MEDUSA’S SPELL: Mercurian Behaviour (Cold Meat Industry 2006)

24/8/06
De nuevo nos encontramos ante una recreación del dark folk más melancólico, ese al que últimamente somos adictos, tanto nosotros como la gente de Cold Meat Industry. Un dark folk clásico, triste, otoñal. En este caso, el recorrido nos lleva por diferentes “actos”, como si de una obra de teatro se tratara. Una obra de teatro que explora las diferentes fases de la confusión mental de un asesino. Hipnótico, la repetición de una especie de mantras con las guitarras acústicas de fondo y los ambientes creados por los sonidos de campanas, pianos, sonidos más industriales le da un aire original a pesar de que en este estilo esté prácticamente todo inventado y, en ocasiones, no la que nos ocupa, se produzcan deleznables copias que no aportan nada. Los diez actos de este Mercurian Behaviour tienen el mismo ritmo pausado, la misma cadencia tranquila e igual tristeza infinita. No es un disco en absoluto feliz, no hay en sus surcos demasiados motivos para la esperanza, pero, a pesar de todo, la belleza tiene a veces esta forma de manifestarse y apetece, ya lo creo que apetece.

LETUM: Broken (Cold Meat Industry 2006)

Letum presentan en este Broken una nueva colección de sonidos que entran de lleno en eso que se ha dado en llamar dark ambient. No sé si la etiqueta será acertada o no, pero sí que es verdad que este Broken bucea en la oscuridad más absoluta, la que deslumbra y ensordece, dibujando ambientes y atmósferas que no por comunes a otros muchos grupos, son menos excitantes, menos evocadoras. Las voces, en esta ocasión, fuertes, en ocasiones marciales y agresivas, dan un aire un poco maléfico al conjunto. Complementan perfectamente el aire malsano que se respira en todo el disco, un aire viciado pero sorprendentemente bello. Un aire, una cierta alusión a una especie de Maelstrom, peligroso, malvado de alguna manera pero al que apetece descender. Un descenso muy personal al averno, un viaje al sheol que se localiza dentro, confío en que bastante adentro, de cada uno. Todo eso es Broken, todo eso son Letum, y mucho más seguramente. Descúbrelo tú mismo.

CATASTROPHE BALLET: All Beauty Dies (Spirit Production / Indigo 2006)

1/8/06
All Beauty Dies es el nuevo trabajo de los germanos Catastrophe Ballet. Es un disco correcto, de cuidada presentación y producción impecable. Sus trece temas están perfectamente bien ejecutados y el estilo de la banda no ha variado un ápice en los últimos veinte años. Aquí de nuevo se puede escuchar el gótico clásico y elegante, fuerte y melódico de los de Eric Burdon. Y quizá ese sea el “pero” de este buen “All Beauty Dies”. No es un problema de innovar o no: Catastrophe Ballet tienen un estilo lo bastante definido como para cambiarlo a estas alturas. Además, tienen bastante éxito (relativamente, dentro del mundillo me refiero) en toda Centroeuropa. Es un problema de hacer un disco más o menos arriesgado. Y aquí no hay riesgo ninguno. Se han limitado (a lo mejor soy yo muy exigente, puede ser eso, es difícil no repetirse por lo menos un poco con una trayectoria tan dilatada) a de nuevo hacer un puñado de buenas canciones. Sin más, sin que probablemente ninguna de ellas sea recordada dentro de unos años. Y es una pena, porque creo que tanto el grupo como sus fans se merecen más. Mucho más.

BELLMER DOLLS: The Big Cats Will Throw Themselves Over EP (Hungry Eye Records 2006)

Impresionante EP el de los neoyorquinos Bellmer Dolls. Leí en algún sitio que eran herederos del sonido crudo y sucio de The Birthday Party. Pues es cierto. Pero en este “The Big Cats Will Throw Themselves Over” hay mucho más que eso. Lógico, por otro lado. Han pasado lustros desde que los australianos regalaran sus enfermizos lamentos rockeros y su rabia teñida de blues oscuro. Por eso, seguramente, en este disco hay, además del sentimiento malsano, la rabia escupida y la oscuridad profunda del alma, un montón de otras influencias (suena, como pasa en estos casos a muchos grupos sin parecerse a ninguno, por lo que dejaré que seas tú quien descubra esas semejanzas) que lo hacen original y lo dotan de una calidad difícil de encontrar hoy en día. Las voces rotas y las guitarras cortantes ofrecen, además, una perspectiva distinta y, creo que hoy, única. Los seis temas del CD ofertan una dosis similar de talento mezclado con mala leche, pasión (no tengo aún muy claro si enferma o no tanto) y mucho, pero mucho mucho, desgarro. Es difícil por tanto destacar alguno de ellos, aunque a mi me gusta especialmente Push Push que debería ser uno de los más pinchados, si es que no lo es ya. En definitiva, un fenomenal disco para paladares de todo tipo.