CASUAL: Il.luminacions (Flor y Nata Records 2008)

12/1/09
Por fin están de vuelta los catalanes Casual. Tras nueve años de trayectoria y un puñado de magníficos discos (pocos para los que nos gusta la banda), entregan en este Il.luminacions su quizá más maduro CD hasta la fecha. Una producción tan cuidada como de costumbre (pista multimedia, videoclips, letras, etc) y con nuevo bajista (BobNo sustituye a Dü, uno de los miembros fundadores del grupo) que presentar. En cuanto al sonido, que es lo importante, desarrollan lo apuntado en Hores Lentes y en La Nova Medicina, abandono progresivo de la sensualidad oscura de sus primeros trabajos en beneficio de una fuerza mayor, más preponderante si cabe, en las guitarras que les aleja un tanto de las influencias deathrockeras-afterpunk (las sombras de Rozz Williams y Bauhaus siguen siendo alargadas pero menos) y les adentra en las procelosas aguas del rock oscuro, de claras influencias siniestras (especialmente en las voces y en la forma de interpretar estas, ese alma que lo impregna todo) pero con un recorrido mayor y con más y mejores posibilidades sonoras, más caminos pero sin perder el norte, sin dejar del todo atrás aquello que les ha hecho grandes. A mi modo de ver, Casual son seguramente uno de los grupos españoles más injustamente infravalorados. Quizá sea por el hecho de cantar en catalán (algo muy digno pero que quizá les aparte un poco de mayores audiencias), quizá sea por la sempiterna costumbre de esta piel de toro de despreciar lo propio y ensalzar lo ajeno, quizá sea… Il-luminacions es sin duda un gran disco, no es el primer gran disco que facturan y confío en que no será el último. Il.luminacions son apenas doce canciones, apenas doce trozos de una carrera sólida que da otro paso más hacia la excelencia. Un gran disco, sin duda.

AMANDA PALMER: Who Killed Amanda Palmer? (Roadrunner 2008)

No termino de entender determinados proyectos paralelos. Me parece más que razonable, incluso bueno y saludable, que si un artista tiene “inquietudes” musicales que no están en consonancia con su banda “habitual” las explore de algún otro modo. Lo que no termino de comprender es el tipo de proyecto paralelo en el que el estilo de música practicado es prácticamente idéntico al del proyecto “original”. Y eso es un poco lo que sucede con este disco de Amanda Palmer (vocalista y pianista de The Dresden Dolls), es lo mismo que hacen las muñecas de Dresde, poco más o menos. Sí, tiene mucha más instrumentación que los discos de la “banda madre”, mucha más. Hay un sonido mucho más rico y variado pero cada canción de este Who Killed Amanda Palmer? (paródico de Twin Peaks) suena dresdeniana por los cuatro costados. Dicho esto, bastante poco importante por otro lado, estamos ante un disco buenísimo. Buenísimo por actitud, por interpretación, por la propia composición de los temas. Mejor, para mi gusto, que las últimas apariciones de los de Boston. Y poco importa entonces que sea un proyecto paralelo o no, poco importa que entienda o no las razones de la Palmer para hacer este trabajo aparte de los de su banda habitual. Porque lo que cuenta son las canciones y lo que sientes al escucharlas o eso debería bastar.

VELJANOV: Porta Macedonia (Premium Records 2008)

El bueno del macedonio (de origen) Alexander Veljanov trata de reflejar en este Porta Macedonia el sinfín de influencias que jalonan su prolífica mente o al menos las que no es posible fundir con el estilo habitual de sus otros proyectos, Deine Lakaien o Estampie, sin ir más lejos. Este disco (como ya sucedía en The Sweet Life o en Secrets Of The Silver Tongue) se acerca mucho más al rock convencional que los proyectos citados y, como siempre también, la peculiar y personalísima voz de Veljanov lo empapa todo. La colección de canciones que lo componen hace complicado destacar una por encima del resto, son todas de un nivel similar, no hay grandes “hits” pero tampoco hay ningún tema que desentone con el resto. Con todos estos datos, puedes hacerte una idea aproximada de a lo que te enfrentas cuando escuchas este disco: rock oscuro, no oscurísimo, no gótico seguramente o no lo bastante al menos si cierras tus oídos y te dedicas solo al purismo absoluto, pero si eres un poquito más abierto que todo eso o te enamora como a mí la voz de este pollo, aquí tienes una nueva e inmejorable ocasión de disfrutar. Porta Macedonia no es realmente, en lo musical, una puerta de entrada a ningún sitio pero tampoco de salida.