera por dentro. Nota a nota, palabra a palabra, closer and closer and closer va haciéndose dueña y es en su estallido final, en su desgarro, cuando verdaderamente te das cuenta de que ya no te la vas a quitar nunca de encima, se ha convertido en parte de ti mismo. Y aunque pasen cien años, cada vez que la escuchas vuelves a ser quien eras aquella primera vez, nada ha cambiado por más que tú creas que sí, la canción de nuevo es ama. Forever Remain. Sí, Forever Remain y que nada acabe, que el final sea principio y todo eso. Es pronto aún, las once más o menos, no puede (no debe) terminar ya. Pero, oh, las luces se encienden, el humo se disipa y unos cuantos se pelean por los trozos de papel del escenario. Los afortunados que consiguen sus cincuenta y tantos centímetros cuadrados de recuerdo ven como los de menos suerte piden permiso para fotografiarlos. Con las nuevas luces te giras, te limpias el sudor de los ojos y empiezas a ver caras conocidas, caras que hacía tiempo que no veías y otras que sabías que estarían… la noche avanza pero la sensación de que no terminará nada hasta que lo vivido deje poso permanece.

MAS INFORMACIÓN DE LOS CONCIERTOS CONJUNTOS DE MAIKA MAKOVSKI Y HAVALINA

Prometíamos más información sobre los dos conciertos conjuntos de Maika Makovski y Havalina. Aquí la teneis por gentileza de Origami Records


Fruto de la mutua admiración de 2 bandas de rock, el día 10 de Diciembre en la sala Joy Eslava (Madrid) y el día 18 de diciembre en Apolo (BCN), Maika Makovski y Havalina unen sus fuerzas para ofrecer un solo concierto, sin teloneos y sin teloneros. Las 2 bandas interactuarán en el escenario, a veces separados y a veces juntos en un mismo espectáculo. No habrá horarios, solo comienzo y fin del acto.

Ya están a la venta las entradas en:


http://www.ticktackticket.com/entradas/goto.do?claves=.32966&crosssite=TM_ES%3A1075918%3A16389
http://www.ticktackticket.com/entradas/goto.do?claves=.32968&crosssite=TM_ES:1075918:16426

Para ello las 2 bandas han grabado este tema compuesto por los 2 lideres, Maika y Manuel Cabezalí, cuyo link te adjunto y cuyo nombre ha sido elegido por los oyentes de Radio 3 (Disco Grande). El tema se llama "Heart Pieces Downtown" y lo puedes escuchar en los respectivos myspaces (ver links abajo).


Los créditos son los siguientes:

Maika:

Voces, suspiros y jadeos varios
Coros satánicos distorsionados
Piano de película de terror
Contrabajo
Utensilio de percusión consistente en un bote de cristal lleno de cristales pequeñitos

Manuel Cabezalí:

DrumKit consistente en: funda de un banjo, bandeja metálica de un horno y una cacerola. Todo ello aporreado con una cuchara de palo y una baqueta con un calcetín alrededor.
Bajo acústico
Guitarra acústica (con una cuerda rota :P)
Coros satánicos
Voces, suspiros y jadeos varios


El tema se distribuye gratuitamente y para ello solo hay que dejar el mail en el formulario de los respectivos myspaces de la banda para que desde Origami Records te envien el link.

www.myspace.com/maikamakovski
www.myspace.com/havalinajunio

TEXTO: Origami Records

THOSE POOR BASTARDS: Gospel Haunted (Tribulation Recordings Co 2010)

21/10/10
Estos pobres cabrones están ciertamente alejados del estilo que solemos tratar aquí en laletracapital. Sabéis también que habitualmente intentamos prescindir de etiquetas que cuadriculen lo inclasificable. Pero es difícil describir el estilo del dúo sin caer en comparaciones y simplificaciones. Those Poor Bastards se encuadran en lo que se ha dado en llamar death country. Es decir, música básicamente country pero oscurísima, sucísima y mucho más cercana al blues retorcido y a la –últimamente bastante de moda- corriente gothabilly que recorre el planeta, centrándose eso sí en la América, más o menos profunda. Gospel Haunted es una obra compleja, llena de humor negrísimo y de un sonido bastante peculiar que difícilmente deja indiferente a nadie. Rock’n’roll, country, desierto, predicadores, cuervos, buitres, sombreros, botas puntiagudas… equidistantes entre el gótico más sombrío y el country o el blues más guarros, más cenagosos. Añádele un sonido aparentemente poco cuidado, un poco lo-fi (si es que existe, que es un concepto que no termino de entender). Más o menos como el resto de los trabajos del dúo (al parecer son predicadores “acreditados”, lo que obviamente es lo de menos, por más que resulte exótico), ya que Gospel Haunted no descubre nada que no hubieran hecho antes, pero tiene la virtud de no ser monótono ni lineal y de sonar lo bastante fresco como para que merezca la pena. ¿El mejor trabajo de los “cabrones”? No necesariamente, pero sí lo bastante cercano a serlo.

MAIKA MAKOVSKI DE GIRA

19/10/10

Maika Makovski y su banda siguen dejando boquiabierto al público allá por donde va. En los próximos 3 meses Maika dará un repaso a la peninsula con un montón de fechas.

Mención especial a los conciertos que dará en diciembre en Madrid (Joy Eslava) y Barcelona (Sala Apolo) junto con Havalina. Un concierto concebido como un espectaculo en si mismo donde las 2 bandas interactuarán hasta llegar a fusionarse, muy pronto te enviaremos más información.

No pierdas la ocasión de verla en directo, no te vas a arrepentir...


Octubre
23 Octubre. Teatro de Roses, Gerona
28 Octubre. Wah Wah, Valencia
29 Octubre. 12&Medio, Murcia
30 Octubre. Four Seasons, Castellón
Noviembre
11 Noviembre. Teatro Moderno, Guadalajara
13 Noviembre. Teatre de Manacor, Mallorca
20 Noviembre. Mardi Gras, A Coruña
21 Noviembre. Festival De Cine, Gijón
24 Noviembre. Teatro Cánovas, Málaga
25 Noviembre. Teatro Alambra, Granada
26 Noviembre. Sala Obbio, Sevilla
Diciembre
10 Diciembre Joy Eslava, Madrid + HAVALINA
18 Diciembre Sala Apolo, Barcelona + HAVALINA

--------------------------------------------------------------------------------

www.myspace.com/maikamakovski
http://www.origamirecords.com/

TEXTO: Origami Records

KOVALSKI: Caótica Ep (DFX Records 2010)

13/10/10
Hay grupos de rock –bueno, de todos los estilos musicales realmente- que son claramente hijos de éste o de aquellos. Son bandas que en mayor o menor medida dejan ver en cada acorde, en cada nota, las influencias que “motivan” su inquietud artística. Grupos con padre y madre, fáciles de etiquetar, tan fáciles como la música que hacen. Hay otros, sin embargo –y los madrileños Kovalski son un buen ejemplo siempre-, que mantienen esas influencias a un nivel más fraternal que otra cosa, por decirlo de algún modo. Es decir, existen esos gustos (al fin y al cabo, es inevitable, difícilmente vas a montar un grupo si no te gusta –mucho- la música), pero o no se notan o no trascienden, no imitan a nadie. Desde el primer tema del EP –Eres Electricidad, con la participación de Antonio Arias en la guitarra y los coros- hasta el último –Ciegos con Pistolas-, pasando por Tu Silueta, Algo Ha Salido Mal y El Aire Que Quedaba, Caótica no engaña a nadie ni desentona: guitarras aceradas convenientemente, voces y letras (excelentes) mucho más cuidadas que la media, bajos, teclados y batería marcando por dónde debe ir todo el EP, dando todavía más brillo a las composiciones. Rock sin apellidos, pero con denominación de origen, rock en definitiva, de ese que gusta escuchar y que estoy seguro (aún no he tenido la oportunidad de comprobarlo en propia carne) que gana en directo. No tengo una bola de cristal, obviamente, no sé que le deparará el futuro a Kovalski, pero a poquito que confirmen lo que aquí apuntan estamos ante una banda muy a tener en cuenta. Y eso, siempre es una extraordinaria noticia.

EÔN + BALTROT + ILLOGICAL EN MADRID


Más información: http://www.myspace.com/melodiasdesombras

¡FIELDS OF THE NEPHILIM EN ESPAÑA! - ACTUALIZADO

8/10/10


Más información: http://www.myspace.com/melodiasdesombras

FRONT 242 + INTERFRONT EN MADRID



Más información: http://www.myspace.com/melodiasdesombras

APOTYGMA BERZERK EN DICIEMBRE EN ESPAÑA



Más información: http://www.myspace.com/melodiasdesombras

MULTIVERSOS (ANTONIO ARIAS + JOSE ANTONIO CABALLERO), 17 de septiembre de 2010, XIX Congreso Estatal de Astronomía, Fac. de Medicina UCM, Madrid

17/9/10
Congreso Estatal de Astronomía. Qué mejor marco para mostrar el espectáculo Multiverso. Los fieles a laletracapital ya conocéis el proyecto: José Antonio Caballero, astrofísico e investigador del Centro de Astrobiología, “conferenciando” sobre la relación histórica entre música y astronomía. Antonio Arias, acompañado en esta ocasión por Nayra (de los madrileños Kovalski a los teclados) y Juano (de los sevillanos Bombones y guitarrista de toda la gira “Multiverso” del señor Arias), tocando primero versiones de canciones relacionadas con el espacio y la astronomía y luego sus propios temas del disco citado. El recinto escogido es el Anfiteatro Ramón y Cajal, en el edificio principal de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Un entorno más que adecuado para una charla, pero quizá no tanto para un concierto básicamente de rock. En cualquier caso nunca es tarde para abrirse a “experiencias” nuevas y ésta tenía buena pinta.



MultiversosEl público es más o menos el que ha asistido a la conferencia anterior del profesor Carlos Frenk (“Nuestro Universo Improbable”, fantástica charla, añado, sobre la materia y la energía oscuras que conforman junto con las “conocidas” el universo). Un público variopinto y bastante alejado del habitual en este tipo de conciertos. Comienzan respetuosos, absorbiendo lo que la astrofísica, el pop y el rock tienen en común y poco a poco van soltándose. Lógico. Y sorprendente hasta cierto punto. Kepler, la música de las esferas, Bach, Holst, los sonidos del espacio (no necesariamente en ese orden). Queen y Brian May, Bowie, los Beatles y Los Planetas. Lagartija Nick… El sonido no es demasiado bueno. En ocasiones las guitarras están demasiado altas y las voces no llegan, en otras la de Juano casi no se oye. Los teclados son desgraciadamente imperceptibles desde mi posición, no sé si desde otros puntos del auditorio es igual. Con todo, los temas se van desgranando entre la interesante mezcla de anécdotas e información que va narrando el señor Caballero. Jarre, Oldfield, música clásica… Azora 67 y la contaminación lumínica, Mar De La Tranquilidad y la cartografía de la Luna. Space Oddity, The Miracle, Across The Universe… Santos Que Yo Te Pinte. Música, estrellas, espacio y sentimiento. Todo llega a pesar de las dificultades sonoras (no hay un técnico de sonido que corrija y se echa de menos). El escenario casi a oscuras, imágenes de todo tipo en el fondo del mismo: Partituras, Estrellas, Sol, Naves Espaciales.



MultiversosMultiverso: Laika, Desde Una Estrella Enana, La Derrota De Bill Gates, Miríadas, Génesis, El Ordenador Simula El Nacimiento De Las Estrellas… (tampoco necesariamente en ese orden). Marzal, Pacheco, Jou, Chanmarín… El universo múltiple de Antonio Arias tiene su contrapunto en las imágenes que siguen fluyendo detrás. Su contrapunto y su continuidad, las une, las desglosa de algún modo, las explica. O no tanto, pero aportan “sentido” al espectáculo. Una vez contemplado, paladeado y sentido, se haría –se hace- raro escucharlas sin “acompañamiento” visual. El sonido sigue dejando bastante que desear pero aumenta el calor en el auditorio, a pesar de que todo el mundo está sentado, cómodas butacas, un poco extraño en realidad lo de los conciertos de rock sentado. La poesía se nutre de los acordes, las imágenes son causa-efecto de la energía que lo impregna todo, aplausos responden, caras satisfechas en el anfiteatro, comunión, insólita pero cierta, rara pero presente, infrecuente pero necesaria… Astronomía, a modo de bis, cierra el espectáculo.

Multiversos


El balance solo puede ser bueno. El concierto corto, una hora más o menos en total, el sonido deficiente, las butacas algo fuera de lugar… ¿Y el balance es bueno? Pues sí, porque el grupo disfruta de lo que toca, el conferenciante de lo que narra y el público de lo que le llega. Al final, siempre eso es lo más importante. ¿De qué sirve un excelente sonido si no llega a conmover? ¿De qué vale tocar tres horas si se aburre a las ovejas? Pues eso. Ciertamente lo ideal hubiera sido mantener la intensidad durante más tiempo y con buen sonido pero si hay que elegir, lo tengo claro. Y me parece a mí que el resto de los “disfrutantes” también.

LYCIA: Fifth Sun Ep (Lycium Music 2010)

16/9/10
Bueno. Decepcionado hállome ante el nuevo EP de los americanos Lycia. Ha pasado mucho tiempo desde el último disco y, no sé porqué ya que esos últimos trabajos tampoco me decían nada, tenía la esperanza de que la banda siempre liderada por el señor Van Portfleet hubiera recuperado el pulso de los añejos Wake, Ionia o A Day In The Stark Corner. Nada más lejos. Fifth Sun es bastante parecido a los más recientes (relativamente) Cds de Lycia, todos ellos con la presencia de Tara Van Flower en las voces. ¿Coincidencia? No lo sé. Eso, que a la señorita Flor en solitario le funciona: lo etéreo, lo bello, lo dulce, en los antaño extremadamente fríos y atmosféricos (neblinosos) Lycia resulta soso y cargante a mi modo de ver. El bajón creativo, especialmente tras la partida de David Galas (¿otra coincidencia?) hace que lo que en tiempos fuese una delicia se convierta casi en un tormento. ¿Es entonces este EP un disco prescindible? Bueno, quizá sí. A lo mejor estoy condicionado por lo mucho que me gustaban esos primeros discos citados –y me gustan, no ha habido otra banda capaz de tejer semejantes paisajes, de hacerte tragar el polvo del desierto con la misma facilidad con la que te congelaban el alma o te empapaban casi sin que te dieras cuenta -. Aún con eso y con todo me cuesta encontrar razones para pedir al lector que se haga con él. Me cuesta horrores.